Guion: Mike Mignola, Rob Williams.
Dibujo: Laurence Campbell.
Páginas: 128.
Precio: 21 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Julio 2023.
Cuando un autor da con un personaje que se convierte en un pelotazo comercial, en la base de un universo amplio que tiene la capacidad de prolongarse incluso sin esa figura central, uno se pregunta cuánto de todo lo que sucede a continuación estaba en su cabeza cuando dio los primeros pasos. Si somos justos, lo más normal es que haya algo, porque el de aspirar a que un personaje perdure es un objetivo humano y comprensible, pero lo demás, lo que se va construyendo paso a paso hay que achacarlo a la pericia. La de Mike Mignola es más que remarcable, así que es tranquilizador entrar en un tebeo firmado por él, aunque sea al alimón con Rob Williams y con dibujo de Laurence Campbell, cuando uno ve la etiqueta de que forma parte del universo de Hellboy. La espada de Hiperbórea es, a la vez, un relato completista y uno autónomo, por contradictoria que pueda parecer esa dicotomía. Y también es un viaje muy atractivo, cambiante, que pasa por distintos estadios y que se mueve al son de una espada que casi parece más un mcguffin que un elemento protagonista. Engancha por lo que muestra pero también por referencias, por la expectativa generada por lo que ya conocemos, si hemos pasado por otros tebeos previos del universo de Hellboy, o por la que nace de lo que ahora podemos explorar con este conocimiento.
Mignola y Williams están rellenando huecos que no habría sido necesario rellenar sin el éxito del personaje principal, eso es cierto, y saben que, por mucha historia que quieran contar, y la tienen, el alcance de La espada de Hiperbórea es limitado por su propia naturaleza. Pero aún así el trabajo que presentan es más que solvente, mucho más que una simple labor de relleno, porque sabe moverse en terrenos muy interesantes. Los escritores tienen la habilidad suficiente para mostrar como algo fresco un producto que nace por referencia. Es decir, la espada que da título a la historia es el centro de todo y es algo conocido, pero lo que se mueve a su alrededor no lo es, y es ahí donde se carga todo lo emocional que pueda tener el relato. Por eso, Mignola y Williams aciertan a la hora de construir personajes que tienen el carisma suficiente para sostener su parte de la historia y dejar que el lector imagine el resto, algo que de hecho es este libro de manera general y en esencia si lo pensamos fríamente. Eso mismo hace que el volumen que tengamos entre más manos sea incluso una rareza dentro del mundo de Hellboy, pero con sus elipsis, sus saltos en el tiempo y sus protagonismos cambiantes va consiguiendo que estemos muy implicados en su lectura, con un objeto místico alrededor del cual pivota todo.
Que Mignola no dibuje estas páginas, algo que ya viene haciendo desde hace tiempo en historias del entorno de Hellboy, es una oportunidad muy apreciable de ver su mundo desde otro punto de vista más. El de Campbell es atractivo precisamente porque busca algo bastante diferente a la propuesta original. El suyo es un estilo que sabe encontrar una cualidad casi onírica, muy de fantasía oscura, pero a la vez realista y cargado del detalle que necesita la historia. Es Hellboy sin ser Hellboy, por decirlo de alguna manera, y eso es lo mejor que se le puede pedir a un tebeo que desde su origen está llamado a marcar una diferencia con respecto a su referente más obvio y previsible, que además es lo primero que vemos desde la cubierta del libro, que sí es de Mignola. Campbell crea atmósferas muy poderosas en sus distintos ambientes, y desde luego maneja con mucha frescura el diseño de criaturas y poderes místicos dentro de este universo. La espada de Hiperbórea se convierte así en una pieza singular dentro de un cajón más amplio, sabiendo ser respetuoso con lo precedente pero a la vez siendo algo distinto. Puestos a ampliar un mundo tan tratado, tan conocido y tan longevo ya, esta viene a ser una fórmula bastante apreciable para hacerlo y el tebeo que nos ofrecen sus responsables es uno bastante sugerente.
El volumen contiene los cuatro números de The Sword of Hyperborea, publicados originalmente por Dark Horse entre junio y abril de 2022. El contenido extra lo forman una introducción de Laurence Campbell y Rob Williams, un sketchbook de Laurence Campbell y las portadas de Campbell, Christopher Mitten, Yishan Li, Jesse Lonergan y Bizar Gómez.
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