CÓMIC PARA TODOS

‘El fantasma que alimento’, de Victoria Ying

Editorial: La Cúpula.

Guion: Victoria Ying.

Dibujo: Victoria Ying.

Páginas: 216.

Precio: 22,50 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Mayo 2023.

El tabú pierde poder cuando deja de serlo, cuando esas cuestiones de las que nadie quería hablar de repente salen a la luz pública, cuando se pierde el miedo a reconocer que existe un problema. Si hay un tabú especialmente peligroso, y mucho más entre la juventud, es el de los trastornos alimenticios, y por eso hay que recibir siempre con satisfacción obras como El fantasma que alimento. No es una autobiografía de Victoria Ying, pero ella misma confiesa que se ha visto en la piel de su protagonista. Y quizá por eso, porque escribe y dibuja desde el reconocimiento de un problema y desde la serenidad de haberlo controlado, tenemos entre manos un cómic sensible y emocionante, uno en el que da rabia que la sociedad no sea capaz de ver las señales de una situación en la que no es fácil pedir ayuda y en el que todos jugamos un papel. La anorexia y la bulimia no son situaciones sencillas, y quizá por eso es tan importante abordarlas desde la raíz. Ying llega a esa profundidad desde la pretensión de contar una historia muy personal, una que no necesita una etiqueta de definitiva para en realidad serlo de alguna manera. Por eso es una historia tan aterradora, porque es ordinaria, es común, podría estar pasando a nuestro lado sin que lo veamos, y contarlo con la categoría con la que lo hace la autora es un paso más en la solución de un problema que asusta.

La mejor baza de Ying es la normalidad. Y no necesita más que una página, solo una, para ponernos en situación de una manera terrible. En una fiesta de cumpleaños, lo que piensa una niña es en lo controladora que es su madre con lo que come. Es una manera brillante de introducir el tema y una de las causas del trastorno con una sencillez abrumadora, y permite crear un contraste entre las dos chicas a las que vamos a seguir, la que tiene el problema y otra alegre, despreocupada y jovial que no siente que haya amenaza alguna en la comida, ni para su salud ni para su vida social. Estos dos ámbitos son, de hecho, los que emplea Ying para dejarlos claro la magnitud de este problema, siempre con la citada naturalidad, sin forzar ninguna situación y haciendo que veamos que esta obsesión tiene causas que podemos encontrar en nuestro día a día. Cierto que la autora juega con algunas bazas de drama que, lógicamente, no se dan en todos los casos, pero las vías de identificación emocional son muy sólidas, como lo es la propia historia en todo momento. El fantasma que alimento es, en ese sentido, una obra sensible y sentida, pero sobre todo cargada de sinceridad desde la primera hasta la última viñeta. Y ya lo decíamos un poco más arriba, es vital abrirse y hablar sin tapujos de estas cuestiones para que no se agraven.

La naturalidad es una baza elemental en una historia de esta naturaleza, y Ying dibuja siempre pensando en eso, haciendo que sus personajes sean transparentes, adorables, con unos tonos pastel que proporcionan la calidez necesaria para que haya empatía con los personajes. La apuesta de la autora es clara, es la de mostrarnos, también visualmente, que lo normal, lo cotidiano, esconde también problemas. Y los muestra de una manera muy hábil, sin necesidad de mostrarnos el momento preciso en el que Val vomita, algo que no llegamos a ver nunca, pero dejándonos muy claro lo que está sucediendo. Es muy interesante la forma en la que hace que la comida se convierta en un personaje más, en una presencia que resulta aterradora para una protagonista que va cambiando el gesto según hay más o menos alimentos en la mesa. Eso no sólo lo leemos, sino que también lo vemos, y es un acierto indudable de Ying. El fantasma que alimento es un espléndido tebeo, de una sinceridad desbordante, de una sensibilidad precisa y con una estructura muy inteligente, una que no necesita adentrarse en terminologías técnicas o médicas para mostrarnos un problema evidente desde el lado más humano que encuentra. Y por esa vía, Ying consigue impactar emocionalmente a muy distintos niveles, algo que tiene muchísimo valor.

First Second publicó Hungry Ghost en abril de 2023.

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Esta entrada fue publicada en 25 julio, 2023 por en First Second, La Cúpula, Victoria Ying y etiquetada con , .

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