Guion: Ai Nimoda.
Dibujo: Ai Nimoda.
Páginas: 144.
Precio: 9 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Abril 2024.
Es muy curioso que un libro de cocina se pueda convertir en un manga, pero Las recetas de Ume, llegando ya a su tercer número, sigue demostrando una frescura envidiable en ese tránsito. Es verdad que se puede echar en falta algo más de historia, algo que Ai Nimoda desliza con cuentagotas y sin demasiada continuidad, pero su objetivo se cumple con creces: se trata de contar las recetas de batchcooking de una manera distinta y divertida, muy agradable tanto desde el punto vista de la lectura como de la propia gestión en la cocina. En la variedad está el gusto, dicen, y Las recetas de Ume cumple con esa premisa a rajatabla, entregando rectas diversas, fáciles de hacer en apariencia y que cumplen con todos los requisitos culinarios que se establecieron desde el comienzo de la serie (aquí, reseña de su primer número), por lo que el manga funciona con la misma presteza como lo puede hacer un libro de cocina o incluso un programa de televisión dedicado a este fin, llevando a la parte más narrativa la ejecución de las recetas y con el pertinente resumen de las mismas al final de cada capítulo. Por su misma concepción, y como hemos dicho en los números anteriores, estamos ante una serie que puede ser interminable. Mientras mantenga su tono jovial y la diversidad gastronómica siga funcionan, no hay razón para pensar en un final.
Nimoda está muy cómodo en el formato y se nota, y no siente la necesidad de dar demasiados pasos hacia adelante para que el personaje protagonista haga más de lo que se fija en la premisa: preparar en un día las comidas de toda la semana. Es verdad que hay momentos divertidos en los que Ume interactúa con sus compañeros de trabajo, introduce incluso su recién adquirido dominio de la cocina como argumento social, para ligar o para impresionar a los demás, pero queda más en el plano anecdótico que como base real para que Las recetas de Ume pase de ser una concatenación de recetas (que es, ni más ni menos, lo que se espera de un libro de cocina) a la historia de alguien que sabe cocinar. Por el momento no le hace falta más a Nimoda, en cada episodio vemos una o dos recetas y siempre con un éxito que es el empujón más claro para que cualquiera de nosotros se atreva a meterse en la cocina. En ese sentido, es un libro muy didáctico y positivo, porque su mensaje esencial es el de que cualquiera, sepa lo que sepa de cocina, se puede atrever con las recetas que estamos viendo en sus páginas. No es que tenga una importancia capital, pero que el protagonista sea un hombre soltero tiene también su parte de mensaje. Cocina para todos, cocina fácil, y aunque con sus localismos, también cocina universal.
Con cada número de la serie se comprende con mayor facilidad que Las recetas de Ume es una serie cargada de positivismo. Eso, por supuesto, tiene su reflejo en el dibujo. Nimoda, además de lucirse con el desarrollo de las recetas para que las elaboraciones se vean con la misma claridad que si las estuviéramos siguiendo en televisión, genera empatía con sus personajes. Ume es un chaval cercano, divertido y entusiasta, y eso mismo es también parte del tono que tiene el manga. En ese sentido, todo lo que se busca este manga lo consigue con relativa facilidad, con un buen uso de la caricatura y de las onomatopeyas, con un diseño moderno y divertido. Y se juega bien con las bazas que tenemos disponibles, con una narrativa que tiene mucho que ver con una dinámica muy audiovisual, con bustos parlantes y primeros planos de los platos. Las recetas de Ume es una simpática integración de dos mundos en apariencia bastante ajenos, y aunque sí es cierto que sobre todo en este tercer volumen hay más cocina que historia las pinceladas que se añaden para dar humanidad al protagonista sí parecen suficientes como para abrir el abanico de posibles lectores. Y, como hemos dicho, mientras haya apetito y ganas de sumar platos distintos, la fórmula de Las recetas de Ume sigue muy viva y sin visos de agotarse.
Coamix comenzó a publicar Tsuku oki seikatsu shumatsu matomete tsukuri oki reshipi en 2018.