Guion: Carly Usdin.
Dibujo: Noah Hayes.
Páginas: 112.
Precio: 10 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Marzo 2022.
A Carly Usdin le encanta mostrarnos universos en femenino que hablen de diversidad sexual y emocional, y si Heavy Vinyl (aquí y aquí, reseñas de sus dos primeros volúmenes) iba por esa vía, lo mismo se puede decir de The Avant-Guards. Usdin tiene la habilidad de ir por ese camino encontrando mundos específicos, allí la música y aquí el baloncesto, ganchos que pueden servir para que lectores de todo tipo encuentren más razones con las que sentir una identificación algo más superficial, pero que ayuda bastante en la lectura. The Avant-Guards no es una serie de baloncesto, y sin embargo sin la canasta no tendría las mismas razones de ser. Al final, lo esencial está en sus protagonistas, en su manera de ser, en sus sueños y decepciones, y eso es algo que se establece en base a sus relaciones pero también a través del baloncesto. Una buena sinergia para un tebeo que avanza bien, con fluidez, sin ambiciones más elevadas que las de ofrecer un buen entretenimiento con personajes con los que se pueden sentir identificados los lectores. Parece sencillo, y en cierta manera puede serlo, pero desde luego es eficaz, es divertido y no resulta difícil entrar en el juego que proponen Usdin y Noah Hayes, con y sin balón, sacándole todo el partido posible a los diálogos y también a las escenas en la cancha.
El equilibrio es, probablemente, lo que define The Avant-Guards. Lo decíamos, no es una serie sobre baloncesto, pero el mismo deporte es algo tan esencial a sus protagonistas que no se puede disociar de las acertadas caracterizaciones que hacen de la serie lo que es. Usdin destaca precisamente ahí, como se vio en Heavy Vinyl, en la forma en la que va construyendo una realidad en la que tienen encaje estas mujeres jóvenes, cada una de ellas con su manera de ser, con sus miedos y con sus ideas. Es diversa, pero no necesariamente arquetípica, vemos mujeres reconocibles, pero no tanto modelos y cuotas, y esa naturalidad es lo que hace que la lectura de la serie sea tan agradable como pretende serlo. No hace falta aclarar que esta es, por lo tanto, una historia sencilla, tan sencilla como lo pueda ser la vida cotidiana, porque ese es su referente. No hay grandes cuestiones filosóficas, ni grandes tramas elevadas, sino que la esencia está, por ejemplo, en la noche de chicas para elevar la moral de la compañera que ha fallado el tiro decisivo en un partido que debían haber ganado. Algo tan tangible, tan cercano, es fácil que enganche con lo que pueden esperar los lectores, en plural, no es esta una serie necesariamente para mujeres ni tampoco para el colectivo LGTBI aunque esté claramente significado en sus páginas.
Hayes busca y encuentra con facilidad la simpatía que necesitan despertar los personajes. Lo hizo ya en el primer volumen de la serie, lo hace desde luego en este segundo, en el que hay una clara continuidad de las bases asentadas en la presentación de The Avant-Guards. Con un trazo y un diseño muy de dibujos animados, con línea clara y con un movimiento fluido, lo que logra Hayes en las escenas de baloncesto es lo más llamativo de su trabajo en la serie, aunque, recordemos, la razón de ser fundamental está en los personajes y ahí también cumple con bastante acierto. Se trata de que entendamos a las jóvenes protagonistas en todas las circunstancias, cuando están alegres y cuando les invade la tristeza, cuando celebran una victoria deportiva y cuando se ilusionan unas con otras. Y la comedia funciona, que es algo también bastante importante cuando se parte de unos diseños como los de Hayes. Pogas pegas se le puede sacar a The Avant-Guards en este segundo volumen, que prolonga la historia de una manera bastante natural, que sabe moverse en los ambientes que quiere mostrar y que transmite bien emociones y sensaciones, la base esencial de lo que buscan Usdin y Hayes con sus protagonistas y razón de ser de que un final abierto nos mantenga animados para seguir leyendo.
El volumen incluye los números 5 a 8 de The Avant-Guards, publicados originalmente por Boom! Studios entre abril y septiembre de 2019. El contenido extra lo forman las portadas originales de Noah Hayes y Cara McGee, y unos diseños de personajes de Hayes.
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