Guion: Joshua Williamson.
Dibujo: Andrei Bressan.
Páginas: 128.
Precio: 20,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Agosto 2023.
Vaya por delante, antes de desgranar su contenido, que Dark Ride se presenta en este primer volumen como una serie muy prometedora y entretenida desde el principio. Que nos lo hemos pasado bien ene sta atracción de feria, vaya. Siempre se ha dicho, con razón, que el mundo está lleno de buenas ideas y que lo verdaderamente complicado es darles forma, y este primer volumen de la serie, Billete al infierno, es un buen ejemplo de cómo acertar en ese primer paso y en la tarea posterior. Pocas cosas son lo que parecen en el tebeo de Joshua Williamson y Andrei Bresson, o pocas al menos responden de una manera tópica al arquetipo del que parten. Y así es fácil reconocer que la historia de un parque temático del horror resulta tan atractiva como la forma en la que se va desarrollando el relato, sin miedo a romper esquemas preconcebidos y con una estructura narrativa que no necesita tener nada de clásico y que sabe jugar con el cliffhanger más propio del género. No es que este sea un cómic que vaya a cambiarnos la vida, pero es endiabladamente inteligente como para tenernos con los ojos bien pegados a la página impresa… y con muchas ganas de ver hasta dónde va a querer llevarnos en este viaje que tantas posibilidades abre en esta juguetona, cínica y macabra introducción que casi nunca se ve por donde puede acabar saliendo.
Es verdad que resultar imprevisible no es en sí mismo un valor narrativo, porque se trata de que las sorpresas tengan una base sólida sobre la que montar un relato, pero Williamson sabe dársela. Y no sólo eso, domina el arte del misterio, el que pone en práctica desde la primera secuencia, que es la que abre la puerta al inframundo sin desvelar cartas que va usando en el primer volumen y que seguirá poniendo sobre la mesa sin duda en los siguientes. Quizá no tener claro del todo un propósito definido, unos objetivos concretos, hasta unos roles claros de los principales personajes, puede hacer que nos falte algo al final de este primer libro, deseosos como siempre estamos los lectores de que una introducción sea completa. Y aun siendo eso cierto, es igualmente elogiable la capacidad que tiene el escritor para mantenernos enganchados. ¿No es ese uno de los propósitos fundamentales de las series de género? Pues está francamente conseguido con esta recreación de un universo demoníaco y aterrador en forma de parque de atracciones. Dark Ride es más que una oscura y cínica mirada a un personaje con complejo de Walt Disney, personaje por cierto que es más una ausencia que una presencia, sino una mirada muy crítica con la sociedad actual. Puede ser sólo parte del envoltorio, pero es una que añade valor y también parte de la diversión.
Bressan, por su parte, se lo pasa en grande y se nota. La manera en la que lleva los códigos del terror a una suerte de escenario más o menos realista en el que podemos asumir que un demonio puede convertirse en la mascota y el peluche que veríamos en un parque de atracciones es muy inteligente, porque eso es lo que hace que podamos movernos entre géneros de una manera muy atractiva, incluso atrevida en algunos momentos porque le toca lidiar con tópicos que tienen que moverse en un escenario concreto. Y es uno que tiene mérito, porque consigue que esos demonios de aspectos más o menos simpático, buscados así como lo habría buscado un departamento de marketing en la vida real, sean también siniestros, en la tradición más loable em el género de los payasos. Si a eso unimos que los personajes tienen carisma y que la puesta en escena siempre parece muy acertada, más aún desde un trabajo de color muy rico y que aporta muchos matices desde la primera secuencia, la que tiene un maravilloso tono de terror clásico, es fácil concluir que Dark Ride empieza siendo el tebeo juguetón y misterioso que se ha propuesto ser. Y eso no es otra cosa que un thriller demoníaco, endiablado y siniestro en el que cualquier atracción de las que vemos puede ser una trampa mortal.
El volumen incluye los cuatro primeros números de Dark Ride, publicados originalmente por Image y Skybound entre octubre de 2022 y enero de 2023. El contenido extra lo forman un plano del parque de atracciones de Devil Land y las portadas originales de Andrei Bressan, Martin Morazzo, Sweeney Boo, Trish Fortsner, Joseph Schmalke, Mimeniko Mali, Mike Henderson, Tom Whalen, Werther Dell’Edera, Agnes Garbowska, Jorge Corona, Andy Price, Michael Walsh y Tony Fleecs.
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