Director: David Gelb.
Plataforma: Disney +.
Duración: 86 minutos.
Estreno: 16 de junio de 2023 (Estados Unidos y España).
Es indiscutible el disfrute que produce el visionado de documentales como Stan Lee. Teniendo esa idea en la cabeza sobre el trabajo de David Gelb, también es cierto que estamos hablando de un producto oficial, un tributo realizado desde dentro de la casa que hoy es propietaria de Marvel y eso, obviamente, limita su alcance y aviva polémicas ya existentes entre los aficionados y que las redes sociales amplifican de una manera clara. Porque Lee es una figura querida. eso es igualmente indudable, no hay más que ver el fervor con el que en nuestro tiempo esperábamos su cameo en las películas Marvel o el que despertaba entonces, cuando se convirtió en la cara visible de la editorial ante una audiencia que, sin Internet, necesitaba accesos más visibles. El documental, narrado siempre en primera persona por Lee, tan omnipresente que no se ha dado ningún otro título a este trabajo que no sea el de su protagonista, rinde culto al personaje que fue Lee. Quiere ser tambien retrato de la persona, pero eso se antoja bastante más complicado precisamente por ser su propia visión de sí mismo o por los necesarios saltos en el tiempo que llevan a omitir épocas muy amplias, en las que sucedieron muchas cosas en la azarosa vida de Lee en Marvel, vivencias que también le definen y que no se tienen en cuenta en este relato idílico que tenemos entre manos.
Hay algo fundamental para entender Stan Lee, y es el buen trabajo documental que hay en cuanto a la localización de grabaciones que permiten asomarnos a lo que Lee pensaba en cada momento. Eso le da esa imagen romántica y bonita que encandila con enorme facilidad, la misma que tenía su protagonista para encantar. Pero, claro, en todo momento somos conscientes de que Lee va a tener siempre la última palabra, también en la agria polémica que los aficionados han debatido durante décadas sobre la autoría real de Lee y el papel que tuvieron genios igualmente creadores como Jack Kirby o Steve Ditko a la hora de dar forma a los 4 Fantásticos, los Vengadores, Spider-Man o el Doctor Extraño. Las imágenes que recopila el documental, incluso los escenarios que crea para que nos sintamos dentro de las oficinas de Marvel desde sus inicios, hacen que el viaje sea fantástico. Hablar de los orígenes de Marvel, personificados de una manera tan fuerte en Lee, es una invitación a viajar al pasado, a ver cómo eran entonces los cómics, por supuesto con un recorrido visual por las viñetas que nos ayudan a entender su génesis y su evolución. En un tiempo en el que abundan cada vez más los documentales sobre el noveno arte, no será aquí donde pongamos pegas esenciales q que se sigan haciendo.
Pero, hay que insistir en ello, esta de Stan Lee es la versión oficial, la suya y no quiere entrar en disputa con nada ni nadie. No hay más que fijarse en el extracto radiofónico en el que un Lee que entra en antena para felicitar a Kirby por su cumpleaños acaba usando ese mismo espacio para reivindicarse como creador absoluto de Marvel, sin posibilidad real de una réplica que los herederos de Kirby han ejercido tras ver el documental por los medios actuales, por las redes sociales. Y si ahí puede haber dudas, es lícito pensar que otros pasajes puedan tener los filtros bucólicos que se le presuponen a un trabajo que desea esquivar las sombras. ¿Invalida eso lo que vemos? En absoluto, sigue siendo maravilloso porque Lee sigue siendo una pieza vital en la construcción de Marvel y el cambio radical que se produjo en un género entonces infantilizado por la acción del Comics Code Authority y que dio un salto a la modernidad salvaje de la mano de los problemas cotidianos que acechaban a los héroes de la Casa de las Ideas y a la, imaginación con la que se construía su universo. Por eso es bueno ver Stan Lee, pero tambien es recomendable que tengamos claro que lo que sucedió realmente no está agotado en este documental. Lee acabó siendo inabarcable, pero hay obras que, complementando a esta, nos van a ayudar a entender mejor la historia real.