Guion: Yuichi Katou.
Dibujo: Yuichi Katou.
Páginas: 172.
Precio: 9,95 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Noviembre 2023.
Vivimos en unos tiempos en los que la sexualidad, incluso la sensualidad, es algo que se mira con lupa, casi como si fuera necesario ofenderse o al menos dudar de todo contenido que caiga en nuestras manos y que se acerque a esos territorios. Y se nos olvida, si hacemos caso a esa moda, que el juego puede ser divertido casi siempre. Viene esto a cuento de Anjo, la chica traviesa. Extrapolado a la realidad, lo que nos enseña Yuichi Katou en este primer número, tiene mensajes de los más peligrosos. Anjo es una joven que empieza a ser exuberante y sensual, y que se aprovecha de la enorme timidez de un chico de su curso para tener con él una actitud continuamente insinuante y juguetona. ¿Dañina? Podría serlo, porque él no está precisamente cómodo en ese juego. Pero olvidemos los prejuicios por un momento, dejemos a un lado esa necesidad de tener que ofendernos y, simplemente, leamos Anjo como lo que es, una travesura continua. Si lo hacemos, veremos que es una historia divertida, una que encuentra anécdotas y situaciones que tienen gracia, conectando con una realidad que muchos adolescentes habrán vivido, aunque sea parcialmente. Pero es que Anjo no se queda ahí. Leed con atención, sobre todo el final de este primer volumen, y veréis que lo juguetón no quita lo emocional, y que eso hace que haya una historia de fondo que engancha.
Partamos de la base de que Katou sólo busca que los lectores, sean masculinos o femeninos, pasen un buen rato. Si lo hacemos, podremos convenir en que hay un despliegue de escenarios bastante original y diverso, alejando el fantasma de la repetición, por mucho que en el fondo podamos sentir que cada episodio tiene la misma base, una en la que Anjo hace sentir incómodo a Seno con su cuerpo y con alguna intención sexual bastante marcada. Pero no cansa porque está muy bien escrito, porque lo esencial en la historia no es tanto la insinuación como la relación que se establece entre los dos protagonistas, incluso con alguno más que se asoma a sus páginas, a pesar de que este sea un universo claramente de dos protagonistas. Ahí está la clave. Porque sí, esto tiene que ser divertido pero no parece que lo sea para uno de los dos personajes, y eso es lo que al final utiliza Katou para encontrar una vuelta de tuerca inteligente, más de una en realidad (el episodio en el que Seno es tomado en el Metro por un pervertido podría ser perfectamente otro de ellos), que nos muestra que Anjo, la chica traviesa es mucho más que una gamberrada cargada de sensualidad adolescente. Lo es, por supuesto, pero a la vez tiene otros elementos que van entrando en los diferentes capítulos para dar un sentido adicional a la relación que entablan los personajes.
Katou hace que el dibujo contribuya con mucha facilidad a todas estas ideas, aprovechando incluso puntos de vista exagerados y, sí, de nuevo, juguetones. Lo sensual cobra el punto de vista del muchacho en muchos momentos, sobre todo cuando se abre una blusa o cuando la falda deja poco a la imaginación (y, ojo, es para su incomodidad, no para su disfrute, lo que abre en esta serie una perspectiva muy distinta a lo habitual), y desde luego la forma en la que Katou captura el cuerpo femenino está pensada para que algo se mueva también a este otro lado de la página, quizá recordando a alguna chica en concreto de tiempos adolescentes que pudiera tener una actitud parecida. Pero cuando hablamos de que el foco se pone en los personajes no nos referimos sólo a sus cuerpos, sino también a sus emociones. En lo visual son tópicos muy logrados, pero el dibujo de Katou nos permite ir más allá, a veces con la caricatura más cómica como elemento esencial pero otras como retratos que hablan de preocupaciones mucho más hondas, incluso adultas aunque sus protagonistas sean adolescentes. Lo primero, reconózcanoslo con honestidad, es divertido, pero lo segundo es lo que realmente hace que Anjo, la chica traviesa, sea un manga muy disfrutable que hace que pongamos muchas esperanzas en su segundo volumen.
Shonengahosha comenzó a publicar Yancha gal no Anjou-san en 2018.