Guion: Christopher Sebela.
Dibujo: Niko Walter.
Páginas: 136.
Precio: 18,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Diciembre 2022.
Es extraño cómo se mueven los tiempos de las historias para que estas encajen o no cuando llegan a ver la luz. Si nos abstraemos de los nombres que aparecen en la portada y leemos Demonic sin contexto y sin juicios apriorísticos, parece casi evidente que esta es una historia que encaja de maravilla en los años 90 o como mucho en la primera década del siglo XXI, por su tono violento, por su toque vengativo, por el tipo de personajes por los que apuesta, siempre más cerca del antihéroe que del héroe clásico. Y ahí no sorprende nada que Marc Silvestri aparezca acreditado como cocreador, porque este tipo de tebeos le venía como anillo al dedo a su reconocible estilo. Quizá sorprende más, en realidad, que el otro instigador de este mundo sea Robert Kirkman, aunque la historia tenga ciertos rasgos que tampoco le son ajenos. Pero para resucitar este universo en nuestros días. Lejos de su entorno natural, Kirkman ha cedido el testigo a Christopher Sebela con dibujo de Niko Walter. ¿El resultado? Una historia que juega bien sus bazas, aunque resulta más propia de los tiempos mencionados que de los nuestros, y seguramente habría tenido un recorrido mayor entonces, aunque se entienda que Kirkman se haya querido dar este capricho más de una década después de cuando tendría que haber aterrizado.
La premisa que maneja Sebela es bastante sencilla y sigue los pasos de un policía dispuesto a todo para proteger a su familia y que llega a un pacto con un demonio de sugerentes formas femeninas: segar vidas para ella con un atuendo igualmente demoníaco a cambio de la protección a su mujer y su hija enferma. No hace falta ir mucho más lejos para imaginarse ideas deudoras de un Spawn, una Witchblade o algo parecido, aunque los caminos de Sebela, como los de Kirkman son un tanto más terrenales casi siempre en esta suerte de relanzamiento o revival. Es decir, que importa bastante el entorno familiar o el duelo que acaba desatándose entre los dos policías, el que se convierte en asesino por gracia demoníaca y el que trata de esclarecer sus crímenes. No da la sensación de que todo el escenario se explote hasta el límite de sus posibilidades, aunque es igualmente cierto que la dependencia de su final obliga también a tomar cierras decisiones en la historia que actúan más bien como maniobras de despiste y no tanto como argumentos que den solidez al conjunto. Quizá sea cierto que el contexto tiene un papel más determinante del que Kirkman podría haber previsto y la sensación que queda es la de este personaje podría haber tenido en una vida paralela que nunca existió.
Y quizá también, aunque pueda parecer absurdo, Demonic sea una historia que pide a gritos un dibujo a lo Silvestri, a lo Todd McFarlane, a lo Rob Liefeld o lo de un Jim Lee noventero, el de X-Men, aunque ahora formen parte de unos años de la historia del cómic que muchos querrían olvidar. Pero el Demonic de Walter no tiene nada de esa espectacularidad forzada de otros tiempos. Al contrario, prácticamente prescinde de ese elemento en su narración, como si las escenas de acción y los asesinatos fueran un peaje a pagar dentro de la narración de esta historia y no uno de sus fundamentos reales. La de Demonic es una narrativa bastante particular, que casi se mueve en sentido contrario a lo que suele ser habitual en el género e incluso también en nuestra época. No va por caminos parecidos a los mencionados de los tiempos en los que están título parece encajar con más naturalidad, pero tampoco explora lo que el cómic usa hoy con más frecuencia, añadiendo un toque más de rareza a un tebeo que ya destaca por haber nacido años más tarde de cuando habría tenido un encaje más natural. Su universo, en todo caso, es atractivo, tiene elementos de sobra para entretener al nivel que requiere, aunque esto que no deja de ser una historia de origen pueda saber a poco por todo lo referido.
El volumen incluye los seis números de Demonic, publicados originalmente por Image entre agosto de 20216 y enero de 2017. El único contenido extra son las cubiertas originales de Niko Walter.
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