Guion: Alan Moore.
Dibujo: Dave Gibbons.
Páginas: 416.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Octubre 2023.
Nunca es mal momento para leer Watchmen. No es el formato de bolsillo el ideal para encontrarse con una obra de tanta densidad y ambición, pero es una excusa perfecta para volver a hablar de esta Biblia del cómic del último tercio del siglo XX de la que prácticamente ya todo se ha dicho. Alan Moore y Dave Gibbons, sí, a la misma altura los dos, firmaron uno de esos cómics que cualquiera podría colocar en una lista de imprescindibles, una disección del superhéroe carente de piedad y romanticismo, que no duda en otorgar personalidades complejas y llenas de problemas a quienes se supone que tienen que velar por la seguridad de un mundo que ya no les recibe con los brazos abiertos. Es el final de un viaje que, aunque le pese a Moore, ha tenido continuidad, y por eso las emociones que despierta no son nada positivas. Pero es también, narrativamente, un portento que se celebra página a página, una historia cuidada con mimo en todos sus detalles, incluso en los que puedan parecer más absurdos. Y no es que haya que poner una falta si no se ha leído Watchmen o incluso si se quiere abanderar el teórico sacrilegio de no haber disfrutado tanto con ella. Todo es posible, incluso que no le encontremos la genialidad, pero si se nos permite el atrevimiento sí podemos afirmar que es una obra que merece la pena leer, que siempre despierta algo.
Ese es, claramente, el objetivo de Moore. No quiere empatía y ya, como pasa muchas veces con los héroes del cómic. Watchmen invita a sentir muchas más cosas por sus protagonistas, un rango de emociones mucho más amplio y no siempre positivo. Es el desafío definitivo para el superhéroe, asimilar una idea que nace de un asesinato y que va complicándose de una manera maquiavélica, siguiendo el diario de Rorschach para conocer a estos enmascarados que habían dejado de serlo pero que retoman sus otras vidas sin saber muy bien para qué. No es una visión especialmente positiva la de Moore, lo cual encaja bastante bien con la personalidad del escritor y lo que casi siempre ha mostrado en el medio. Y eso mismo hace que sea una experiencia creciente que va mucho más allá de lo que vemos en el cuerpo central del relato, abarcando ese cómic de piratas de tan gigantesco poder metafórico sobre la sociedad que nos muestra o los escritos que van cubriendo el retrato de la sociedad que plantea. Impresiona el carisma que aporta a todos los personajes, cada uno en lo suyo, la truculencia que introduce en la vida de estos héroes y los motivos por los que actúan. Y el final, una conclusión apabullante, es el dilema moral más intenso, uno que cada uno de ellos vive de una manera determinada.
Gibbons, al que demasiadas veces se olvida cuando hablamos de la autoría de Watchmen a pesar de que sea su principal defensor público por la actitud vital de Moore, hace un trabajo formidable en todos los sentidos. Cierto es, como decíamos, que en un formato reducido cuesta un poco más apreciar la inmensa labor que hace para encajar todo en la machacona estructura de nueve viñetas por página que impone la obra y que rompe por conveniencia narrativa, pero está ahí para que la podamos disfrutar. Igual que el carismático retrato de todos los personajes. Si el superhéroe siempre obliga a un ejercicio de comprensión por su aspecto para que el lector lo vea como algo creíble, en Watchmen esa idea va mucho más allá, y el color de John Higgins, el original, hace que esta obra sea algo tremendamente especial, una que se mueve en un universo propio, con unas leyes que no hace falta comprender pero que asimilamos sin problema. Ni el guion de Moore ni el dibujo de Gibbons se llegan a comprender plenamente con la primera lectura, y eso es parte de su genialidad, además de la razón de que cualquier reedición de Watchmen sea algo a celebrar. No son muchos los cómics en los que siempre se descubre algo nuevo. O que hacen que lo bueno que ya tenían en su momento viaje con nosotros en el tiempo. Por eso Watchmen es un tebeo legendario.
El volumen incluye los doce números de Watchmen, publicados originalmente por DC Comics entre septiembre de 1986 y octubre de 1987. El contenido extra lo forman una introducción de Fran San Rafael y las cubiertas originales de Dave Gibbons.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.