CÓMIC PARA TODOS

‘Barbaric 1. Pecados mortales’, de Michael Moreci y Nathan Gooden

Editorial: Hidra.

Guion: Michael Moreci.

Dibujo: Nathan Gooden.

Páginas: 112.

Precio: 17,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Mayo 2022.

Conan es la quintaesencia del bárbaro guerrero de la fantasía de espada y brujería, y es evidente que cualquier intento de adentrarnos en el género provocará, de manera casi ineludible, que nos acordemos de Robert E. Howard cada vez que alguien se atreva a desafiar los límites del género. Con Barbaric no va a ser distinto, eso hay que tenerlo claro antes incluso de empezar la lectura, pero hay que reconocerle a la propuesta de Michael Moreci y Nathan Gooden una frescura y una intención de alejarse del arquetipo más reconocible que ayudan bastante a que entremos en el juego. Owen no es Conan, y Soren no es Red Sonja, Bêlit o cualquiera de las poderosas mujeres que aparecen en su mitología. Hay, desde el principio, un deseo de reconocer la influencia del maestro pero también de dejar claro que estamos ante algo bien distinto, más cínico, como una apuesta casi de buddy movie y una voluntad de hacer que este universo crezca. Y como su violencia encaja en una diversión sincera y salvaje, es de justicia reconocer que la idea es juguetona y muy entretenida, que no desprecia la inteligencia del lector, al contrario, le ofrece algo que encaja en sus ilusiones pero que tiene entidad propia. ¿Para qué perder el tiempo en comparaciones que, en realidad, no sirven de mucho, cuando podemos, simplemente, disfrutar a lo grande?

Pecados mortales, que así se titula el primer volumen de Barbaric, y así dejamos ya la buena noticia de que vendrá un segundo que saldrá de la imaginación de los mismos autores, es una introducción notable al mundo de Owen. No vamos a contar lo que ya nos explica Moreci en sus acertados flashbacks, pero sí podemos decir que esta es la historia de un héroe obligado a serlo por una maldición. Si no hace lo correcto, morirá e ira al infierno. Tal cual. Y en su lucha por el bien cuenta con una sanguinaria hacha parlante (¿recordáis lo de la buddy movie?). Delirante, por supuesto, una de esas ideas que siempre parecen lucir mejor en la cabeza de un escritor que plasmadas en el papel, pero en el caso de Barbaric la cuerda no se tensa por ese lado y el resultado es muy satisfactorio. Es, simplemente, un tebeo eficaz en todo lo que propone, y eso, con el referente tan poderoso del que hemos hablado, tiene muchísimo mérito. Desde un rincón aparentemente modesto del género, Barbaric va cogiendo mucha personalidad durante el viaje, su propuesta inicial se va enriqueciendo mientras se cuenta, su magia se va haciendo tan poderosa como la del hechicero al que se tiene que enfrentar nuestro héroe forzado. El arquetipo solo aparece aquí para que dé pue a una revisión muy personal, así que hay mucho que ganar en este imaginativo viaje.

Esto podría haber desembocado en que la historia cayera en un tono cómico exagerado, es bastante obvio viendo el delirio que asume, pero por fortuna no es así. Por estos lares ya teníamos la experiencia de Bribones, donde El Torres, de la mano de dibujantes distintos y excepcionales, sí cayeron en una parodia muy especial del género, por lo que sabemos cuán lejos se puede llegue en el género. Barbaric no quiere ir por el mismo camino que el más que reivindicable cómic de El Torres, pero Gooden sí sabe sacar partido de esa vertiente con la exagerada expresión salvaje del hacha o con la gestualidad de los personajes. ¿Lo demás? Espada y brujería, épica, salvaje, espectacular y arrolladora, y con todos los adjetivos positivos que se nos puedan ocurrir para afrontar una historia que respeta al género con la misma intensidad como se quiere salir de él, con una premisa que goza el absurdo y personajes que se mueven como pez en el agua en este escenario, tan precisamente dibujado por Gooden. Si Pecados mortales es tan acertado, no podemos dejar de decir las ganas que se quedan de seguir la historia con Afila el hacha, que así se titula la próxima entrega de Barbaric. A esta primera, desde luego, no le podía, poner ni una organización. Al contrario, podemos decir que es una agradablemente salvaje sorpresa.

El volumen incluye los tres números de Barbaric, publicados por Vault entre junio y agosto de 2021. El único contenido extra son las portadas originales de Nathan Gooden, Joshua Hixson, Corin Howell y Richard Pace.

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Esta entrada fue publicada en 26 mayo, 2022 por en Hidra, Michael Moreci, Nathan Gooden, Vault y etiquetada con , , .

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