Guión: Alan Martin.
Dibujo: Rufus Dayglo.
Páginas: 404.
Precio: 39,95 euros.
Presentación: Cartoné con sobrecubierta.
Publicación: Diciembre 2020.
Cada nuevo volumen de Tank Girl, un personaje que hasta ahora no había tenido demasiada fortuna editorial en España, confirma que el hecho de haber visto una película de este personaje (aquí, su crítica) es un auténtico milagro. El integral de lo aún más nuevo de Tank Girl es una nueva muestra de lo salvajes y radicales que son sus andanzas, y más cuando Alan Martin retoma las riendas de su vida con las cuatro miniseries que forman parte de este libro y que, además, cuentan con un nivel autoral más que adecuado al estar todas ellas dibujadas por Rufus Dayglo. Hoy en día, ver cuatro miniseries escritas e ilustradas por el mismo equipo creativo, y que este además quiera volver a las raíces del personaje protagonista después de que un guionista estrella como Peter Milligan haya pasado por allí, es casi calificable como uno de esos milagros de la industria que da gusto leer. Es verdad que son historias tan locas y extremas que hay que pillarle el punto para disfrutarlas como es debido, pero si el lector ha llegado hasta este volumen hay una cosa que seguro que tiene clara y es que se lo pasa en grande con las barbaridades de la chica del tanque. Si no, ¿qué haríamos viendo sus peripecias en una loca carrera a muerte, luchando contra sí misma o viendo a una réplica gigantesca Barney mientras busca un huevo de oro?
Visiones de Booga, Derrape, La fuga real y Soplan malos vientos son los títulos de las cuatro miniseries que forman parte de este libro. ¿Lo mejor? Que no tienen nada que ver una con otra, respetando siempre la manera en la que Martin entiende al personaje. Esto es, malhablada, guerrera, alocada y salvaje. No olvidemos que está liada con un tipo que tiene aspecto de canguro y que, por obvio que parezca, conduce un tanque en un mundo postapocalíptico en el que las necesidades poco tienen que ver con las de nuestro mundo. Lo más divertido es una especie de revisión chiflada de Los autos locos que nos propone Derrape, aunque paradójicamente, es la que historia que más previsible se puede considerar, siempre y cuando ese adjetivo sea de aplicación real en el mundo de Tank Girl. Martin va coleccionado burradas, se permite hasta el lujo de decir que en todos los números de una de sus historias alguien va a recibir un balazo en sus partes íntimas, y tira de tantas influencias que casi se podría colocar un apéndice en el libro para tratar de identificarlas todas. Lo gracioso es que nada nos parece fuera de lugar en este collage de sinsentidos que deja tan buen sabor de boca a quienes busquen una experiencia distinta con un personaje que no entiende lo que son las normas de nada.
Dayglo, además, le da un toque muy divertido a todo. Su estilo respeta el tono original de Tank Girl, pero marcando distancias. Se tona que esta tiene que ser la Tank Girl de Dayglo, y como cada miniserie es un paso más es una reivindicación artística propia. Es obvio que lo extremo es parte esencial de este universo, y el ilustrador lo tiene a la perfección, con el toque justo de comedia para que sea hilarante pero sin perder de vista las salvajadas violentas que propone cada una de las historias. Así es Tank Girl, así la entiende Dayglo, y por eso es tan divertido pasar por sus páginas, por lo animal y por lo sexual, por lo cínico y por lo espectacular, por lo violento… y por lo aún más violento, por seguir el juego de palabras que nos proponen los títulos de estos volúmenes integrales que están reconstruyendo el camino editorial de Tank Girl en un mercado, el español, que todavía no había conquistado. Martin y Dayglo profundizan en ese aire de personaje de culto, se alejan de lo comercial y de lo previsible, mantienen las normas imposibles de este universo y el carácter único de su protagonista y siguen encontrando rincones nuevos y, sobre todo, distintos entre sí, para que la cosa siga avanzando. No se les puede pedir mucho más, la verdad, sobre todo teniendo en cuenta su evidente respeto hacia las historias originales de su personaje.
El volumen incluye Tank Girl: Visions of Booga, Tank Girl: Skidmarks, Tank Girl: The Royal Escape y Tank Girl: Bad Wind Rising, publicadas originalmente por IDW y Titan entre 2008 y 2010. El contenido extra lo forman las portadas originales y un boceto de ilustraciones de Rufus Dayglo.
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