CÓMIC PARA TODOS

Entrevista con Federico Bertolucci: «‘Brindille’ tiene al menos dos niveles de lectura, no me gusta pensar en lectores en base a un target por edad, intereses o posición social»

Hace algunos días os hablando de Brindille (aquí, su reseña), una fantasía espléndida de Frédéric Brrémaud y Federico Bertolucci, de la que destacábamos un guion muy imaginativo y sobre todo un dibujo espléndido. ¿Y quién mejor para hablarnos de la obra que su ilustrador? Pues sí, hemos contactado con Federico Bertolucci, quien muy amablemente nos ha atendido para contestarnos a una serie de preguntas sobre la obra, sobre su larga relación con el escritor de este tebeo y sobre él mismo, para que los lectores españoles le tengan un poco más fichado. Su categoría, desde luego, hace que merezca la pena buscarle en futuros trabajos. Pero de momento tenemos Brindille, y es la excusa perfecta para esta entrevista.

No hemos visto muchos de tus trabajos aquí en España. A lo mejor podrías presentarte con tus propias palabras para que así tuvieran una primera impresión sobre ti…

Empecé a trabajar para Disney en el semanario Topolino (Mickey Mouse), pero pronto pasé a dibujar Witch, las cinco brujas que sin duda tuvieron éxito entre las niñas en España a principios de la década de 2000. A menudo encuentro chicas adultas que me conocen por esto. De hecho, hice muchas historias y varios libros especiales dedicados a estos personajes. Desde 2003 comencé a publicar libros en Francia y generalmente me conocen por la serie Love, ya que ha tenido mucho éxito y se publica en muchos países del mundo obteniendo premios y nominaciones en los principales eventos dedicados al cómic.

Si no me equivoco, has trabajado con Brrémaud durante las últimas dos décadas, en Les tennismen, Love o Les petites histories. ¿Qué nos puedes contar del trabajo con él? ¿Cómo es vuestra relación?

Sí, comencé a trabajar con Frederic en 2003 y todavía estamos colaborando en nuevos proyectos. Nuestra forma de trabajar es divertida, ambos discutimos los temas y juntos inventamos las escenas. Luego él se encarga de escribir el guion y yo me ocupo de los dibujos, pero hasta el final nos corregimos y proponemos distintas posibilidades para que todo quede claro y la narración sea lo más fluida posible. Tenemos la misma edad, y aunque vivamos muy separados y crecimos en países diferentes, tenemos muchas cosas en común, sobre todo un sentido del humor algo irreverente que muchas veces nos ayuda a no tomarnos demasiado en serio. Nuestras historias, incluso las más dramáticas, siempre tienen algo de ridículo.

Hablemos de Brindille. Tiene muchas escenas mudas, sin ningún diálogo, y creo que esas son páginas preciosas. ¿Te dio Brrémaud tanta libertad desde el guion para que hicieras esas páginas como quisieras?

En realidad, cada página muda ya está descrita y pensada en el guion, es parte de la narración al igual que las páginas con los textos. Nuestra experiencia en Love, una serie de animales totalmente silenciosa, nos ha enseñado a manejar cada viñeta con la importancia narrativa adecuada.

En un primer vistazo, parece ser una aventura fantástica muy colorida, pero también tiene momentos muy oscuros. ¿Te sientes más cómodo en alguno de esos dos aspectos o crees que los dos son necesarios para contar esta historia en particular?

Para contar una historia, debes abordar todos los aspectos. Para que una escena parezca alegre y despreocupada, se necesitará un contraste con un momento más triste y dramático. No hay sombra sin luz.

¿Te gusta dibujar fantasía? ¿Cuáles dirías que son tus principales influencias en este género en particular?

Sí, me gusta mucho la fantasía porque te permite dibujar escenas épicas con espadas y caballos sin el cansancio de la coherencia histórica, sin tener que estudiar demasiado atrezzo. Si quiero sacar una espada exagerando el largo de la hoja puedo hacerlo, porque todo se puede explicar con la magia. Pero a pesar de esto me gusta hacer que el mundo de la fantasía sea un poco realista para asegurarme de que el lector no se esfuerce demasiado por identificarse con él. De hecho, cuidar el realismo de las escenas hace que todo sea más veraz. Sin lugar a dudas, esto seguramente proviene de mi afición por el trabajo de Tolkien.

Creo que los cuentos son perfectos para toda clase de lectores, y es lo que pienso de este, ¿pero piensas que se puede considerar a Brindille como una fábula para adultos? ¿O trabajaste en la historia pensando que era también adecuada para niños?

La idea es siempre hacer una obra que sea accesible para todos, no me gusta pensar en lectores en base a un target por edad, intereses o posición social. Una obra debe poder comunicarse con todos y dar a todos algo diferente según su sensibilidad personal. Brindille se construye desde el principio con al menos dos niveles de lectura bastante evidentes, uno más superficial que con la aventura y la acción será divertido en una primera lectura, el segundo más profundo que sale a la superficie con el descubrimiento del final y que, espero, dará al lector el deseo de releer la historia considerando todas las implicaciones simbólicas de las distintas escenas en las que se mueve el protagonista. Por ejemplo, basta pensar en los cuatro elementos con los que Brindille tiene que ver: fuego, agua, tierra y aire, que en distintos momentos de la narración y de distintas formas encuentran espacio en la narración de esta fábula.

Brindille nos muestra mucha naturaleza: bosques, animales, ríos, incluso fuego… ¿Son esos elementos un desafío para ti o es lo mismo que dibujar por ejemplo lugares o ropas más modernos?

Técnicamente resulta mucho más agotador tener que gestionar escenarios urbanos y modernos en comparación con lugares naturales, porque en el segundo caso la perspectiva se vuelve más caótica y es posible afrontarla de una forma más intuitiva. En cambio, diseñar una metrópoli o lugares urbanizados implica un estudio más preciso y científico, que, a pesar del uso de medios digitales modernos, siempre requiere un mayor compromiso. En mi caso, sin embargo, lo equilibro todo tratando de ser detallado en el renderizado de las atmósferas, el claroscuro, los reflejos a la hora de dibujar ciertos elementos como el agua o el fuego.

¿Fue el personaje principal lo primero que diseñaste para Brindille? ¿Qué nos puedes contar del proceso para darle a Brindille el aspecto que tiene?

Creo que sí, pero antes de llegar al aspecto final hice muchas pruebas, muchos dibujos de investigación. Quería representar a una chica con una apariencia delicada pero no perfecta, así que pensé en un cuerpo un poco demasiado delgado, una nariz irregular y unas cejas bastante grandes y expresivas. Brindille en francés significa ramita y este nombre se lo da su compañero de aventuras, el lobo, que ve en ella las características de la ramita, es decir, la delicadeza y fragilidad de un brote joven, pero al mismo tiempo también la resistencia. y tenacidad dada por la elasticidad típica del tallo todavía verde. En algún lugar leí que el árbol joven puede soportar la tormenta mejor que el gran roble. Sin embargo, ya teníamos muy en cuenta el final y esto desde luego también influyó en la elección de las características físicas.

Creo que tu trabajo con el color es sorprendente en Brindille. Hemos hablado de fantasía y de naturaleza, pero me encanta el tono distinto que le das a cada una de las escenas, es algo dramático y narrativo. ¿Cómo es el proceso? ¿Tienes el color en mente cuando dibujas o haces todo el color después?

Lo hago todo en tonalidades de gris para excluir inicialmente el esfuerzo adicional que supondría la elección de colores, pero por supuesto también al dibujar ya sé que ciertas escenas incluyen colores más o menos cálidos dependiendo del entorno o incluso de la emoción que en ese momento la historia debe despertar en el lector. De hecho, la elección del color es muy importante tanto para resaltar el tema de la escena como para enfatizar la emoción. Por ejemplo, una cosa que supe de inmediato fue que las primeras escenas, las más felices, en el pueblo de la gente del bosque, debían ser más coloridas y alegres que aquellas en las que aparece la horda persiguiendo a Brindille, en las que de hecho predominan los grises, rojos y negros.

Y la última pregunta, ¿en qué estás trabajando ahora?

Ahora mismo estoy trabajando en una historia muy divertida del Pato Donald, un libro de Disney Glenat, siempre con guion de Brrémaud. Como la serie Love, también será completamente sin diálogos. Es algo un poco diferente al cómic habitual, pero que espero sea muy familiar por su proximidad a ciertos dibujos animados clásicos de los que sin duda me estoy inspirando.

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Esta entrada fue publicada el 25 febrero, 2021 por en Entrevista, Federico Bertolucci, Nuevo Nueve.

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