CÓMIC PARA TODOS

Cine – ‘R.I.P.D. 2. La rebelión de los condenados’, de Paul Leyden

Título original: R.I.P.D. 2: Rise of the Damnned.

Director: Paul Leyden.

Reparto: Jeffrey Donovan, Penelope Mitchell, Kerry Knuppe, Richard Fleeshman, Tilly Keeper, Jake Choi, Craige Els, Stephanie Levi-John, Nick Wittman, Rachel Adedeji, Gábor Perei, Liz Borden, Evlyne Oyedokun, Petra Veres-Kovács, Robert Jackson.

Guion: Andrew Klein, Paul Leyden.

Música: J. Peter Robinson.

Distribuidora: Universal.

Duración: 102 minutos.

Estreno: 15 de noviembre de 2022 (Estados Unidos, digital).

Que las franquicias tengan una cierta mala fama se debe, en parte, a la convicción de que es una buena idea prolongar una que no ha empezado con buen pie y haciéndolo, además, con un producto que desde el principio se antoja menos ambicioso que el original. R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal (aquí, su crítica) no era una película especialmente memorable, a pesar de contar en su reparto con dos figuras notables, las de Jeff Bridges y Ryan Reynolds, ni tampoco una adaptación especialmente fiel del cómic en el que se basaba. Pero aquí andamos, hablando de una continuación que es en realidad una precuela que nos viene a contar como el personaje de Bridges se ha convertido en un agente de la ley paranormal, que está destinada directamente al mercado digital y que tiene pocas ideas frescas y, realmente, nada memorable que rascar. Esta R.I.P.D. 2, subtitulada La rebelión de los condenados, es una suerte de western sobrenatural que sale adelante por pura rutina, que se maneja en una enorme cantidad de tópicos y que ni siquiera tiene una factura visual o unos efectos que permitan al menos encontrar algo de paz por esa vía. En definitiva, si la primera película más o menos se dejaba ver por el carisma de su pareja protagonista, esta es perfectamente olvidable desde el principio por cualquier motivo que podamos imaginar.

De hecho, lo más destacable puede ser el reparto, de nuevo su pareja protagonista, la que forman Jeffrey Donovan y Penelope Mitchell, hasta el punto de que casi parece un incordio ese chiste fácil de que en el mundo terrenal tengan la apariencia de dos mujeres negras, algo que, en realidad, aporta poco o nada a la historia y que desenmascara un tanto los artificios que trata de aplicar el director de la cinta, Paul Leyden, para que esta sea mínimamente original en su presentación. En su lado más fantástico, el CGI es muy de andar por casa y tampoco permite añadir espectacularidad alguna a los momentos en los que esos condenados del título tuvieran que hacernos temblar de alguna manera. Desde luego no en el clímax, tan breve, tan poco estimulante, que casi se da por bueno que dure tan poco. Claro que el villano de la función está construido a base de tópicos y no tiene más misión que acabar con el mundo, así que tampoco es que se le pueda pedir mucho más, incluso aunque sobre el papel su diseño pudiera tener cierta gracia. Ninguno de los personajes, en realidad, tiene demasiado recorrido dramático. El de Donovan es el más tópico de todos y el de Mitchell el más forzado, hasta el punto de que la gran sorpresa que esconde su personaje tampoco genera ningún tipo de impacto especial.

Lo gracioso de la película es que ni hay condenados ni hay tampoco rebelión, más bien es una mezcla de elementos de docenas de productos similares que quieren moverse en torno a las reglas del western, al menos en el inicio. Pero hablamos de una realización de muy baja calidad como para que eso funcione, no hay un espectáculo real cuando vemos caballos, trenes y tiroteos, tampoco cuando las espadas y las pistolas retrofuturistas cobran un rol importante, y tampoco hay escenarios que aporten el carisma que cualquier película necesita para despuntar, aunque sea en algún aspecto que permita que nos quedemos con el título en la cabeza. Lo cierto es que es una película que nace condenada, por seguir con su propio título, porque desde el principio se asume que sus objetivos son mucho menos ambiciosos que los de su predecesora en todos los aspectos que sirven para conformar un filme. R.I.P.D. 2. La rebelión de los condenados parece ser una cinta con interés sólo para quienes recuerden algo del personaje de Jeff Brudges en la primera película, porque para el resto parece difícil que se encuentre algo que sobresalga. Las secuelas de este corte parecen pensadas más que para ser letras pequeñas de ciertos contratos más que para lograr que el espectador pase el buen rato que espera cuando se asoma durante más de hora y media a un universo de ficción.

AAAABf-Lj-N4-Tm-VPd-PT8s-Xd5er-Pf5-Jp-Vjb4tbi7z-Vo3ra-OHVG9-A9g6vvk-Ld-PBNnb1-bu-G9-K4-Z9-O9o3-Inq-V

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 21 junio, 2024 por en Cine, Universal y etiquetada con .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías