Guion: Jeff Lemire.
Dibujo: Gabriel Hernández Walta.
Páginas: 136.
Precio: 18 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Septiembre 2024.
El terror de Carretera fantasma (aquí, reseña de su primer volumen) fue razón más que suficiente para engancharnos a una historia que es cada vez más extraña. Visto el segundo volumen de la serie de Jeff Lemire y Gabriel Hernández Walta, ese es el adjetivo más adecuado: extraña. Pero es un adjetivo adecuado para hablar de un relato que se sigue moviendo en dos líneas paralelas, que sigue manteniendo sus misterios en todo lo alto y que, incluso, añade nuevos elementos para que los lectores nos asombremos, para que arqueemos las cejas, para que pensemos que estamos ante una historia singular, peculiar y distinta. Los códigos del terror son bastante universales, sí, y Lemire y Hernández Walta no inventan nada en ese sentido, pero los manejan con una maestría notable, hacen que esperemos cada secuencia acostumbrados ya a esperar lo inesperado y, aún así, nos sintamos asaltados por lo que imaginan, como si no pudiéramos estar preparados para nada de lo que va a acontecer. Y eso es justo lo que pasa, ya sea en la road movie que plantea en un universo fantasmagórico poblado por siniestros personajes sin cara como en el thriller de investigación que plantea en un mundo, digamos, más real. Como si supiéramos en realidad lo que es real para los autores, como si no nos tuvieran locos por entender la conexión entre esos dos mundos.
La base de la historia de Lemire es turbia y truculenta, y lo es para las dos historias que combina. En las dos hay elementos de terror presentes, pero también pasados más que oscuros, secretos inconfesables de los que vamos teniendo cada vez más información y que nos explican las motivaciones de cada uno de los personajes. Ese es el aspecto más inteligente que hace de Carretera fantasma algo más que una historia de terror cualquiera. En todo caso, no es el de la serie un terror random. Que no tengamos todas las explicaciones, o que no seamos capaces de verlas todavía, no minimiza la sensación que deja el guion de Lemire de ir siempre un paso por delante de lo que podemos pensar a este lado de la página. Pocos géneros están más supeditados a que el final sea capaz de hacernos entender todo como el terror, pero sentimos que todavía parecemos estar muy lejos de esa conclusión, y aún así las sensaciones son inmejorables. Formamos parte de la huida y de la investigación, lo pasamos mal con las hordas de criaturas sin rostro que atacan a los protagonistas y con los reveses que acontecen en la investigación de la agente federal. Y nos esforzamos en ir viendo las conexiones entre las dos, porque ese es el gran reto que nos plantea con éxito Lemire mientras seguimos pasando páginas con el terror metido en los huesos.
Añadir algo más a lo que ya se ha dicho, a lo que dijimos aquí acerca del primer volumen, sobre la extraordinaria narrativa de Hernández Walta casi parece superfluo, pero siempre es un placer repartir elogios cuando se trata de algo que nos entusiasma tanto como la creación de un cómic. Hemos dicho que el guion de este segundo volumen de Carretera fantasma es todavía más extraño que el primero, y eso implica retos para el ilustrador. De nada sirve que algo funcione en la cabeza de Lemire si Hernández Walta no hubiera transmitido esas mismas sensaciones en sus viñetas. Sobra decir que lo hace, y con creces. Lo hace con los elementos más fantásticos, los más alocados y los más inquietantes, que al final casi son los que proceden del lado más realista de la serie. El material del ilustrador es oro puro para que lo culmine Jordie Bellaire con el color, con las dos paletas que usa en los escenarios, complementarias pero a la vez distintas, para que el cambio cognitivo en la lectura sea tan instantáneo que nos permita saborear de manera inmediata lo sensorial, el terror y lo emocional. Podríamos decir que estamos ansiosos de saber cómo sigue la historia, ¿pero sabéis cuál es el auténtico terror que produce Carretera fantasma? Pensar que en algún momento se tiene que acabar y vamos a obtener todas las explicaciones. El disfrute es enorme.
El volumen incluye los números 6 a 10 de Phantom Road, publicados originalmente por Image Comics entre noviembre de 2023 y marzo de 2024. El único contenido extra son las cubiertas originales de Gabriel H. Walta, Álvaro Martínez Bueno, Jeff Lemire, Albetto Pagliaro, Toni Fejzula, Vanesa R. Del Rey y Yuko Shimizu.
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