CÓMIC PARA TODOS

‘Iznogud. 33 historietas de Goscinny y Tabary’

Editorial: Salvat.

Guion: René Goscinny.

Dibujo: Jean Tabary.

Páginas: 232.

Precio: 28,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Noviembre 2023.

Cuando un autor crea a un personaje tan carismático y universal como Astérix, el resto de ideas que pueda tener a lo largo de su vida pasa automáticamente a un lógico segundo plano. Y eso no quiere decir que sean peores, no, pero es ley de vida. Con Iznogud podemos decir algo así. René Goscinny, junto con Albert Uderzo, dejó unido su nombre a las aventuras de los irreductibles galos de una manera muy potente, pero las divertidas peripecias del hombre que quería ser califa en lugar del califa tampoco se quedan atrás. Para empezar, porque supone un cambio bastante notable de escenario, pasamos de un pequeño poblado a un sofisticado ambiente palaciego en el que consigue encajar un tipo de humor que sí puede plantear semejanzas palpables. Pero si hay que hablar de algo distinto es, evidentemente, la naturaleza del protagonista. Iznogoud no es un personaje heroico, como lo podían ser Astérix y Obélix, sino que es un pequeño hombrecito taimado que quiere, literalmente, dar un golpe de estado. No olvidemos que al personaje se le conoce como el taimado, por lo que encontrar allí elementos con los que el lector se pueda identificar y de los que se pueda reír es un reto, pero Gosicnny, aquí de la mano de Jean Tabary en los dibujos, es capaz de dar con argumentos que no sólo son divertidos, sino que muestran que ser como Iznogud no compensa.

Este libro es una selección de 33 historietas, todas ellas escritas por Goscinny y dibujadas por Tabary, que vienen a convertirse en una espléndida presentación del personaje para todos aquellos que no lo conozcan y magnífico refresco para quienes leyeran sus aventuras desde el principio o cuando los suplementes dominicales infantiles de la prensa española los trajeron para nuevas generaciones. Goscinny imagina un personaje inteligente e imaginativo, capaz de dar vida a los más rocambolescos planes para arrebatar al califa su lugar de poder. Con un objetivo tan concreto, lo que más mérito tiene en este viaje es que el autor no caiga en la repetición. No sucede, aunque el objetivo final sea el mismo, porque sabe ir introduciendo personajes secundarios y episódicos que le ayudan a que cada historia sea única. De hecho, si no fuera por su brevedad, no olvidemos que vemos hasta 33 con cierta continuidad en un libro que apenas supera las 200 páginas, cada una de ellas podría sostener sin problema un relato autoconclusivo. Iznogud, que al final es un hombrecito que ansía poder, es una figura caricaturizada con la misma inteligencia que demuestra tener y que se desenvuelve notablemente bien en un mundo en el que se siente en la obligación de dudar de todo el mundo menos de un ayudante ingenuo y, este sí, bueno.

El cómic infantil francobelga, con notables diferencias por supuesto entre sus diferentes dibujantes, que las hay, siempre ha sabido tener un aspecto bastante coherente que hace que casi podamos pensar que todos sus grandes personajes viven en un mismo universo. El Iznogud de Tabary es distinto al Astérix de Uderzo, pero de alguna manera encajan. Es todo un acierto el mismo diseño del protagonista de estas páginas, porque consigue transmitir que no es un personaje de base positiva, su nariz aguileña es un indicativo claro en este sentido, pero también tiene una presencia divertida y casi entrañable que nos pone de alguna manera de su lado. Es el bueno sin serlo, y eso allana el camino de Goscinny para que sus aventuras sean, sobre todo, divertidas. El dominio que tiene Tabary de la comedia más física, la que explicita a través del lenguaje corporal y de las expresiones faciales, es notable también, y es evidente que hay mucha diversión a la hora de llevar a la página todos los elementos que nos trasladan al escenario del califato, con su colorido, sus ropajes característicos y sus arquitecturas llamativas. No es Astérix, no, pero Iznogud es un personaje más que reivindicable, no ya dentro de la carrera de Goscinny sino como uno de los estandartes del cómic francobelga de humor de la segunda mitad del siglo XX.

El volumen incluye historias publicadas originalmente en las revistas Record, Pilote y en álbumes entre 1962 y 1969. El contenido extra es una entrevista con Plantu.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 7 febrero, 2024 por en Dargaud, Jean Tabary, René Goscinny, Salvat y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 410 suscriptores

Archivos

Categorías