Guion: Mariano Pardo.
Dibujo: Mariano Pardo.
Páginas: 200.
Precio: 25 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2022.
Que la primera novela gráfica de un autor, en este caso Mariano Pardo, sea un contundente y atrevido volumen de doscientas páginas siguiendo los pasos de una adolescente marginada, víctima evidente de bullying y de invisibilidad social en el mejor de los casos, y que decide tomar el ejemplo de las Pussy Riot es, como poco, valiente. Becky Riot merece ese calificativo por su puesta en escena, por su premisa, por sus evidentes referencias de cómic independiente y porque no es, para nada, un tebeo fácil. Puede parecerlo por su estructura de tira clásica, o incluso por esas referencias ya mencionadas y que no se esconden en absoluto, pero es una historia de superación adolescente bastante intensa, con muy mala leche y una amargura que se aleja de lo convencional. Becky lo hace y su vida también, y a pesar de todo tiene una interesante capacidad de ser universal en muchos momentos, sobre todo cuando la vida del lector puede haberse asomado en alguna ocasión a las situaciones de presión social y adolescente que se ven a lo largo de sus páginas. Y sí, la obra impacta lo suficiente como para ganarse una personalidad propia, más allá de esos referentes que cualquiera puede situar con cierta facilidad. No es una visión complaciente de la adolescencia, pero precisamente por eso tiene mucho que decir.
Hay una delgada línea entre el humor negro y la parodia, y Pardo la recorre con mucha inteligencia para que la vida de Becky, a la que entramos en un momento bastante tortuoso. Esta muchacha no es precisamente la reina del instituto, no es popular, no tiene amigos y no vive en una familia feliz. Es carne de drama y, aún así, el autor encuentra la manera de asomarse al humor más retorcido, partiendo del pasamontañas negro con el que se cubre la cara y se convierte en una persona mucho más atrevida y desinhibida. Y en la suma de esas dos personalidades, vamos descubriendo realmente quién es Becky y, sobre todo, quién quiere ser en su futuro. Vemos a la joven en el instituto, en el trabajo que tiene que buscarse cuando los estudios no son lo que busca, en su casa, con las personas a las que quiere acercarse en busca de amistad y hasta con sus primeros amores. Y lo que vamos viendo es mordaz, ácido, negro cuando corresponde. Uno no sabe si estamos ante una comedia o un drama, porque Pardo agita ambos avisperos, y sabe acertar en el tono que necesita la historia a cada momento. Todo un viaje el que nos propone, con una protagonista bastante inesperada y a la vez compleja, centro de una historia iniciática en el fondo de estructura bastante clásica pero con muchos más elementos que rascar.
Lo clásico, al menos para emparentar Becky Riot con el cómic de Daniel Clowes y otros autores del mismo calibre, está en el dibujo. Su sencilla apariencia no es, ni mucho menos, una señal de que la obra va a merecer esos adjetivos. Pero sí es una manera bastante clara de asomarnos al mundo de la protagonista para que lo icónico tenga el poder necesario en cada momento de la historia. Y sí, ese pasamontañas negro es un ejemplo clarísimo del poder de la imagen. Becky se transforma cuando lo lleva y, de hecho, la historia también. Sencillez aparente, sí, pero con muchas complejidades narrativas que parten, claramente, desde los títulos que encabezan las tiras, con tipografías que hablan de la diversidad de estados de humor que nos van acompañando en este viaje. Becky Riot es llamativa en su historia y también en su aspecto, es intensa e imaginativa. Y cruda, sí, es bastante certera en su manera de asomarse a los problemas de la adolescencia cuando esta está lejos de las luces, de las ilusiones y de los sueños por cumplir, cuando la realidad abofetea desde la propia realidad, cuando las preocupaciones son sociales, académicas, familiares. Las que a cualquiera de nosotros podrían afectarnos. Si uno está dispuesto a entrar en el mundo de Becky Riot es difícil salir de él, por mucho que lo que estemos viendo sea en realidad el inicio de su historia real.
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