¿Hemos disfrutado una barbaridad viendo lo que Pablo M. Collar hizo en Wicca. Las hijas del bosque (aquí, su reseña)? ¡Pero mucho, además! Es un pedazo de dibujante, nos ha dejado con la boca abierta con estas brujas modernas que le ha ideado Antonio Sachs, con el que también hablamos (aquí, su entrevista), y ahora nos he detenido unos minutos en charla con Pablo para que detalle cómo ha trabajado en un proyecto que, si hubiera justicia en el mundillo del cómic, tendría que abrirle muchas puertas.
¿Son las brujas de Wicca las que tenías en mente cuando te imaginabas dibujando una historia de brujas?
La visión que tiene Antonio de estas brujas es, desde luego, muy particular. Conozco a unas cuantas personas que siguen o conocen la religión wicca, de modo que estaba más o menos al día de la estética y tradiciones de la misma. Sin embargo esta historia tiene cierto toque superheroico que no me esperaba y creo que las hace muy especiales.
Ya que no son precisamente brujas arquetípicas, ¿cuáles son tus influencias a la hora de diseñar a los personajes principales? Siendo mujeres tan modernas, entiendo que no solo habrás recurrido al imaginario de la fantasía…
De hecho para definir el aspecto de estos personajes he recurrido sobre todo a la moda y la estética inglesa actual. Tengo amigos que están residiendo allí así que tiré de contacto para que me pusieran al día de las tendencias, tiendas populares, etc. Lo importante para mi era que cada una de ellas tuviera un estilo muy definido y diferente, acorde con su personalidad.
Vivimos en una época en la que el mundo se ofende con mucha facilidad. ¿Cómo afrontas la tarea que, habiendo tantos desnudos femeninos, las mujeres no sean vistas como objetos sexualizados?
Creo que una de las cosas de las que más orgulloso estoy de este cómic es que, pese a haber una gran cantidad de desnudos, considero que ninguno está sexualizado. El cuerpo y el desnudo, tanto en el texto de Antonio como en la imagen, se trata de manera muy natural, porque al fin y al cabo, la naturaleza es uno de los puntos centrales de la obra y cómo se relacionan los personajes con ella.
Viendo la forma en la que plasmas los poderes de las brujas, el cómic casi parece una carta de presentación de un dibujante más que preparado para dar el salto a los superhéroes americanos. ¿Te lo planteas? ¿Te gustaría? ¿Cuáles serían tus preferencias?
Al momento de responder esta pregunta no puedo decir mucho más sobre este punto (guiño, guiño), pero como he dicho anteriormente, ese factor es totalmente mérito de Antonio, que es el que ha configurado esta imagen de las brujas tan personal. ¿En lo que a mi respecta? Claro, me encantaría, al fin y al cabo he crecido leyendo cómics de supers. Mis preferencias son un tanto curiosas porque lejos de los iconos como Superman, Batman o Spiderman, a mi siempre me han gustado mucho los descarriados, entiéndase, los Thunderbolts, el Escuadrón suicida, Hulk cuando se trata como un monstruo, Daredevil…
El movimiento, el lenguaje corporal de tus personajes es algo que me encanta. ¿Utilizas referencias fotográficas antes de dibujar? ¿Planeas las coreografías, de bailes o de combates, o te dejas llevar por cada viñeta?
Pues depende mucho de la ocasión. A estas alturas me suelo dejar llevar bastante en los bocetos para componer, pero claro, muchas veces me surgen dudas o no me termina de funcionar algo y tiro de referencias, tanto de imágenes de archivo como de fotos que yo mismo me tomo si la pose que busco es muy, muy concreta. Lo importante es que en el boceto que plantee ya todo funcione perfectamente antes de dar ningún paso.
Me parece muy interesante el color de Wicca, porque sabes crear un mundo siniestro pero que a la vez es colorista cuando toca, y hasta con esa escena en negativo que me encanta. Háblame un poco de esa faceta de tu trabajo…
Pues mira, el color es algo que suele atraer bastante de mi trabajo y he de decir que no me gusta nada colorear, ja, ja, ja. De hecho en este comic conté con la ayuda de mi pareja, Cristina, porque ya no me daba la vida. Al final, tanto ella como yo coincidimos en que, cuando das color, lo importante es crear un ambiente, más que pararse a pensar de qué tono pones cada elemento. Cuando lo trabajo no pienso tanto en colores como en iluminación y creo que eso me ayuda bastante al crear imágenes atractivas.
Tiene su gracia que entres en el cómic con los Bribones de El Torres y que sea el mismo escritor el que haga el epílogo de Wicca… ¿Hablaste con él antes de empezar a dibujar o le enseñaste páginas durante el proceso?
Le tengo muchísimo cariño a Torres y siempre le mantengo informado de las cosas y proyectos que voy haciendo. De una forma u otra siempre está ahí y le estoy muy agradecido.
¿Te gustaría volver al mundo de Wicca? ¿Lo has hablado con Antonio o has imaginado alguna historia con la que podríais volver a reunirnos?
Ahora mismo mi objetivo es finalizar los proyectos que tengo entre manos y que queden lo mejor posible. A partir de ahí, ya veremos a dónde se dirige mi camino. Lo cierto es que cuando pasas tanto tiempo con unos personajes, porque la verdad es que los tebeos que he hecho hasta ahora no son precisamente cortos, siempre les acabas cogiendo mucho cariño. Me encantaría en el futuro volver a encontrarme con estos personajes o con los mismos Bribones, ya son mis peques, aunque ahora necesite un tiempo para ponerme al día.
¿Y en qué estás trabajando o qué es lo próximo que vamos a ver firmado por ti?
Pues ese es el tema, ahora mismo estoy finalizando un tomo junto a Marc Tinent que debería salir sobre enero. Tengo MUCHAS ganas de que lo veáis porque creo que está quedando especialmente bien. También he vuelto con El Torres, con el que tengo un par de proyectos en desarrollo, un proyecto del que ahora mismo no puedo decir nada y ando colaborando como colorista, oh my god, con Pedro Vigil y Rafael Lindem. Así que aún me quedan cosas con las que daros la lata a corto plazo.