Guion: Grant Morrison.
Dibujo: Liam Sharp.
Páginas: 179.
Precio: 19,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2022.
Lo que hizo con Batman en su larga, ambicioso y singular etapa al frente de sus series, un delirio absoluto que quería aunar toda la historia del personaje, hace que ver a Grant Morrison al frente de la cabecera de cualquier otro superhéroe despierte unas expectativas evidentes. Hay en su arranque de Green Lantern pretensiones obvias de llegar a otros tiempos, a otras eras del cómic, pero desde la presente, desde una narrativa y una forma de ver el género muy actual. Su Hal Jordan es tosco y malencarado, y no tiene reparos en saltarse las normas cuando toca. No es que a Jordan le hayan pasado pocas cosas en este sentido desde los controvertidos años 90, porque ha sido villano y ha muerto entre otras muchas cosas, pero Morrison quiere seguir dando pasos en ese sentido con Agente intergaláctico sin renunciar a la herencia del pasado, sabido es lo mucho que le gusta la historia para adecuarla a lo que le interesa. Quizá haya que tener una mirada más completa, pero lo que vemos en este primer volumen suena a carta de presentación más que a cualquier otra cosa. Se trata de asentar el tono, de dejar claro que este es su Green Lantern, de ahí el título The Green Lantern en Estados Unidos. Lo demás, ya vendría. O, al menos, eso es lo que parece. Qué difícil es juzgar a Morrison a trozos, al menos si se quiere llegar tan lejos como a él le gustaría.
Para empezar, Morrison quiere una escala cósmica… pero en cuanto a los escenarios, no en las tramas. Es decir, quien quiera ver el destino del universo en juego deberá apostar por otras etapas, por la de Geoff Johns, por ejemplo. Aquí no hay límites espaciales, pero es como si Green Lantern se hubiera transformado en el Batman más urbano y detectivesco, el que patea las calles para luchar contra criminales más cotidianos que no tienen un encaje claro en su galería de villanos más colorida. Ese es el Hal Jordan que le interesa a Morrison, y se nota, y desde luego es una perspectiva interesante, porque le obliga a salirse del manual del buen Green Lantern. Quizá no sea tan reconocible para los lectores más clásicos del personaje, pero a Morrison no le importan demasiado esos peajes si logra con ellos sus objetivos. Y se puede decir que sí los logra, aunque sea de una manera todavía bastante preliminar, porque no hay en estas páginas el margen suficiente como para calibrarlo. Apenas pisamos la Tierra, y cuando lo hacemos es para ver a Jordan en trifulcas llenas de testosterona o en fogosos desahogos sexuales. Y cuando vamos al espacio, no empezamos por este Green Lantern, conocemos a bastantes miembros del Cuerpo e incluso Morrison se permite guiños hacia la historia más oscura del personaje, en otra manera más de asentar el tono que va a tener su etapa.
Liam Sharp parece un dibujante bastante adecuado para que todo esto tome forma. Es detallista y disfruta con el escenario de ciencia ficción galáctica que le ofrece Morrison, es en cierto modo noventero. Y es, con la colaboración del color de Steve Olif, tan oscuro como tiene que serlo el propio relato… aunque sin perder el gusto por la paleta de colores amplia que nos sitúa sin problemas en otros mundos, exóticos y extravagantes. Si analizamos detenidamente estas páginas, nos daremos cuenta de que no hay grandes secuencias de acción, peleas descomunales o el clásico recurso de la Splash Page que tanto gusta en el género. Hay, en cambio, una puesta en escena muy interesante y una composición de página abiertamente atrevida para acompañar ese viaje a otros mundos que emprende Hal como policía espacial. Olvidémonos de sectores, Hal Jordan vigila el universo entero y podría acabar en cualquier lado para hacerlo. Eso es lo que vusca Morrison, y de eso nos hace plenamente participes Sharp. Lo que nos tenemos que preguntar como lectores es si ese es el Green Lantern que más puede motivarnos. En función de la respuesta sabremos si Agente intergaláctico se cuela entre las lecturas más trascendentes de Green Lantern o si, por el contrario, le queda todavía mucho recorrido para ser considerada como tal.
El volumen incluye los seis primeros números de The Green Lantern, publicados originalmente por DC Comics entre enero y junio de 2019. El único contenido extra son las cubiertas originales de Liam Sharp, Frank Quitely, Jim Cheung, Francesco Mattina, Rodolfo Migliari, Jae Lee, Tom Raney, Joe St. Pierre y Lucio Parrillo.
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