CÓMIC PARA TODOS

‘Litchi Hikari Club’, de Usumaru Furuya

Editorial: ECC.

Guion: Usumaru Furuya.

Dibujo: Usumaru Furuya.

Páginas: 338.

Precio: 26 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Octubre 2024.

Después de leer Litchi Hikari Club, es fácil entender por qué se considera de culto la obra de Usamaru Furuya. Lo que propone es algo realmente turbio, protagonizado por un grupo de adolescentes que forman un club, básicamente una especie de secta, con el que canalizar su obsesión por las mujeres. Hay algo de caos en el hecho de que la ciencia ficción se apodere de la historia, con la creación de un robot que aspira a ser humano y que, en cierta medida, introduce temas sacados del Frankenstein de Mary Shelley, como también en los episodios previos a la introducción de la figura femenina que se convierte en el centro de todas las obsesiones sádicas de estos adolescentes. Y ese caos es liberador en muchos sentidos, porque hace que la estructura clásica del teatro, y esto está basado en una obra de teatro, pueda saltar por los aires sin que la echemos demasiado en falta. Lo que está claro es que es una obra que abraza varios tipos de violencia, y lo hace desde una esfera que no es fácil concretar, porque uno no sabe si los protagonistas son abiertamente malvados, inconscientes de lo que están haciendo o rebeldes mal conducidos, y todo eso es lo que nos sigue empujando a pasar páginas, a leer lo que está pasando, a tratar de entender qué motiva a estos muchachos que son ya cualquier cosa menos ingenuos.

Por momentos da la sensación de que Furuya tiene más interés en los personajes que en su propia historia, y su retrato va a escenas, a pinceladas, a momentos concretos. Obviamente, hay un relato que seguir, pero no es fácil desentrañarlo en algunas ocasiones, en las que saltos y elipsis se apoderan de las páginas de este manga sin que, por ejemplo, podamos tener claro el paso del tiempo. No es lo que conduce el relato, que hace como si el mundo exterior a este microunvierso que supone el club solo existiera como suministrador de elementos con los que poder dar rienda suelta a diversas perversiones y obsesiones. Litchi Hikari Club explora la figura del líder de una manera fascinante, pero también sobrecogedora, porque se atreve a hablar de su poder y a enseñarlo de manera gráfica, pero desde el principio queda claro que es una figura rota y desquiciada. Ahí sí que no hay medias tintas, es la expresión de la radicalidad de la obra y del comportamiento de los chicos que se asoman al club, incluso de los que quieren alterar el orden y cambiar las cosas. Hay una visión claramente masculina de ese poder, en el que la mujer solo está llamada a desempeñar el papel de objeto, pero también un grito reivindicativo en ese sentido, pues es precisamente la mujer el catalizador de la destrucción de ese orden. Dentro del caos, hay ideas atractivas.

En el dibujo de Furuya se expresa también esa idea de manga de culto, buscada desde una estética muy determinada por el negro, por las sombras y por la oscuridad, en la que el blanco se asocia clara y directamente a la figura de la mujer, en un truco sencillo pero hábil para transmitir todo lo que subyace en Litchi Hikari Club. Su trazo no es del todo realmente, juega con una exageración que casi parece beber del expresionismo alemán en cierto sentido, y eso hace fácil que entendamos los códigos del horror de los que parte la figura de ese robot que ansía ser humano, igual que la forma de conducir la belleza, la de la joven que se convierte en el eje de todo el libro, como motor de los grandes cambios que hay en la historia. No se puede negar que la apariencia de Litchi Hikari Club es peculiar, pero tiene también mucho de atractivo, casi podríamos calificarlo de hipnótico. Y sí, es un manga de culto, por su apariencia y por sus temas, porque se asoma a rincones de la realidad que suelen permanecer ocultos, porque no le interesan las reglas socialmente aceptadas y busca una nueva realidad para que los personajes se expresen y porque visualmente es un trabajo que muestra rebeldía y carisma, incluso aunque sea consciente de que su propia naturaleza hará que no todos los lectores entiendan lo que están leyendo de manera clara.

Ohta Publishing publicó originalmente Litchi Hikari Club en 2006. El único contenido extra es un posfacio del autor.

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Esta entrada fue publicada en 14 noviembre, 2024 por en ECC, Manga, Ohta Publishing, Usumaru Furuya y etiquetada con , .

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