Guion: Tuono Pettinato.
Dibujo: Tuono Pettinato.
Páginas: 144.
Precio: 21 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2024.
Podemos comprar con relativa facilidad la definición que hacer la contracubierta de Cuerpecito de la obra de Tuono Pettinato: un cuento de hadas negro. Lo que sí hay que advertir es que ese color anuncia mucho más que el hecho de que no es el tebeo para niños que su desenfadado estilo visual podría sugerir. Pettinato derrocha cinismo para analizar nuestra sociedad a partir de un caso luctuoso que nos presenta casi en clave de cine mudo, con su potente blanco y negro y su carencia absoluta de diálogos. A partir de ahí, es cuando su lengua como autor se desliza a niveles brutales. Caóticos también, no es del todo sencillo seguir una línea clara en la historia, probablemente no la tenga, puede que eso sea algo también buscado por parte del autor para darnos la sensación de que vivimos en un mundo de locos, cargado de hipocresía y de intenciones poco nobles. El análisis social es lo que convence, por encima de la moraleja precisamente extraída de un cuento, de Pinocho, que si bien se entiende con facilidad no termina de suponer el cierre que seguramente el autor esperaba y resta intensidad a la conclusión de esta sátira, que mezcla acertadamente el clásico whodunit con el repaso a esas visiones tan dañinas que nos da la misma sociedad a través del eco de los medios de comunicación.
La clave de Cuerpecito está en que no hay límites, en que Pettinato quiere ridiculizar a mucha gente y pone en ello todo su empeño. Lo hace con un cadáver sobre la mesa, el de un niño además, para que lo extremo del caso no deje lugar a las dudas. La visión que tiene el autor de la sociedad es aterradora… pero sin perder nunca el enlace a la realidad, lo cual resulta todavía más aberrante. Esa idea resuena todo el rato durante la lectura de Cuerpecito, el hecho de que sabemos perfectamente que lo que nos ofrece es una tergiversación de la realidad, interesada para trasladar una idea preconcebida si se quiere ver de esa manera, pero cargada de armas para demostrarnos que lo que tenemos en nuestra realidad no se aleja tanto. O, al menos, es lo que se haría sin esos filtros sociales que todavía suponen un cierto freno a determinadas opiniones u obsesiones. El morbo, la envidia, el cinismo, por supuesto la violencia sin sentido inicial, todo lo que leemos en Cuerpecito contribuye a un retrato turbio y muy poco amable. Todo menos un personaje, un periodista que se resiste a sucumbir y del que solo podemos lamentar que Pettinato no termine de darle un final un tanto más concreto a su viaje, que durante la lectura sí parece el más trascendente de todos precisamente por ser la nota discordante.
Lo hemos apuntado ya, el dibujo de Pettinato nos invita a creer que Cuerpecito es un tebeo infantil. Y no, no lo es. Así que resulta evidente que es el arma con el que pretende suavizar la crudeza que tiene el mensaje. Esa idea de contraponer fondo y forma es casi infalible, y el autor la utiliza de manera adecuada, sabe lo que está contando y lo lleva a terrenos acertados, como por ejemplo el formato televisivo, sin necesidad de constreñirlo siempre a la pantalla de 4:3 que suele caracterizar este tipo de narrativa y que Pettinato también utiliza, claro está, para darnos la pista inicial. La caricatura funciona bien para que entendamos esa contraposición de la que hablamos, y sirve para que no caigamos en el error de pensar que esto es lo que quiere ser. ¿Y qué es Cuerpecito? Una interesante provocación a todos los niveles, porque habla de profesionales, pero también de personas, porque enfoca el duelo y la ira por el asesinato de un niño hacia rincones que no son agradables de ver, pero siempre desde un punto de vista muy personal. Todo el tebeo es, en realidad, una cínica interpretación de lo que podría suceder ante un caso así. ¿O ya ha sucedido, aunque sea de manera parcial? Buenas preguntas las que lanza Cuerpecito, aunque en algunos casos las respuestas puedan quedar un poco en el aire.
Coconino Press publicó originalmente Corpicino en junio de 2023.