Un mes más hemos podido tachar ya del calendario, el de mayo, y como es 1 de junio volvemos a nuestra cita habitual de los primeros de mes, la de Los 4 de CPT del mes. Y sabéis nuestra selección de cuatro títulos de entre todos los que hemos reseñado a lo largo de las últimas semanas porque entendemos que son buenas recomendaciones para que leáis y disfrutéis con lecturas variadas y más que recomendables. Como siempre, antes de ofreceros la lista de los cuatro títulos escogidos, recordamos de nuevo una serie de cuestiones relativas a esta sección, las de siempre. Si pincháis en los títulos de cada uno de Los 4 de CPT seleccionados podréis leer la reseña completa que publicamos en su día de cada uno de estos títulos. Para buscar todas las entradas que ya hemos publicado en esta sección, si queréis conocer nuestras elecciones de meses anteriores, lo podéis hacer mediante Twitter con el hashtag #Los4DeCPT y por aquí en el blog, en nuestro buscador de categorías, el que tenéis justo al final de esta página y de la página principal, como “4 de CPT».
Nos dejamos ya de vueltas, estos son Los 4 de CPT de mayo:
Zilia Quebrantahuesos. El fin del invierno, de Laura Rubio (GP Ediciones)Lo llevábamos esperando unos años, porque por este rincón tenemos muy bien apuntado el nombre de Laura Rubio. Con Zilia Quebrantahuesos la conocidos y con Zilia hemos vuelto a disfrutar con su manera de entender el cómic. Una secuela más larga, más ambiciosa, más madura, un tebeo de esos que sirven para pasar un buen rato y a la vez para analizar mil y un detalles. Ojalá no sea la última vez que vemos a Zilia, porque su autora siempre deja con ganas de más.
Oleg, de Frederik Peeters (Astiberri)Cómo nos gustan esas historias en primera persona que en realidad son en tercera y que nos hablan de la vida de una manera tan sincera. Frederik Peeters se habrá buscado en Oleg un alter ego, pero en el fondo habla de él. O de nosotros. Del mundo que nos rodea en todo caso, y lo hace con una precisión casi quirúrgica, con un cinismo que solo puede venir de alguien que domina la narración tanto como él. Es un torrente de emociones muy, muy cercanas a cualquiera de nosotros.
Superman contra el Klan, de Gene Luen Yang y Gurihiru (Hidra)El canon se ha convertido en el enemigo del superhéroe, porque las historias que se salen de él funcionan ahora mismo mucho mejor. Gene Luen Yuan y Gurihiru nos cuentan en Superman contra el Klan uno de esos relatos, uno que homenajea al Hombre de Acero de los Estudios Fleischer y que saca petróleo como pocas historias del carácter inmigrante de Superman. Es un tebeo en teoría dirigido a lectores jóvenes, pero que triunfa por su sinceridad y transcendencia.
Djinn (Ciclo africano), de Jean Dufaux y Ana Miralles (Norma)Pocas ilustradoras como Ana Miralles saben lo que es poner cualquier cosa sobre la viñeta y logra que el lector se estremezca y emocione a nivel sensorial. Y pocos tebeos más sensuales y sexuales que Djinn para lograr esos mismos objetivos. Su Ciclo africano, el segundo de la andadura de la serie, es maravilloso, porque sabe devolvernos esa historia doble de dos mujeres separadas por el tiempo, con un exotismo salvaje que traspasa la página de una manera bestial.