Editorial: Cayolargo / Amaníaco.
Guion: Joan Mundet.
Dibujo: Joan Mundet.
Páginas: 136.
Precio: 14 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Marzo 2024.
Si un cómic hecho aquí, por un autor de aquí y publicado por una editorial de aquí es capaz de llegar a los siete volúmenes, es seguramente porque en sus páginas hay bastantes cosas que merezcan la pena. Si Proceso a Jerónima, título de ese séptimo volumen en Capablanca, de Joan Mundet, se atreve además a prescindir del personaje que da título a la serie durante todo su arranque y a desposeerle del protagonismo central durante toda esta entrega, es que tenemos una excusa más para subirnos a este viaje, independientemente de que hayamos tenido experiencia previa en él. Jerónima alcanza un estatus espléndido durante las páginas de la obra, como personaje, como metáfora y como símbolo, eje de una historia que habla de cuestiones muy oscuras de la historia de España, pero con resonancias muy palpables en el momento actual. Es, sin necesidad de plantearse así, una historia muy feminista y muy reivindicativa, pero a la vez muy amarga y realista, lo cual no deja de ser llamativo en un tebeo que, a priori, está pensado para ser visto como una serie de aventuras históricas como en la literatura lo podría ser El Capitán Alatriste, cuya adaptación (aquí, su reseña) no por casualidad también ilustró Mundet, demostrando lo bien que se le da esta recreación de la España de aquellos tiempos.
Proceso a Jerónima es una historia que cumple la doble función de estar anclada en el corazón de Capablanca, de tocarle de cerca y, por tanto, de justificar el lado más emocional que ofrece la historia, y a la vez de apostar por un protagonismo femenino muy mercado y muy importante que puede pillar por sorpresa a quien espere una aventura sencilla de espadachines y conspiraciones. Capablanca tiene un papel en la historia, claro, pero más que sujeto y protagonista es testigo durante buena parte de todo lo que sucede, y especialmente en su clímax, que contempla desde una posición de importancia análoga a la que puede sentir por ejemplo el lector. Eso tiene su atractivo, y seguramente es algo que merece la pena explorar a alturas de este rango, cuando ya es un personaje establecido. Jerónima, en cambio, es un símbolo, pero a la vez es muy humana, tangible y a la vez falible, y eso es algo que se ve según se va desarrollando todo el proceso al que hace alusión el título. No es una heroína sin fisuras, algo que en este contexto habría restado valor a la historia, sino una mujer de carne y hueso en una época complicada para serlo. Todos esos aspectos están muy bien reflejados en estas páginas de Mundet y agitan el interés de un séptimo número, insistimos, que se aleja de modelos repetitivos y funcionales.
También sucede lo mismo, por supuesto, a nivel gráfico. La paleta de grises que Mundet deja en Capablanca nos invita a sentirnos dentro del marco histórico que retrata, pero consigue también que vivamos el drama de Jerónima de una manera muy clara, a través de los cambios físicos que va experimentando según su juicio se aproxima al final. Mundet no escatima desnudos, pero demuestra su versatilidad dándoles un sentido distinto si es en una escena de cama que si es otra forma parte de un interrogatorio inquisitorial. Y juega con los rostros para completar desde sus expresiones el notable trabajo documental que hay antes de ponerse frente a la página en blanco para recrear embarcaciones, vestuario, escenarios o el atrezo que busca una inmersión histórica evidente. Capablanca es uno de esos tebeos que, usando las onomatopeyas de una forma muy clásica, sabe ser un tebeo tan atemporal que funciona desde el punto de vista del lector de siempre y se acopla también a algunas fórmulas narrativas más modernas sin necesidad de romper una composición de página cómoda. Mundet es un buen ilustrador y un buen narrador, y todo eso se nota en estas páginas, que, lo veamos a no, sea más pronto o más tarde, abren un nuevo horizonte para Capablanca, para que sus historias sigan creciendo con la misma categoría.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.