Título original: Batman: The Long Halloween. Part 2.
Director: Chris Palmer.
Reparto: Jensen Ackles, Naya Rivera, Josh Duhamel, Billy Burke, Titus Welliver, David Dastmalchian, Katee Sackhoff, Troy Baker, Amy Landecker, Julie Nathanson, Jack Quaid, Fred Tatasciore, Alastair Duncan, Jim Pirri.
Guion: Tim Sheridan.
Música: Michael Gatt.
Duración: 87 minutos.
Distribuidora: Warner.
Estreno: 27 de julio de 2021 (Estados Unidos, digital).
Siempre es complicado evaluar la segunda parte de una película que, en realidad, es una misma historia partida en dos, y no una continuación de un relato más o menos cerrado. Y eso que la primera mitad de Batman. The Long Halloween (aquí, su crítica) sí había sabido encontrar un muy buen clímax con el que poner al menos un buen punto y aparte. Pero lo que le sucede a esta segunda, manteniendo en buena medida el nivel ofrecido en lo visto hasta este punto, es que se muestra como algo más o menos independiente. No hay una conexión fluida con la primera parte, ni tampoco recordatorios de lo que hemos visto hasta ahora, lo que convierte a la división de la película en una mera herramienta de márketing que nada tiene que ver con lo cinematográfico. Warner no ha querido condensar más el amplio material que ofrecía el cómic de Jeph Loeb y Tim Sale, y eso se agradece, pero tampoco quería estrenar una película de animación, por muy adulto que sea su público objetivo, que roce las tres horas de duración. Dicho esto, la segunda parte de The Long Halloween es en todo caso un magnífico espectáculo, con sus flaquezas, desde luego, pero que proporciona al aficionado de Batman todo lo que se podía pensar en una adaptación de este cómic.
Esto también tiene una ligera desventaja, que se siente además en esta segunda parte con más fuerza que en la primera, y es que esta no es una historia centrada en Batman. En estos poco menos de 90 minutos finales, el protagonismo se vuelca ya de una manera descarada en Catwoman y en Harvey Dent. ¿Puede eso frustrar al espectador? En la medida de sus expectativas, no se puede decir que no lo haga, pero es cierto que la historia, tal y como está contada, es coherente, aunque en ocasiones limite el papel del Caballero Oscuro al tipo que sigue los pasos de Catwoman y que se enfrenta a toda la pléyade de pintorescos criminales que van apareciendo en el metraje, que son muchos y que dejan muy buenos momentos, como la pelea entre la propia Catwoman con Hiedra Venenosa, una forma espléndida de anunciar desde el principio el espectáculo que va a tener la película, o el duelo en do partes de Batman con el Espantapájaros y el Sombrerero Loco, por no hablar del choque final de ambos con todos los villanos vistos a lo largo de la cinta, clímax indudable del relato. Lo cierto es que The Long Halloween olvida en parte, como pasaba de hecho en la primera película, la importancia de Festivo, pero cuando la retoma nos recuerda que esa es una historia brillante y que, en los momentos en que la aborda, tiene mucho valor en el filme.
Hablábamos de espectáculo, y el estilo de animación de la película, ya alejado del muy influente aspecto de Batman. The Animated Series o incluso del que mostraron las películas del universo DC que arrancaron con Justice League. War (aquí, su crítica), se antoja bastante adecuado para el tono noir que se imprime a la historia, respetando el aspecto del cómic aunque lejos de los diseños de Sale, y para mostrarnos una Gotham oscura, fría y decadente. Quizá con el visionado conjunto de las dos partes quede más claro que la primera mitad de la película quiere mostrarnos a Festivo como causa de todo lo que sucede en Gotham, y esta segunda es más bien un retrato de las consecuencias de su aparición, de todo lo que mueve en sus bajos fondos y en la respuesta de la ley. Hay escenas tan emblemáticas, como la transformación de Dos Caras, y tantos personajes con los que disfrutar, aunque en ocasiones pueda parecer que salen de la nada, que resulta difícil no pasar un buen rato con la película, que acaba siendo, en sus dos partes, una adaptación muy solvente, por momentos notable, de un cómic denso, complicado y con muchos elementos. Y la película concluye con la ya casi inevitable escena postcréditos, que sorprende bastante por lo mucho que implica para el futuro. Veremos cómo se va explicando.
En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.