Se nos está acabando este 2023, y nosotros seguimos a lo nuestro, a hablar de cómics. Y como todos los días 1, a recomendarlos de manera más específica. Eso es, es día de Los 4 de CPT, la lista que os ofrecemos cada mes con los cuatro tebeos que más nos han impactado de entre todos los que hemos reseñado en el mes que acaba de finalizar, en este caso noviembre.
Ya sabéis que siempre nos gusta, antes de entrar en materia, recordaros que pinchando en los títulos de cada uno de Los 4 de CPT iréis directos a la reseña completa que publicamos en su momentos de cada uno de estos cómics. Y si queréis buscar todas las entradas que ya hemos publicado en esta sección o conocer nuestras elecciones de meses anteriores, lo podéis hacer mediante Twitter con el hashtag #Los4DeCPT y por aquí en el blog, en nuestro buscador de categorías, el que tenéis justo al final de esta página y de la página principal, como “4 de CPT».
Vamos al lío, aquí tenéis Los 4 de CPT de noviembre:
Nightwing 1. Saltar a la luz, de Tom Taylor y Bruno Redondo (ECC)Con el éxito que tiene el cómic de superhéroes y lo denostado que está desde algunos sectores, da gusto ver obras como Nightwing, porque Tom Taylor y Bruno Redondo han sabido entender al personaje y dar forma al mundo que gira a su alrededor. ¿Y qué han hecho? Ser fieles a su esencia, a la de un Dick Grayson que es uno de los personajes más imprescindibles del universo DC, para crear una aventura muy entretenida con las necesarias dosis de drama… y de pasado. Así, sí.
Thorgal. Adios, Aarcia, de Robin Retch (Norma)Uno de los debates más encendidos del cómic francobelga es qué hacer con sus personajes más icónicos cuando sus creadores ya no están ahí para darles vida. Adiós, Aarcia, de Robin Retch, es una muy buena solución, porque está Thorgal, el de siempre, pero a la vez configura uno nuevo, diferente, con una vida todavía por escribirse. Y aunque parte de una premisa que podemos pensar que está muy trillada, y lo está, muestra una frescura envidiable. Puede ser un espléndido comienzo.
Coraje 1. Las malas compañías, de Patricia Martín Rodríguez (Drakul)¿A quién no le ilusiona que un debut en el mundo del cómic sea sólido, intenso e intrigante? Pues todo eso es lo que nos produce el primer manga patrio de Patricia Martín Rodríguez, Coraje, del que ya hemos podido leer el primero de sus dos volúmenes. No es que habla de salud mental porque esté de actualidad, sino que construye una muy interesante historia con un personaje de esas características, uno que no controla sus arranques de ira. Ahora a esperar un final a la altura… y muchas más historias.
Juan de Oñate. En busca del estrecho de Anián, de Álber Vázquez y José Enrique Pérez (Cascaborra)A veces el cómic histórico tiene corsés de los que no es fácil salir, pero en otras ocasiones uno se lleva sorpresas tan agradables como la que proporcionan Álber Vázquez y José Enrique Pérez en su aproximación a la figura de Juan de Oñate. No es una biografía al uso, aunque algo de eso tiene, ni tampoco un retrato histórico, donde también encaja. Es una aventura, un choque de culturas, prácticamente un western que se disfruta con mucha intensidad y frescura.