Guion: Jeff Lemire.
Dibujo: Gabriel H. Walta.
Páginas: 136.
Precio: 18 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Febrero 2024.
Podemos admitir como bastante cierto que, por encima de lo que sucede en cualquier otro género, una buena historia de terror confirma todo lo bueno que tenga, también claro está todo lo malo, una vez que llegamos a su final. No es que queramos eludir un juicio a Carretera fantasma por ese motivo, por tener en las manos únicamente el primer tomo, pero es verdad que el juego que nos plantean Jeff Lemire y Gabriel H. Walta promete descansar bastante en que sus misterios queden aclarados. Y es que son tantos los interrogantes que plantean que casi parece una pérdida de tiempo hacer una valoración seria y objetivo de este primer libro. Pero es que hay que hacerlo porque se lo merece. ¿Por qué? Sencillo, porque las sensaciones que despierta son muy inquietantes. Lo que Lemire y Walta hacen entra en un terreno emocional difícil de definir, pero que desde luego mueve y lo hace con enorme categoría. Su terror se siente, la inquietud de los protagonistas es tan genuina a ese lado de la página, pero también en este. El escalofrío que provocan ciertas situaciones es tan genuino que dan ganas de aplaudir. Con Lemire quizá estamos acostumbrados a otro tipo de fantasía, pero quizá sea Walta, el mismo que nos maravilló con El velo (aquí, su reseña) o El bosque de los suicidas (aquí, su reseña) el que nos empuja a escenarios mucho más siniestros.
Entremos primero en la historia. Por ahora, lo que hemos visto en esta Carretera fantasma es un elaboradísimo mcguffin en el que se cruzan muchos más personajes de lo que pudiéramos imaginar, y sin demasiadas respuestas por ahora. Durante la lectura, Lemire hace que no nos hagan falta, eso es cierto. Es después, cuanto empezamos a pensar en la historia que nos ha contado, en el inquietante mundo que describe, en la locura que ha elaborado y que tiene casi el mismo efecto en sus dos involuntarios protagonistas y en nosotros los lectores, cuando podemos plantearnos interrogantes. Pero lejos de poner en duda por eso la propuesta de Carretera fantasma, lo que hace es potenciar el deseo de saber más, así es exactamente como nos sentimos al llegar al final de este primer libro. Lemire reúne un grupo de personajes que, incluso teniendo algo de arquetipo, concluye en una cohesión bastante interesante. Ninguno parece tener nada que ver con cualquiera de los otros, pero entendemos sin problema que forman parte del mismo escenario, incluso aunque el camionero y la muchacha que se ven envueltos en una aventura psicodélica no lleguen a verse aún con la agente del FBI que parece saber mucho más… pero menos que cierto personaje con el que se acaba topando. Hasta en lo realista, hay muchos elementos turbios. Y en su fantasía, directamente escalofríos.
Esto último es fundamental para entender el terror visual de Walta. Cuánta visión tuvo El Torres cuando confió aquellos dos cómics de género a quien después se ganó el respeto universal con el formidable trabajo que hizo en La Visión, y cuánto ha crecido Walta desde aquello, que ya era impresionante. Su puesta en escena no es que sea irreprochable, es que se acerca a lo brillante por momentos, igual que el carisma que insufla a todos los personajes, por extraños que nos puedan parecer, y a la misma fantasía oscura que nos está planteando Carretera fantasma. Qué bien sabe combinar, con el formidable trabajo de color de Jordie Bellaire que pone la guinda a un tebeo espléndido, las sensaciones que tiene que generar un escenario realista con otros que no lo son, la presencia de unas criaturas extrañas e inquietantes con características que son más propias de un thriller más terrenal. Hay tantas cosas que sentir y analizar en este primer número de la serie que, incluso sin las respuestas que anhela cualquier lector, tenemos elementos de sobra para saber si nos convence esta historia que en realidad no sabemos hasta dónde nos puede llevar. Y sí, convence, muchísimo, porque su puesta en escena es espectacular, porque se ve y se siente el pasado de los personajes y en el escenario en el que se mueven.
El volumen incluye los cinco primeros números de Phantom Road, publicados originalmente por Image Comics entre marzo y julio de 2023. El único contenido extra son las cubiertas originales de Gabriel H. Walta, Jeff Lemire, Javier Fernández, Andrea Sorrentino, Dani, Jeffrey Alan Love, James Harren, David Aja y Christian Ward.
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