Guion: Ai Nimoda.
Dibujo: Ai Nimoda.
Páginas: 144.
Precio: 9 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Septiembre 2023.
El cómic tiene tal capacidad de adaptación que encuentra material casi en cualquier sitio. ¿Pero en un libro de cocina? ¿Cómo se puede transformar un volumen de recetas en un manga que resulte atractivo a un lector, sepa o no moverse en los fogones? Pues la respuesta la da con un positivismo casi abrumador Las recetas de Ume, donde Ai Nimoda coge uno de los libros de cocina más populares en Japón, así se publicita la obra, y lo convierte en la historia cotidiana de un joven que tiene que aprender a cocinar porque su hermana se casa y deja de hacer esa labor en el hogar, y además tiene que hacerlo con el poco tiempo que le deja su muy sacrificado trabajo. Las recetas de Ume es una oda al batch cooking, esa modalidad de cocina que apuesta por preparar todas las comidas de la semana de una sola vez. Hay mucha simpatía en la forma en la que Nimoda nos va presentando las recetas, que por supuesto coronan cada uno de los capítulos de la historia, para hacer de esta una traslación tremendamente fiel de un material que parece difícil interpretar con ese nivel de respeto que pediríamos en otro tipo de adaptaciones. Y al final, uno sale del libro con un buen rollo tremendo y quién sabe si también con las lecciones de cocina necesarias para poner en práctica platos que, siendo japoneses en su origen, son perfectamente cocinables o incluso interpretable desde Occidente.
Parece evidente con todo lo dicho que Las recetas de Ume no es un manga que vaya a cambiar nuestra vida desde su historia, aunque sea igualmente lógica la empatía que despierta un protagonista que es tan víctima de la sociedad y los horarios modernos como lo puede ser cualquiera de nosotros. Pero el cambio sí puede llegar por la mentalidad que propone la obra. El manga, como el libro del que parte, defiende una filosofía de aprovechamiento absoluto, del tiempo, de los recursos y en este caso de los ingredientes, habla de lo divertido que es cocinar y experimentar en la cocina, hasta cuando los márgenes para hacerlo son tan reducidos. E incluso si lo queremos ver a un nivel más general, Nimoda expresa lo que significa tener una pasión en la vida, cómo afecta al día a día de quien la cultiva y a las relaciones que de esa manera tiene con otras personas. Puede parecer que no es un manga trascendente, pero sí es un recordatorio tan bonito como ameno de que incluso la vida más estresante puede tener momentos para el disfrute. Y en este caso, además, un disfrute que nace de la necesidad y de una esfera a priori personal e incluso solitaria pero que se acaba contagiando socialmente. Ese es el esfuerzo más intenso que hace Nimoda para que libro de recetas de convierta en una obra narrativa, y no le sale nada mal.
Hablábamos en todo caso de lo importante que es la simpatía pada que funcione un manga como Las recetas de Ume, más aún en un primer volumen que tiene que servir de presentación y que marca el interés presente y futuro en la idea. Pues ese problema queda resuelto en las tres páginas que sirven de prólogo, en las que conocemos a Ume y su hermana. Con el simple retrato del joven al que vamos a seguir en su aprendizaje culinario a la fuerza es más que suficiente para compartir su entusiasmo por la comida. Y a medida que le vamos viendo, su pasión por la cocina se hace contagiosa. El cuadro se completa con platos creíbles, con ingredientes reconocibles y realistas, con técnicas cuyo acabado se ve muy bien en el dibujo. Si es un manga de cocina, lo suyo es que no sólo veamos las recetas impresas al final sino que nos empapemos de todos los procesos. De esta manera, Las recetas de Ume nos invita a pensar en la cocina como en un entorno de buen rollo y de desarrollo personal, con el tono clásico de Con las manos en la masa o La cocina de Karlos Arguiñano y lejos de la competitividad preparada de MasterChef. Y ahora sí, a leer. O a cocina. O a las dos cosas, aunque mejor sin las hacemos de una en una.
Coamix comenzó a publicar Tsuku oki seikatsu shumatsu matomete tsukuri oki reshipi en 2018.