Guion: Aki Ueda.
Dibujo: Aki Ueda.
Páginas: 64.
Precio: 15,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Noviembre 2023.
Hay claros paralelismos entre Wonder Border (aquí, su reseña) y Over Squall, título original que evita apostar por un juego de palabras para su traducción (que sería algo así como Sobre la tormenta), ya que las dos obras hablan de superar amores pasados. La diferencia está en que aquella jugaba con las relaciones teniendo ya una nueva pareja, mientras que esta apuesta por algo distinto, por una forma de amar basada en la lástima y cómo eso puede conducir de la misma manera hacia la felicidad como a la toxicidad. Obviamente, es importante destacar también que es un manga muy sexual, muy explícito, en el que las escenas de cama entre los dos hombres protagonistas cobran no sólo un papel muy especial sino que incluso por momentos, en su primera mitad actúa como catalizador de la historia, del encuentro entre los dos protagonistas que resulta salvador por vías muy distintas para cada uno de ellos. Over Squall consigue de esa manera ser un manga con dos partes bien distintas en el que Aki Ueda sabe moverse con habilidad para hacer que encajen con naturalidad, demostrando otra vez que la parte realista de estas historias, incluso aunque haya casualidades y lugares comunes, es la que le sirve para dar la fuerza suficiente a sus propuestas homoeróticas y románticas, que de las dos cosas podemos ver en estas páginas.
Es curioso que, siendo la realidad el punto fuerte del manga de Ueda, el arranque sea casi como de cuento de hadas. Todo empieza con una ruptura imposible de olvidar y la aparición de un personaje que podríamos decir que actúa como ángel salvador en lo emocional. De ahí pasamos a una fase abiertamente sexual, y cuando parece que esta es una de esas historias de chico conoce a chico en la que sólo una de las dos partes tiene un pasado del que recuperarse, comprobamos que eso es algo que afecta a ambos, abriendo puertas muy distintas que cambian casi por completo lo que estamos viendo en Over Squall. No es que se entierre esa fábula de la que hablamos, pero el papel de salvador cambia de manos. Al final, el mensaje del manga es obvio, habla de la fuerza del amor, y lejos de casi en cursilerías vacías lo cierto es que es algo que se integra muy bien en situaciones que se sienten como realistas y mucho más cercanas de lo que seguramente podríamos haber imaginado en el arranque de la historia, uno que parecía centrarse en algo idílico y, precisamente por eso, más difícil de creer. Cuando el drama aparece, el drama real, el que vemos y no en el que se nos cuenta a modo de resumen de acontecimientos previos a los que no hemos asistido, Over Squall crece, dejando atrás caminos que se acercaban al tópico.
Hablamos, claro está, del sexo. Las escenas carnales son un reclamo evidente y más que lícito, uno que sirve para la lectura individual y en pareja, uno que con el dibujo de Ueda funciona francamente bien de manera explícita pero aceptando esa pequeña limitación de que los genitales aparezcan siempre difuminados. Pero en Over Squall lo importante de verdad no está ahí, sino en las emociones de los personajes, precisamente porque el fondo de la historia habla de la vulnerabilidad. Al cambiar esta entre los protagonistas, Ueda se expone a una prueba interesante, una en la que dibujar esas emociones en la cara de sus dos protagonistas es una necesidad con la que cumple muy bien. Es verdad que en el retrato de la tercera parte de este triángulo hay algo más de tópico, pero eso también le permite incorporar algo más de ritmo, leves toques de acción, a una historia que podría haberse quedado en la superficie. No lo hace, Over Squall sabe moverse entre lo afectivo y lo sexual, tocando con claridad elementos más dramáticos, y por eso se agradece que su lectura comience y finalice en este único volumen, en el que se nos sirve una historia bien llevada, con la información justa para que entremos en ella sin problema y un buen desarrollo de personajes para que la relación que se establece entre ellos sea, por encima de todo, verosímil.
Takeshobo publicó originalmente Over Squall en 2020.