Guion: David Muñoz.
Dibujo: José Robledo, Marcial Toledano.
Páginas: 60.
Precio: Descarga gratuita.
Presentación: Digital.
Publicación: Noviembre 2023.
No hace falta decir a estas alturas que cualquier lugar puede ser el epicentro de una buena historia de ficción, pero seguro que no son muchos los que podrían esperar que un centro de control de tráfico pudiera ser el inicio de una. 15 minutos arranca ahí. Y habla de túneles, de accidentes, de complicidad y hasta de leyendas urbanas, pero fundamentalmente de lo que habla es de personas. Quién lo diría con la premisa, pero lo cierto es que lo que orquesta David Muñoz, lo que dibujan José Robledo y Marcial Toledano, es una de esas grandes sorpresas que parecen ocultas a la mayoría de los lectores por su origen, no deja de ser un cómic que se ofrece de manera gratuita para su descarga por una empresa de ingeniería, pero que provoca una enorme satisfacción entre quienes han tenido la suerte de dar con ella. Porque, sí, rompamos prejuicios, 15 minutos es un espléndido tebeo. Es una historia muy firme, con personajes muy bien escritos, diálogos adecuados y un nivel de drama conducido con mucha elegancia, tanta que resulta difícil creer que no hay una base real en muchos de los elementos que conforman este relato. Y sus páginas tienen un dibujo espléndido, capaces de recoger las fotografías que sirven para dar vida a los escenarios reales pero también para hacer que los personajes tengan carisma y vida propias.
El guion de Muñoz es bastante peculiar, y eso hace que sea más interesante. Juega con una estructura temporal bastante más compleja de lo que el comienzo o incluso el título de la obra pueden llevarnos a pensar, y maneja elementos tan diferentes entre sí, personajes que tienen que moverse a ritmos distintos, que lo que resulta más sorprendente es que haya sido capaz de hacer que encajen todas las piezas en un tebeo tan corto, que no llega a las 50 páginas. Insistimos, hay muchos elementos que sirven para sostener una historia que, de base, está pensada para glorificar a un colectivo, a un mundo, el de ingeniería, y a un escenario, el túnel, que seguramente está más asociado en nuestros pensamientos a las incomodidades de la conducción que a sus logros técnicos. Y aún así ahí está el epicentro de un drama muy bien ideado. La confluencia de personajes muy diversos en ese lugar, aunque nuestros conductores lo estén viendo a través de diferentes pantallas, exige un ejercicio de equilibrismo notable, y Muñoz sale más que airoso de semejante prueba. Puede que algún salto mortal que da la historia nos haga arquear la ceja por un instante, pero lo cierto es que sabe jugar con la adrenalina para que nos creamos sin reservas todo cuando acontece en estos 15 minutos del título que, en realidad, están muy bien alargados por delante y por detrás.
Hemos hablado de carisma, y eso es lo que marca de una manera muy clara el dibujo de Robledo y Toledano. Ken Games y Tebori (aquí, aquí y aquí, las reseñas de sus tres álbumes) les preceden, y nos hablan de unas garantías más que evidentes para construir todas las capas de esta historia. Puede no parecer algo excitante una carretera normal y anodina, un túnel cualquiera y un centro de control con muchas pantallas en las que de manera cotidiana no sucede nada interesante, pero incluso cuando esos elementos se están presentando ya nos podemos oler algo de lo que va a pasar. Robledo y Toledano saben dar ritmo a la historia desde que sucede el accidente, pero sobre todo nos meten en la piel de todos los protagonistas, en ese dúo cuya relación no sabemos cuál es en realidad más allá de lo profesional, en la del hombre mayor que desencadena todo el incidente y en la de los protagonistas intermedios, que se asoman como papeles principales en parte porque se les dibuja para que les percibamos así. La realidad es muy real y la fantasía es igual de creíble. Y el drama, notable. 15 minutos es una sorpresa, sin duda, porque todavía estamos acostumbrados a que lo grande se publicite mucho, pero quizá deberíamos pensar que el talento no necesita grandilocuencia, se abre camino si nosotros, los lectores, así lo propiciamos.
El cómic se puede descargar en este enlace.
El contenido extra es un dossier con fotografías de los escenarios reales en los que se basa la historia.