Guion: Scott Snyder, James Tynion IV.
Dibujo: Jim Cheung, Jorge Jiménez, Mikel Janín, Dough Manke.
Páginas: 224.
Precio: 24 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Julio 2021.
La continuidad siempre ha sido el mayor desafío del superhéroe. Quizá el punto de inflexión puede encontrarse en los denostados años 90, cuando empezaron a pasar tantas cosas y cambiar tantos personajes que perderse uno o dos números de una serie desembocada en un galimatías que el lector debía resolver por su cuenta… y entonces sin la ayuda de Internet. Hoy en día, los continuos reboots suponen un reto añadido, porque muchas veces uno no sabe qué esperar de un personaje concreto. Y así nos adentramos en la Liga de la Justicia de Scott Snyder, la que arranca en La totalidad, la que de alguna manera conecta con los logros del escritor en Dark Knights: Metal y la que muestra una ambición gigantesca para plantear tramas y conceptos que abruman en estas páginas y que, seguro, están pensados para que en el futuro sirvan de guía a otras historias, de Snyder y de otros autores. Así funciona ahora mismo el gran grupo del universo DC, siempre salvando el universo de su destrucción, a veces el Multiverso, pero siempre ante amenazas de proporciones cósmicos. Se acabaron los tiempos de las aventuras ligeras y cotidianas, de los momentos de calma que nos permitan conocer a los héroes y a los villanos. Ahora todo es clímax o preparación para esas situaciones a vida o muerte. Snyder escribe así, su Liga de la Justicia es así.
Y eso, que parece una advertencia a lo mejor algo banal para el lector contemporáneo, sí que resulta pertinente para quien se adentre en las páginas de este volumen con un bagaje mayor. La totalidad no es un evento o una maxiserie, sino la colección regular del grupo, donde desde siempre han tenido cabida otro tipo de historias que ahora parecen haber encontrado el acomodo opuesto, el de proyectos especiales que se deleiten en narraciones más breves, menos gigantescas en sus conceptos. Snyder quiere profundidad, y por eso nos mete de lleno en la mente de los héroes. Pero elige, claro, y da protagonismo a algunos. Sorprende, por ejemplo, ver a Wonder Woman o Aquaman relegados al papel de simples repartidores de golpes, confiando en que su momento llegue más allá de los límites de esta historia. Gusta, en cambio, el dilema moral continuo al que somete al Detective Marciano. Esto es normal en las historias de un grupo, siempre tiene que haber una apuesta por unos personajes concretos, y más cuando esta es una historia tan volcada en su concepto y en los villanos que aparecen en ella, creando de hecho un grupo que pueda hacer frente a la Liga de la Justicia. A Snyder se le notan las ganas de meter adrenalina para rellenar el pastel y el conjunto, en ese sentido, es bastante satisfactorio.
Por eso es tan agradecido el trabajo de los ilustradores que se dejan ver en este volumen. No podríamos poner una sola pega a ninguno de ellos, pero de alguna manera da gusto detenerse en lo que hace Jorge Jiménez con su estilo de figuras extremas. Tiene la enorme virtud de dejarnos siempre con ganas de más y pensando qué sería capaz de hacer el dibujante con una historia protagonizada por cualquiera de estos personajes en solitario, ya sean el Detective Marciano, Wonder Woiman, Batman o Superman. Da lo mismo. Los domina a todos y desde registros poco habituales. Suyos son la mayoría de los números, por lo que es un auténtico festival para quien disfrute de su arte. Una pena, como siempre, que no tenga margen para ocuparse de todos ellos, y que haya que recurrir a otros dibujantes, o incluso que el que nos abre las puertas sea Jim Cheung, encargándose del primer número, que es el que tendría que sentar las bases visuales de la serie. Su estilo es más clásico, como lo es el de Dough Mahnke o el del siempre espléndido Mikel Janín. Pero si tenemos que identificar el estilo de esta parte de la serie con alguien tiene que ser con el que nos brindan los lápices de Jiménez. Él aporta esa adrenalina que necesita Snyder, y que es el elemento motor que nos hace pasar volando por las páginas, incluso a veces sin darnos cuenta de que hay un plan más profundo.
El volumen incluye los nueve primeros números de Justice League, publicados originalmente por DC Comics entre junio y diciembre de 2018. El único contenido extra lo forman las portadas originales de Jim Cheung, Jorge Jiménez, Doug Mahnke, Mikel Janín, Jim Lee, Mark Brooks, Clayton Crain, Jock, Tyler Kirkham, Warren Louw, Kael Ngu y Ben Oliver.
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