El tiempo no se detiene, pero eso, para nosotros, significa muchos más cómics de los que os hemos hablado. Y como vuelve a ser día 1, aunque sea festivo, aquí estamos, al pie del cañón, para contaros qué cuatro tebeos de los reseñados en el último mes son los que recomendaríamos con el mayor de los entusiasmos. Efectivamente, hablamos de Los 4 de CPT que os ofrecemos todos los meses.
Vamos con el recordatorio de todos los meses, pinchando en los títulos de cada uno de Los 4 de CPT iréis directos a la reseña completa que publicamos en su momentos de cada uno de estos cómics. Y si queréis buscar todas las entradas que ya hemos publicado en esta sección o conocer nuestras elecciones de meses anteriores, lo podéis hacer mediante Twitter con el hashtag #Los4DeCPT y por aquí en el blog, en nuestro buscador de categorías, el que tenéis justo al final de esta página y de la página principal, como “4 de CPT».
Sin más, estos son Los 4 de CPT de octubre:
Quiroga y la muerte, de David Lorenzo (Desfiladero)David Lorenzo nos ofrece una fusión muy atractiva entre su idea de narrar y la de Horacio Quiroga, dramaturgo uruguayo con una estrechísima relación con la muerte a lo largo de su vida, y crea una antología de relatos cortos que pone los pelos de punta. Dicen que Quiroga era el Poe latinoamericano en muchos sentidos, pero sus historias tienen personalidad propia. Como la de Lorenzo para mezclar su obra y su vida, con unos interludios formidables.
La lista de Orwell, de Carlos Hernández (Norma)La biografía es un género apasionante, pero con unas reglas tan definidas que lo diferente atrae. Y eso es lo que le va a Carlos Hernández, que nos presenta personajes históricos de una manera distinta, convirtiéndose él mismo en el narrador y en el investigador, en el referente, en el guía. La forma en la que nos presenta a George Orwell sin dejar que hable es fascinante. Y todo con la excusa de La lista de Orwell, de la que no da detalles hasta el final.
Planeta, de Ana Oncina (Planeta Cómic)Es apasionante ver a un autor salir de su zona de confort, y más en unos tiempos en los que una primera obra cuenta con tanta difusión en redes sociales que es comprensible que dé miedo dejarla atrás y evolucionar. Eso es lo que está haciendo Ana Oncina, y por eso es más apreciable el trabajo emocional que hace para convertir Planeta en una obra que habla con mucha precisión y sinceridad de la vida en compañía y en soledad, en un doble escenario y con mucha sensibilidad.
Sandman. Muerte, de Neil Gaiman, Chris Bachalo y Mark Buckingham (ECC)No vamos a descubrir ahora a Neil Gaiman, eso es obvio, pero sí merece la pena que recordemos que uno de los mayores aciertos que hay en Sandman es la presencia de Muerte con la forma de una joven gótica y agradable de piel blanquecina. Por eso, que se reediten las historias que protagoniza el personaje, sea cual sea el formato, nos parece una propuesta a alabar. Y, por supuesto, nos da la ocasión de reivindicar la lectura de estas maravillas.