Guion: Paul Kupperberg, Geoff Johns, James Robinson, Keith Giffen.
Dibujo: George Tuska, Howard Porter, Philip Tan, Pop Mhan.
Páginas: 216.
Precio: 9,95 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Agosto 2022.
Quedan pocas dudas de que la nostalgia es uno de los más grandes aliados que hay ahora mismo en la cultura del entretenimiento, porque ese es el principal argumento por el que volvemos una y otra vez a aquellos mundos que nos entretuvieron cuando éramos niños. La ventaja en ese sentido de las franquicias es que sus constantes reinvenciones y las diferentes apuestas en medios variables hace que su público, ese a cuya nostalgia se apela, sea cada vez más extenso. Esa es la principal explicación de que He-Man y los Masters del Universo no solo ve editados cómics de hace tiempo, sino que algunos de ellos incluso aparezcan en diferentes ediciones, buscando y seguramente encontrando compradores adecuados al formato. Con este primer volumen, el que reúne la miniserie original de 1982, cuando los juguetes de acción que dan pie a este mundo comenzaban a colarse en las casas de los niños de entonces, y la de 2012, con la primera gran oleada del revival de Masters del Universo, se aspira a un público más consolidado, o al menos eso es lo que se espera de un tomo de tapa dura, de precio ligeramente superior y que reúne dos historias de épocas tan distintas. El aficionado, desde luego, no se va a sentir decepcionado por dos historias de las que entretienen, y lo hacen con respeto a la franquicia pero sin sentirse atadas por sus límites originales.
Paul Kupperberg y George Tuska se encargan de la miniserie original, la primera que publicó DC. Hay que tener en cuenta que esta historia llega al año siguiente de que las figuras de acción lleguen a las jugueterías, lo que implica que su mitología, su historia e incluso sus personajes no estaban todavía tan desarrollados como lo estarían muy poco tiempo después. ¿Qué significa eso? Que había mucho margen para interpretar. ¿Dejan por ello de ser fieles a la esencia? Ni por asomo. Pero sí se encontrarán algunas diferencias con respecto no solo a otras revisiones de los personajes, sino incluso a la más moderna que veremos un poco más adelante en este mismo volumen. Pero es espléndida en muchos sentidos. Es puro escapismo, un entretenimiento de lo más digno, bien montada en base a unas normas esenciales, que son las que conforman Masters del Universo desde el principio. Lo que Kupperberg y Tuska hace es, irremediablemente, sumarse al eje esencial de la serie, el enfrentamiento eterno entre He-Man y Skeletor, pero a la vez ir colocando a los personajes en una posición en la que los lectores se encuentren cómodos, sobre todo ahora, que ya hemos visto muchas más interpretaciones de la franquicia. Es todo bastante sencillo, sí, como seguramente se proponía en aquella época y este tipo de cómics, pero a la vez funcional y muy entretenido.
Lo curioso es que, tres décadas más tarde, el propósito del nuevo relanzamiento era básicamente el mismo. Y se consigue, a pesar de que hay una multiplicidad de autores, tres escritores y otros tantos ilustradores, una situación que casi invita a pensar en algo más complicado. Pero no, porque todos son tipos hábiles y conocedores del medio, por lo que tanto el guion como el dibujo se ajustan exactamente a lo que necesita Masters del Universo: adrenalina y espectáculo, además del juego con la identidad del protagonista, el Príncipe Adam y He-Man al mismo tiempo. En esta ocasión, de hecho, le presentamos con amnesia, sin recordar al héroe que es por obra y gracia de Skeletor, cómo no. Teela será su gran aliada para recuperar la memoria, y el viaje es, sencillamente, muy entretenido, movido, dinámico, una aventura como las que podría haber imaginado cualquier niño con los juguetes de la serie en la mano pero con el acabado profesional que se espera de nombres tan notables como los que firman estas páginas. Y volvemos a la nostalgia, claro, pero bien entendida. No es la nostalgia de volver a ver lo mismo de siempre, sino de jugar con los juguetes de otro como si fueran nuestros. ¿Alguien que en algún momento haya jugado con He-Man y los Masters del Universo podría resistirse a algo así?
El volumen incluye los tres números de Masters of the Universe, Masters of the Universe: Origin of He Man y He-Man and the Masters of the Universe, publicados originalmente entre 1982 y 2012. El contenido extra lo forman las portadas originales de George Tuska, Howard Porter, Philip Tan y Dave Wilkins y una galería de bocetos de Philip Tan
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