Claudio Cerdán y Sergio Carrera nos han brindado en Toxic Detective (aquí, su reseña) una de esas historias que se disfrutan por lo que son pero a la vez tienen pinta de ser el comienzo de algo mucho más grande. Su protagonista es un héroe pulp con trazas de superhéroe que se mueve en un mundo oscuro y urbano. ¿Cómo no hablar con sus protagonistas de lo que ha supuesto un proyecto que, además, se ha levantado gracias al crowdfuinding? Hemos charlado con ellos de varios aspectos de Toxic Detective y de las posibilidades de su universo, y esto es lo que nos han contado.
Después de varias novelas, Claudio, ¿por qué el salto al cómic? ¿Qué relación tienes con el medio y que diferencias has notado con respecto a trabajos anteriores?
Claudio: A mí me interesa contar historias, me da igual el formato. Mi estado natural son las novelas, pero siempre busco nuevos retos que hagan salirme de zona de confort. Yo aprendí a leer con cómics y me encantan, en casa tengo muchos más tebeos que libros. Respecto a la forma de enfocarlo, tenía claro que iba a ser un trabajo en equipo, y Sergio no solo fue capaz de dibujar todas mis locuras, sino que además mejoró mucho lo que yo tenía en mi cabeza.
En el texto con el que cierras el libro, hablas de que Sergio «se apuntó» al proyecto. ¿Cómo fue el proceso de buscar dibujante? Y a ti, Sergio, ¿qué te atrajo del proyecto? ¿Qué fuiste aportando durante su desarrollo?
Claudio: Todo nació al ver un reportaje sobre la Sensibilidad Química Múltiple. Me di cuenta que esa idea era muy visual y el formato idóneo era el cómic y no la novela. Tuve la increíble suerte de contactar con Sergio Carrera y que hiciera suya la historia de Toxic detective.
Sergio: Siempre nos reímos con Claudio cuando le comento que yo no suelo aceptar guiones de terceros porque a mí, además de dibujar, me gusta escribir mis propias historias. Pero la curiosidad me hizo querer escuchar la propuesta de Claudio y, como podrás imaginarte, su idea era tan sencilla e impactante, que me motivó mucho a querer contarla. Al escuchar sus ideas ya sentía mi voz interior: “¡este hijo de p… me ha atrapado!”, ja, ja, ja. No había vuelta atrás.
Tanto a nivel narrativo como en el apartado visual, ¿cuáles han sido vuestros principales referentes para construir Toxic Detective, tanto el personaje como su mundo?
Claudio: No sé cuáles son mis referentes. Bebo de diversas fuentes. En novela me encanta el hardboiled, y por encima de todos James Ellroy. En cómic pensé en Brubaker, Miller, Ennis o Azzarello, por citarte unos pocos.
Sergio: No es que yo haya tenido referentes puntualmente para este trabajo. Los artistas que admiro, me influencian y acompañan a lo largo de toda mi carrera. Como lector, desde mi niñez, aprendí de Kevin Maguire y Adam Hughes, sí, claro, leyendo la JLI, que yo disfrutaba más de leer historias dibujadas por artistas realistas. A partir de ahí, son muchísimos los que se han sumado a mi lista de “cuando quiera ser grande quiero ser como…”: Michael Lark, John Paul Leon, Roberto de la Torre, Tommy Lee Edwards, Stuart Immonen, Olivier Coipel, Jason Shawn Alexander… Todos ellos parten de una estética muy real, pero logran aportar toda la fantasía que los cómics necesitan, ¡¡y que se sientan como aventuras que pueden pasarnos a nosotros!!
Una vez leído, el blanco y negro parece muy lógico para este personaje y para esta historia, ¿pero era algo decidido de antemano? ¿Qué pensáis que aporta al resultado final?
Claudio: Me parece que esta edición en blanco y negro hace resaltar el dibujo de Sergio, que es un gran experto con el uso de la luz, las expresiones faciales o los elementos arquitectónicos. Sus contrastes son increíbles. Desde el principio se decidió que sería así, principalmente por un tema de tiempos y costes.
Sergio: Dejando de lado los trabajos que hice para DC Comics o IDW Publishing, mis obras independientes las hice siempre en blanco y negro. No porque no disfrute de colorearlas, lo hago y mucho, sino porque me siento muy cómodo con el poderoso aporte que hace el blanco y negro al drama, a los conflictos internos de mis personajes. Brinda mucha información emocional. Pone en evidencia esta lucha del bien contra el mal que se desata a diario en muchas de nuestras propias decisiones. Habiendo dicho esto, lo cierto es que Claudio y yo hemos comentado varias veces que nos gustaría una edición a color de Toxic Detective. ¿Se imaginan agregarle luces de neón a esta ciudad nocturna y corrupta que he dibujado en esta historia?
Uno de los cambios que hubo en la historia con respecto al plan original era que estaba ambientada en Alicante. ¿Creéis que todavía no estamos preparados para que un héroe fantástico como este pueda vivir sus aventuras en una ciudad española? ¿Por qué creéis que aún pueden darse estos prejuicios?
Claudio: No creo que se trate de prejuicios. La historia habría funcionado igual. Todas las ciudades tienen su parte oscura, eso no era problema. Decidimos reimaginarlo en una ciudad sin nombre de Estados Unidos para que Sergio tuviera la libertad de recrear los ambientes y crear a un antagonista a medida para el héroe.
Sergio: Yo soy muy fan de las novelas de Claudio y muchas de ellas se desarrollan estupendamente en Alicante. Al principio, justamente, habíamos decidido que Toxic Detective también sucediera en Alicante para que esta obra compartiera universo con las novelas. Pero cuando dibujaba las primeras páginas, me superaba el desafío de mostrar una Alicante tóxica y monstruosa como la que la historia pedía. Nunca viajé a esta ciudad y las referencias que conseguía me mostraban una ciudad muy bella, ¿cómo puedo convertir en un villano a una ciudad a la que quisiera irme de vacaciones? Ja, ja. ja. Por eso terminé pidiéndole a Claudio que no fijemos la historia en ninguna ciudad real, para poder tener libertad de decidir qué locación dibujar de acuerdo a lo que necesitara cada escena.
Hay un detalle que me encanta, y es la manera en la que el lector descubre los peligros de la Sensibilidad Química Múltiple, con los nombres de los agentes agresivos en una tipografía negra que llama mucho la atención. ¿Fue sencillo llegar a esa idea para que un lector ajeno a esa condición pudiera entender sus peligros?
Claudio: A la hora de contar una historia hay elementos que no se pueden explicar. Los olores, por ejemplo, y eso que existe la maravillosa novela de El perfume. Había que señalar qué podía debilitar al héroe para que se entendiera rápido, y la mayoría de esos elementos son invisibles. Además, las cajas de texto con los pensamientos del protagonista van deformándose según se debilita, empiezan siendo rectangulares y acaban retorcidas. Es otra manera sutil de mostrar la merma de su estado físico.
Sergio: Esa idea ya la tenía Claudio desde el principio, cuando me contó la primera vez. Simplemente buscamos la manera para que visualmente, esas palabras flotantes, como las llamaba Claudio en el guion, aportaran mucho a la asfixiante claustrofobia que el protagonista padecía aún a cielo abierto.
¿Hasta qué punto creéis que la pandemia del coronavirus puede influir en la lectura de Toxic Detective? Me refiero tanto a efectos positivos, como la mayor empatía que puede despertar el protagonista, como a los negativos, por el hecho de que pueda parecer una historia menos imaginativa de lo que realmente es…
Claudio: Diría que no ha influido. Se comparten elementos como el confinamiento, la mascarilla o los guantes, pero creo que el cómic tiene entidad propia como historia policial. En el fondo, tiene estética de superhéroe pero se trata de un tipo enfermo.
Sergio: Exacto, opino lo mismo. Nosotros ya teníamos todo muy pensado antes de que siquiera pudiéramos imaginar que se iba a desatar la pandemia. Años antes. En nuestra historia, los conflictos pasan por otro lado. Y creo que Claudio hizo un excelente trabajo en lograr que todos pudiéramos sentirnos en los zapatos de Ray ya desde las primeras páginas.
Hablemos de cómo se ha editado, a través del crowdfunding. ¿Por qué esa forma de editar? ¿Qué creéis que ha aportado al resultado final y qué limitaciones tiene? ¿Optaríais de nuevo por el crowdfunding si hubiera un segundo libro de Toxic Detective?
Claudio: No encontramos una oferta editorial que nos convenciera, y finalmente optamos por el micromecenazgo. Fue un riesgo pero ha salido muy bien. El cómic existe y hemos tenido el control total sobre el producto. Creo que eso se nota en los acabados y los pequeños detalles. A mí no me importaría lanzar otro crowdfunding, pero aún es pronto para decidirlo.
Sergio: Esta fue mi primera experiencia con una plataforma de crowfunding y me ha encantado. Me conmueve mucho la idea de sentir este libro como un objeto de colección que no hubiera existido sin el apoyo de los lectores. Y ese apoyo se puso en evidencia de muchas maneras a lo largo del proceso de trabajo, como cuando varios de ellos nos escribían para mostrarnos su entusiasmo. Me hacían sentir todo el tiempo que yo estaba formando parte de algo superior. El océano atlántico nunca fue tan pequeño.
Uno de los temas de los que más se está hablando al referirse a Toxic Detective es el potencial que tiene para que haya una adaptación. ¿Qué os imagináis? ¿Televisión, cine, animación…? ¿Tenéis algún actor en mente en el que hayáis pensado mientras habéis trabajado en el cómic?
Claudio: Como decía antes, la idea base de Toxic detective es muy visual, por eso entiendo que los lectores lo vean como algo muy fácil de adaptar. Ojalá a alguien le interese y pronto podamos ver a nuestro personaje por las pantallas.
Sergio: Yo, a la hora de soñar nunca tengo límites. Siempre me dejo el teléfono a mano para cuando me llame Quentin Tarantino, ja, ja, ja.
¿Y hay más Toxic Detective en el horizonte? ¿Esto está planeado para que dure? Claudio, ¿qué tienes en mente para el futuro? Y Sergio, ¿a ti qué te gustaría o qué te haría ilusión que sucediera en futuras entregas?
Claudio: De momento hemos conseguido acabar el cómic, que se dice pronto. Ha sido muchos meses de trabajo. Hacia final de año saldrá un audiolibro que acabo de terminar, pero Sergio y yo ya estamos pensando en nuevos crímenes.
Sergio: Disfruté mucho del proceso creativo al compartirlo con semejante talento como el de Claudio. Él tiene una gran capacidad para proponerme historias completas en audios de tres minutos, ja, ja, ja. Y todas me han gustado. Me entusiasma mucho la idea de crear diferentes historias protagonizadas por diferentes personajes, pero todas en la misma ciudad. Crear un universo como patio para seguir jugando.