Guion: Emina Himesama.
Dibujo: Emina Himesama.
Páginas: 208.
Precio: 18,95 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Enero 2025.
La ciencia ficción es un género complicado de evaluar, sobre todo porque parece que cada nueva historia tiene que encontrar esa vuelta de tuerca que nadie haya tocado. Alfa, de la chilena Emina Himesama, tiene la virtud de ambicionar lo necesario en ese terreno. De hecho, en el desarrollo de sus personajes se muestra como un manga que no necesita realmente la ciencia ficción. Si lo miramos así, puede ser ese el mayor punto a debatir en la obra si lo que estamos buscando es, precisamente, un escenario de género, aunque este queda explicado con claridad y con puntos de interés que pueden desarrollarse en próximos capítulos. Himesama, en cambio, apuesta claramente por sus personajes y es el género lo que le brinda el apoyo necesario para hacerlos encajar, y eso es positivo. Alfa, aunque toma su título precisamente del elemento de ciencia ficción más marcado de este primer volumen, es la historia de una muchacha de atención dispersa y madre estricta que impone unas normas muy concretas y que vive el clásico chica conoce a chico, pero en circunstancias mucho más dramáticas que no viene al caso aventurar en estas líneas para dejar no adelantar sorpresa alguna. Con ellos, Himesama consigue enfrentar orden y caos, tradición y ruptura y, de alguna manera todavía por desarrollar del todo, hasta clases sociales.
Por eso decíamos que en Alfa, por el momento, importan más los personajes que el escenario o el género. Estos actúan como catalizador, sí, pero desde las primeras páginas, cuando la ciencia ficción apenas ha asomado, queda claro que la autora se vuelca con Riama, la muchacha cuyos pasos vamos a seguir en toda la obra, a la que vemos en tareas tan cotidianas hoy como lo pueden ser en el futuro que describe la autora. Pasan muchas páginas, de hecho, hasta que Alfa desvela el porqué de su título y más aún para conocer las características de este mundo futuro del que nos habla. Eso, al final, potencia el enfoque sobre Riama y Elian, el joven desconocido que va a cambiar la forma en la que la joven afronta la vida. No es extraño que Himasama apueste por varios misterios que den algo de vida a la acción, misterios que se centran en el propio Elian y en el mismo escenario en el que acontece todo, dando un trasfondo político y social que, si bien no es el elemento central de la serie, sino ofrece una base sobre la que construir tramas complementarias. Todo este planteamiento no cambia cuando Alfa se convierte en una historia algo distinta con el suceso que sacude sus páginas, porque incluso así la historia sigue centrada en lo mismo, en las relaciones que se entablan entre los protagonistas.
Alfa es una serie que apareció en primer lugar en Webtoon, lo que habla de una periodicidad bastante intensa. Puede que eso esté detrás de la sencilla composición de página que hay en la obra o de los blancos que se utilizan para rellenar viñetas, pero no afea en nada el claro estilo visual de la autora, llamativo, con claras y reconocidas influencias del manga de Clamp, y que, de nuevo, apuesta por los personajes como el centro de todo. Que la primera escena sea precisamente la de Riama vistiéndose para ir al instituto es casi una declaración de intenciones en este sentido. No es Alfa es una serie visualmente rompedora en sus conceptos de ciencia ficción, apuesta por lo funcional, por no complicarse demasiado la vida, a la espera de momentos en los que se puedan desplegar armas más propias del género, aunque hay algunas secuencias en las que sí se exploran conceptos interesantes en este sentido, pasen o no algo desapercibidas por el hecho de que sean los personajes los que estén en el centro de todo, también del dibujo. Hay, en esto caso, un trazo bello ya desde la misma cubierta que invita a entrar y seguir leyendo. La historia también, no olvidemos que esto es un primer volumen y que el final del mismo es un cliffhanger en toda regla. Hasta ahora bien, a la espera de ver cómo continua y confluye Alfa.
El único contenido extra es un portafolio de bocetos y diseños.