CÓMIC PARA TODOS

‘Las piñas de la ira’, de Cathon

Editorial: La Cúpula.

Guion: Cathon.

Dibujo: Cathon.

Páginas: 144.

Precio: 17,90 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2021.

Quizá el mayor desafío que nos presenta Las piñas de la ira es saber exactamente qué y para quién está contando Cathon, pseudónimo de Catherine Lamontagne-Drolet, porque en todo momento da la sensación de que si se acepta la propuesta que nos está haciendo la diversión está más que asegurada. Pero el desafío está claro. Con una protagonista de comportamiento casi infantil, es y a la vez no es un tebeo para los más pequeños. Lo es por su accesibilidad y por su aventura, pero en el fondo tiene su truculencia. No presenta un escenario de lo más típico, pero a la vez su historia es un thriller de misterio de manual, en el que ir que ir enlazando pistas hasta llegar a su sorprendente final para saber quién está detrás de los misteriosos asesinatos que se producen en una pequeña comunidad hawaiana. Y eso mismo, el escenario exótico, añade un punto de lejanía y diversión que no parece tener un destinatario claro. No, no hemos aclarado demasiado, pero sí hemos dejado claro que Las piñas de la ira es una rareza en sí misma, quizá concebida de esa manera para que aquí y allá podamos encontrar elementos llamativos y que nos puedan convencer, sin necesidad de exhibir una ambición desmedida que no le habría sentado bien pero sin ser tampoco, ni mucho menos, una simpleza que podamos desechar después de haber pasado por sus páginas.

Es como si Cathon hubiera querido dar una réplica localista y singular al arquetipo de detective femenina, como si Jessica Fletcher o Miss Marple tuviera que reinventarse con las características de una protagonista de franquicia juvenil para que los lectores de nuestro tiempo tengan un referente al que acogerse. Y el caso es que una vez finalizadas las páginas de Las piñas de la ira, título que esconde una de las muchas referencias cinéfilas y literarias que Cathon desliza con elegancia, da la sensación de que Marie-Pomme podría estar al frente de muchas más investigaciones en una serie de una mayor extensión que esta sencilla pero metódica trama que nos presenta. No le falta un toque de locura a la historia, porque no es precisamente un thirller detectivesco convencional, pero es una caricatura que trata al género con el respeto que merece. No por ser divertido deja de ser un misterio bien planteado, y eso nos devuelve al debate inicial, el de no tener referentes o cajones claros en los que colocar Las piñas de la ira. Al final, ese acaba siendo su mayor acierto, el de ser una mezcla extraña y personal de elementos muy distintos, que sabe moverse en un escenario propio sin dejar de recordar a otros y que coge de aquí y de allá lo que le interesa para dar forma a algo que resulta fresco y diferente.

El dibujo añade otra pieza más al rompecabezas del que hablamos, porque podríamos llegar a entender desde su lado visual como un tebeo destinado a un público infantil o juvenil pero a la vez encaja con sutileza en el cómic más independiente y, por tanto, para lectores adultos. Si defendiéramos cualquiera de las dos opciones, tendríamos motivos para hacerlo, así que la mejor postura es disfrutar de lo que propone sin miedo a nada, ni a las referencias a las nuevas generaciones, las que leen a través de Internet, ni con ese blanco y negro que nos remite al noir más clásico. Lo que sí está claro es que Cathon apuesta por la ambientación que sabe dar con los negros de una manera muy clara y por la simpatía de la que toda a todos sus personajes, empezando por la propia Marie-Pomme, a la que resulta difícil no coger cariño desde que la conocemos en su vida como camarera y lectora empedernida de relatos de misterio como el que nos propone la autora. Las piñas de la ira convence por su franqueza y por su cierta extravagancia en la propuesta, en lo bien que hila todos los elementos para que cada lector interprete la historia desde el rincón propio en el que se sienta más cómodo y porque, al final, es un tebeo mucho más complejo de lo que pueda parecer a simple vista porque juega bien con las normas de su propuesta, con las propias y con las ajenas.

Pow Pow publicó originalmente Les ananas de la colère en noviembre de 2018. No tiene contenido extra.

271202101832609691

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 5 abril, 2021 por en Cathon, La Cúpula, Pow Pow y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías