Guion: Cullen Bunn, Brian Hurt.
Dibujo: Tyler Crook.
Páginas: 112.
Precio: 16,50 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Abril 2021.
Pocos autores hay ahora mismo tan prolíficos como Cullen Bunn dando forma a universos propios de fantasía oscura. Y aunque ese trabajo puede resultar redundante en ciertas ocasiones, porque parece imposible partir siempre de cero para dar forma a una historia tan específica, se le agradecen dos cosas al escritor en casi todo lo que hace, cierta frescura en lo que propone y un nivel bastante alto de entretenimiento. Manor Black no solo no es una excepción, sino que demuestra lo fácil que es capaz de gestionar los elementos que forman parte de la historia. Una joven misteriosa en plena huida, un mentor que le da la acogida que necesita, una familia que recibe la presencia de la chica como una amenaza para su estabilidad y unos villanos de los que apenas sabemos nada pero que desde que les vemos por primera vez se muestran como una clara amenaza. Dicho así, puede dar la sensación, como decíamos, de que en Manor Black no hay muchas cosas que puedan sorprender, pero alguna que otra hay. Y si no, siempre tenemos esa solvencia de la que hablábamos para que los relatos de Bunn, aquí ayudado por Brian Hurt. se conviertan en algo interesante. O el dibujo de Tyler Crook, que vuelven a dejarnos unas páginas de muy buen nivel, con una personalidad muy marcada con respecto a otras series pretendidamente similares.
Bunn y Hurt unen a la ecuación el escenario, tremendamente habitual también, de un pequeño pueblo norteamericano, lo que marca claramente el camino de esta historia de terror gótico. Lo es, así se presenta en la contracubierta del libro y los escritores no lo ocultan. Bien por ellos, porque esa sinceridad, a pesar de manejar conceptos que podrían tachar incluso de muy trillados, es lo que da la vuelta a la situación y permite que leamos Manor Black con la frescura que tiene. Eso es, sobre todo, porque los personajes funcionan y por el enorme efectismo que tiene la aplicación de los momentos más impactantes de la historia. Ambos elementos son los que nos permiten ir encontrando el horror e incluso un cierto tipo de humor bastante particular en una historia que engancha. A pesar de que el ritmo editorial de nuestros días obliga a buscar un clímax, es bastante obvio que el de este primer volumen está muy lejos de ser el que buscaban Bunn y Hurt. Vale para cerrar un primer volumen, pero es un evidente punto y seguido. O quizá es que aún las piezas no se han terminado de colocar. Roman Black, el patriarca del clan con el que arrancamos la obra, no es probablemente quien tendría que llevarse los focos, pero así es, y eso da un punto de distinción a una historia que, como decimos, sigue ciertos lugares comunes.
Crook, por su parte, entiende muy bien la historia, tiene una puesta en escena notable que permite disfrutar de lo que nos cuentan Bunn y Hurt a todos sus niveles. Es una historia que acontece en un pueblo pequeño con personajes de escasas ambiciones, y sus escenas son adecuadas para entender el contexto de magia oscura que centra la amplia mayoría de las tramas. Quizá sea por esa vía, por esa confrontación entre lo mundano y lo mágico, por donde se pueda entender mejor el gran resultado del dibujo de Manor Black, ya que esos momentos impactantes de los que hablábamos son caramelos que Crook aprovecha con un nivel espléndido. Puede que lo más distintivo que haya en la serie sea el color, con el que el ilustrador se asoma a unas tonalidades distintas, muy interesantes, que nos colocan casi en una manifestación onírica de algo que, de algo manera, podría acontecer en nuestro día a día. Esa viene a ser la gracia de Manor Black, que no necesita gastar todas sus balas o contarnos todo lo que puede abarcar su universo para que nos lo podamos creer. Y de momento lo hacemos, disfrutando mucho además con el viaje, viaje que por supuesto tendrán que consolidarlos autores en ese segundo volumen que siempre es el más difícil de ejecutar para estar a la altura de lo visto y abrir nuevas puertas.
El volumen incluye los cuatro primeros números de Manor Black, publicados originalmente por Dark Horse entre julio y octubre de 2019. El contenido extra lo forman las cubiertas originales de Tyler Crook, Dan Brereton, Jill Thompson, Greg Smallwood y Erica Henderson, y un portafolio de bocetos comentado por Tyler Crook.
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