Guion: Ersin Karabulut.
Dibujo: Ersin Karabulut,
Páginas: 124.
Precio: 32 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Agosto 2023.
Si cada persona es un mundo, no hay razón para no extrapolar ese axioma al mundo del cómic, a sus obras y a sus autores. Y si a eso añadimos un contexto político fascinante por muchas razones, es todavía más fácil entender una obra como El dibujante de Estambul. Es, el título es clarísimo, la vida de un autor de cómic, el firmante, Ersin Karabulut, porque esta es una obra autobiográfica. Pero es también una obra de cargados elementos políticos por situarse en la Turquía de Recep Tayyip Erdogan, con la transformación islamista que vivió el país desde que se hizo con el poder y la creciente falta de libertades en numerosos ámbitos, también en el del cómic, y particularmente en el de las revistas de sátira política, que casi siempre son las primeras víctimas den este sentido. Por eso, lo que más llama la atención de El dibujante de Estambul, en realidad un primer libro que tendrá continuación a pesar de alcanzar un buen cierre, es que por un lado es la historia de un sueño, el de un niño que crece entre viñetas y sueña con crearlas, y por otro es la de una pesadilla, la que supone primero abriese camino en un mundo que no parece destinado para Ersin y después la que se ve afectada por una represión inimaginable desde el punto de partida. Es un contraste maravilloso que Karabulut cuenta con una sinceridad y una naturalidad magníficas.
Es interesante, además, ver esa progresión de la que hablamos desde la escena en la que el protagonista arranca la obra, una en la que su yo actual habla directamente con su yo de ocho años, pero de una manera juguetona, que casi esquiva y oculta el contenido real de la obra. Puede que por eso sus dos mitades, muy bien unidas en una transición que se recorre con elegancia. Y lo más logrado es cómo Karabulut consigue fusionar los dos mensajes. El dibujante de Estambul es la historia de, un autor de cómics, sí, de lo que le inspiró para convertirse en uno, pero tambien del propio poder del tebeo como base de una ética, la de los héroes con los que todos hemos crecido, que se puede (se debe) contraponer a las oscuras fuerzas reales que quieren acallar la libertad creativa y personal. Hay una conversación en ese sentido que se convierte en la escena más poderosa del tebeo y que está rodeada de un diálogo doble de Karabulut con sus héroes de ficción, siendo un díptico que da sentido a todo y que hace que al lector, a este otro lado de la página, le encandile aún más la propuesta. Por el camino, el retrato que hace de Turquía es tan interesante y completo que podemos dar por hecho que hay una tercera alma en este cómic, la del ensayo político y social, lejos de la ortodoxia y del academicismo pero con una información igual de valiosa.
Por el estilo que tiene el Karabulut dibujante, casi parece que el cómic va a discurrir por el primero de los caminos descritos, el de la autobiografía más clara y divertida, el del sueño hecho realidad, el del cómic como juego más que como profesión. Pero poco a poco, casi en cada página, el autor va añadiendo matices cada vez más realistas, no tanto en la anatomía de los personajes, aunque tiende a usar figuras realistas cuando arroja saber histórico, sino en las sensaciones. Y al final nos damos cuenta, gracias al buen trabajo de Karabulut, que esos dos mundos son el mismo, que su historia es la del niño que para ciertas cosas no quiere crecer y sí necesita ser fiel a los referentes que tuvo años atrás. Eso, llevado a un contexto político extremo, es lo que hace de El dibujante de Estambul una obra muy especial. Eso y que su estilo, al final, no deja de recordarnos siempre al de las revistas satíricas que abandera en sus momentos más intensos. La autobiografía es algo que está muy de moda en el cómic, pero pocas veces se fusiona de una manera tan inteligente con un contexto político y social tan marcado. Ese «continuará, de hecho» con el que concluye el volumen es el colofón que necesitábamos para salir todavía más felices, esperando ya esa segunda parte, de un tebeo que merece los más encendidos elogios.
Dargaud publicó originalmente Journal inquiet d’Istanbul en julio de 2022.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.