Guion: Ed Brubaker.
Dibujo: Sean Phillips.
Páginas: 144.
Precio: 27 euros.
Presentación: Cartoné
Publicación: Mayo 2024.
Hablar de una apuesta segura tiene sus riesgos, porque es evidente que no todo el mundo disfruta del mismo tipo de historias, ni tiene el mismo bagaje, y además es una frase que despierta unas expectativas muy elevadas. Todo esto puede ser cierto, claro, pero cuando uno ve en la cubierta de un cómic los nombres de Ed Brubaker y Sean Philips lo primero que viene a la mente es eso, pensar que estamos ante una apuesta segura. Los dos autores configuran uno de los equipos creativos más sugerentes de las últimas décadas, consolidados como auténticos expertos en el arte de la narrativa de crimen y misterio. Por eso, el mismo título de Donde vi el cadáver invita a ser muy optimistas de cara a la lectura que vamos a iniciar. Y cuando la acabamos… menuda sorpresa nos hemos llevado. No es una historia criminal típica, no es una que podamos asimilar a otros relatos de género orquestados por Brubaker y Philips y, de hecho, durante muchas páginas ni siquiera parece el whoddunit que uno espera ¿Y qué es entonces? Pues la respuesta a esa pregunta no nos corresponde a nosotros, porque lo mejor es coger el libro y descubrirlo en sus páginas, de la mano de un elenco de personajes a los que se nos presenta desde el principio para que podamos seguir sus respectivos viajes, sus andanzas y su misma evolución. Y sí, sorprende.
Lo hace porque Brubaker es uno de esos escritores a los que da gusto leer por su inteligencia, porque sus planteamientos son frescos, porque sabe satisfacer las expectativas cuando están claras, pero también, como demuestra Donde vi el cadáver, ofrecernos algo que es muy difícil de anticipar. Y no hablamos únicamente de la resolución de su misterio, sino de la más que original presentación de sus personajes, a los que vemos como protagonistas, pero también como narradores, que aparecen en el presente y también en el futuro, como si lo que estuviéramos viendo fuera solo un recuerdo, rompiendo la cuarta pared, hablando con nosotros cara a cara y mediante cartuchos de texto. Aunque quisiéramos entrar en materia, sería complicado que nos atreviéramos con una sinopsis que enganchara. Hay un cuerpo, claro, y una serie de personajes que se mueven en la abierta contradicción que hay entre lo realista y lo estrafalario. Hasta bien entrado el penúltimo capítulo, ni siquiera parece claro el tema concreto del que está hablando Brubaker, pero nos tiene más que capturados desde el carisma de los personajes y la misma extrañeza que hay en el planteamiento, desarrollándose en una suerte de Twin Peaks más urbano y familiar. Durante muchas páginas da la sensación incluso de que Brubaker nos quiere dejar sin una conclusión clara a un misterio rotundo.
Philips nos tiene acostumbrados a interpretar al Brubaker más serio, el más noir y violento, y, sin embargo, Donde vi el cadáver es por momentos una historia de uno de esos suburbios americanos en las que las familias viven en casas grandes con jardín, en grandes calles en las que los niños juegan al beisbol y con bicicletas. Todo eso lo dibuja Philips de maravilla. Y lo que es mejor, sabe mezclarlo con su parte más sórdida. Porque en Donde vi el cadáver hay un componente de esa índole. Hay infidelidades, hay golpes y sangre, hay, en último término, un cuerpo caliente. Y quizá lo más divertido de este volumen con respecto a estas historias es que Brubaker deja espacio a Philips para que sea cínico, para que su mirada a la realidad sea algo distinta de lo que suele ser habitual, algo que rubrica el espléndido trabajo de color de Jacob Philips, acercándonos más a universos que nos puedan parecer cercanos, por mucho que sea, en el fondo, una historia igualmente local. Las expectativas con Brubaker y Philikps son altas, es algo que se han ganado a través de los años, y sigan satisfaciéndolas con maestría. Pero lo que ofrecen aquí, en Donde vi el cadáver es algo distinto, que se sale de la norma, de la general y de la suya propia. ¿Puede descolocar? Sí, puede descolocar. Pero a ver quién llega al final y no le da unas cuantas vueltas a lo que ha leído o incluso empieza de nuevo.
Image Comics publicó originalmente Where the Body Was en diciembre de 2023. El único contenido extra es un epílogo de Ed Brubaker.
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