Guion: Chelsea Cain.
Dibujo: Kate Niemczyk, Lia Miternique.
Páginas: 128.
Precio: 17 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2021.
Impresiona bastante el punto de partida de Man-Eaters porque nos lo podemos creer. No, no es que dentro de poco vaya a ser factible ver una mutación que haga que toda mujer que menstrúe se convierta en una gata salvaje, gigantesca y sedienta de sangre, pero las restricciones que imaginan las creadoras de la serie, Lia Miternique y Chelsea Cain, para que las niñas no se desarrollen con la normalidad que hoy conocemos son aterradores. Aterradoras por creíbles y verosímiles. La fantasía y la ciencia ficción siempre han tenido un arma inmensa, su enganche en la realidad, y en este alegato feminista Cain lo utiliza de una manera tremenda. Con pausa, muy descriptivamente, sin dejarse llevar por la demanda de los aspectos más terroríficos y de género de la propuesta, haciendo que sintamos con fuerza cada pequeño detalle de este mundo que con tanta pasión y acierto dibuja Kate Niemczyk, reeditando ese equipo artístico que hizo con la escritora en Pájaro Burlón. Cierto es que en este primer libro hay más exposición que acción, y que justo nos quedamos en el punto en el que la trama se vuelve complicada de verdad para nuestra joven protagonista, pero hay tantas ideas maravillosas en estas páginas que resulta difícil no entrar de lleno en la propuesta y disfrutarla por lo que muestra y por lo que se imagina con ella.
Porque Man-Eaters es una deliciosa mezcla de elementos. Está, por supuesto, el cómic que escribe Cain, pero su intención de crear un universo paralelo al nuestro es tan inteligente que no podría entenderse sin el trabajo que hace Miternique para crear publicidad, folletos, revistas y todo aquello que nos sirve para entender las claves de un mundo que trata a las adolescentes como auténticas apestadas. Y todo por evitar que llegue la tan temida menstruación y la bestial transformación que eso supone para las niñas. El símil es tan evidente que asusta su eficacia. Y es que Man-Eaters no deja de ser, en el fondo, la historia de una chiquilla que se está haciendo mayor, que ha vivido el divorcio de sus padres, que siente ahora toda la presión que la sociedad pone sobre las mujeres… aunque no por las causas que conocemos en nuestra realidad sino por ese pequeño cambio que provoca la sangre. Es muy asfixiante el mundo que nos propone Cain. Mucho. Y la forma en que lo reviste de normalidad añade un drama todavía más intenso a la historia, que sabe esquivar la tentación de dejarse arrastrar por el gore para ofrecer un relato de forma y de fondo bastante diferentes a lo que uno podría imaginarse de partida. Sorprende y mucho, lo hace en muchos momentos, e impacta por lo cotidiano que suena todo.
Niemczyk contribuye mucho a esas sensaciones porque su forma de dibujar se mueve en esos parámetros de realismo y cercanía. Es muy fácil encontrar conexiones emocionales con Maude, en la relación con su padre, en la situación social en la que vive, en el descubrimiento de su propia menstruación y todo lo que eso supone para ella. La cotidianidad es una herramienta formidable en manos de la ilustradora, y esa sensación hace que la introducción de los elementos fantásticos sea tan natural como la de las piezas de diseño gráfico que firma Miternique y que son las que nos lanzan de cabeza a la realidad, aunque obviamente no sea la nuestra. Sería absurdo negar que hay elementos de terror en Man-Eaters, y particularmente de un terror bastante clásico, la misma trama nos lleva a La mujer pantera, y ahí también sabe destacar Niemczyk, aunque está lejos de ser el suyo un trabajo de género evidente. Muy al contrario, hay muchas sutilezas que son las que, precisamente, nos ayudan a conectar con una cría de doce años en un mundo tan particularmente asfixiante como el que nos propone. Feminista y reivindicativa, esta historia una forma maravillosa de llevar el miedo a lo desconocido a una realidad palpable son que por ello deje de ser una que se puede leer también desde su perspectiva más fantástica. Una gratísima sorpresa que deja con ganas.
El volumen incluye los cuatro primeros números de Man-Eaters, publicados originalmente por Image Comics entre septiembre y diciembre de 2018. El único contenido extra son las portadas originales de Lia Miternique.
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