CÓMIC PARA TODOS

‘John Tanner 1. El cautivo del pueblo de los Mil Lagos’, de Christian Perrissin y Boro Pavlovic

Editorial: Yermo.

Guion: Christian Perrissin.

Dibujo: Boro Pavlovic.

Páginas: 88.

Precio: 24 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2021.

Leyendo el primer álbum de John Tanner es inevitable que el pensamiento se vaya a Centauros del desierto, uno de los mejores westerns de la historia del cine, si no directamente el más grandes y trascendente. La película de John Ford arranca es la historia de un hombre que trata de encontrar a su sobrina, raptada por los comanches para convertirla en uno de los suyos. Pues bien, John Tanner, que está basado en una historia real, nos cuenta justo lo que no nos enseñaba Centauros del desierto, lo que le sucede al secuestrado. John es el escogido por un indio para sustituir a su hijo muerto, y no duda en arrancarle de las manos de su familia y hacer todo lo posible para que su nueva vida sea con ellos. Y cuando hablamos de todo lo posible, no estamos refiriéndonos precisamente a maniobras cariñosas o educativas, sino torturas en toda regla, de todos los niveles, físicas y psicológicas, para que se olvide de su antigua familia y asuma que no tiene escapatoria. Esta historia, que arranca con El cautivo del pueblo de los Mil Lagos, es real, lo que añade un dramatismo todavía mayor a este relato en primera persona que el propio John le cuenta a un escritor y que deja un mal cuerpo tremendo porque sabe ir más allá de la superficie de lo que nos está contando para convertirse en un atípico western en el que se desmenuza el modo de vida de los indios con mucha precisión.

Lo más curioso de este primer álbum de la serie es su ritmo. Cabría pensar que una historia en la que hay tanta violencia subyacente podría ser más trepidante, pero lo cierto es que Christian Perrissin acierta en el tono porque se adapta a la forma en la que se está contando la historia, en primera persona y con constantes cartuchos de texto, en realidad cuidados ejercicios de memoria con los que no solo vemos lo que le sucede a John sino, y esto es lo más importante, lo que siente en cada momento. Esa aparente calma, que a veces esconde rabia también, es lo que permite que John Tanner sea, por encima de todo, un maravilloso fresco sobre la vida de los indios. Es verdad que ha habido notables intentos de contar cómo eran y cómo se desenvolvían, pero siguen siendo grandes desconocidos, y se agradece que haya apuestas como esta que enriquecen un género que durante muchos años mantuvo unas constantes demasiado repetidas. Es obvio que John Tanner se sale de todas las premisas previas, porque lo que busca es contar un relato desde el mundo interior de un muchacho que no entiende lo que le está pasando pero que, en cambio, es capaz de contarlo con una franqueza y una sinceridad notables. Es el relato de un adulto, pero contado desde el prisma de un niño. Y eso es más complicado de lo que parece a simple vista.

El dibujo de Boro Pavlovic encaja en la pretensión casi documental que tiene la obra, porque desborda realismo por los cuatro costados, pero a la vez tiene un espléndido sentido dramático, muy bien llevado en escenas de distinto calado, desde el mismo secuestro con el que da comienzo la trama. Hay mucha belleza en los escenarios que construye Pavlovic, y no siempre procede del enorme nivel de detalle, porque sabe minimizar líneas cuando así se lo exige la situación, dando una riqueza bastante notable al resultado. La atmósfera es clave cuando lo que se pretende es ofrecer un documento como este, y la verdad es que hay resulta complicado encontrar puntos débiles en la propuesta. La transformación de John, desde el jovial y travieso muchacho con el que arranca la historia hasta el adulto sereno y calmado que vemos en algunos momentos es fascinante, y el trabajo del ilustrador por esa vía es sobresaliente, porque permite reconocer al protagonista al instante. John Tanner arranca a buen nivel porque tiene muy claro qué quiere contar y cómo quiere hacerlo, porque sabe que tiene un punto de vista original y fresco y porque la combinación de cada uno de los elementos con los que juega suma para que el resultado sea francamente interesante y esté a la altura de lo que puede ofrecer un western de indios.

Glénat publicó el primer álbum de John Tanner, Le captif du peuple des Mille Lacs, en agosto de 2019. El contenido extra un portafolio con datos sobre el escenario y bocetos de Boro Pavlovic.

john-tanner-vol1-pag-2

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 25 mayo, 2021 por en Boro Pavlovic, Christian Perrisin, Glénat, Yermo y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías