Guión: Ridley Pearson.
Dibujo: Ile González.
Páginas: 152.
Precio: 9,95 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Noviembre 2020.
Tiene su mérito comprender que Super Hijos, un título que ya de por sí aspira a convertirse en la lectura de cabecera de muchachos de corta edad, pueda tener una revisión que visual y narrativamente se aleje de los códigos del cómic de superhéroes y encaje en una novela gráfica juvenil sin necesidad de reclamos que, de todos modos, aparecen. Eso es lo que hacen Ridley Pearson e Ile González en este primer volumen de la serie, El proyecto Escudo Polar. Partamos, eso sí, de la base de que estamos en un mundo diferente de pretensiones muy distintas. Estamos en un futuro más o menos cercano en el que el mayor problema del mundo es el deshielo de los casquetes polares, y los Super Hijos del título, que sí son Jon Kent y Damian Wayne, aunque aquí quiere que le llamen Ian, son en realidad tres, porque se suma al equipo Candace, cuyo secreto es uno de los motores además de la aventura. Es verdad que a este primer libro le puede faltar algo, porque no es tan fácil vincular la historia de los niños al gran marco de fondo que se nos está contando, y en el que Superman y Batman juegan un papel distinto, pero como punto de partida, y más leyendo en la portada aquello de “Libro 1”, da la sensación de que cumple con lo que promete con cierta facilidad y ofrece acción para lectores juveniles con la suficiente originalidad para intrigar a los de más edad.
Es bastante obvio que Pearson quiere marcar distancias con respecto al cómic original de Super Hijos (aquí, reseña de su primer número) y, en realidad, a cualquier historia que podamos entender como parte de ese mismo universo. Eso es un buen comienzo, porque en este caso no estamos ante una revisión de héroes ya conocidos con otra edad. Pearson recibe niños con vocación de héroes y los utiliza en esa misma senda, pero por otra vía. No son Robin y Superboy, sino que son Ian y Jon, por mucho que sigan siendo los hijos de Batman y Superman, buscando la manera en la que canalizar el potencial que tienen. Puede haber demasiada ambición en mezclar los caminos de ambos con el misterio en torno a la identidad de Candace, que quizá podría haber dado para una historia paralela diferente, más en consonancia con los cómics juveniles dedicados a los Nuevos Titanes dentro de esta misma línea juvenil, pero se agradece la dinámica de grupo, al que se une otra niña, Tilly, que parece provenir de mundos muy distintos a los de los otros chicos pero que sigue sus pasos con habilidad. La dinámica es interesante y juguetona, porque nos saca del área de confort en la que podemos estar acostumbrados a ver a los personajes, al menos a los que se antoja a priori como los principales, aunque luego no lo sean tanto.
González, además, nos ofrece una interesante carta de presentación porque no pierde de vista en ningún momento que el foco tiene que estar puesto en los chavales. Podríamos quedarnos con su presentación tanto de Batman como de Superman, porque son viñetas espectaculares, avisos para que algún editor piense en ella para otro tipo de proyecto, pero lo que convence con más facilidad es la personalidad que le da a los muchachos protagonistas. El siempre seguro de sí mismo Ian, el boy scout arquetípico que es Jon siguiendo los pasos de su padre, la perdida y preocupada Candace y hasta la más cálida Tilly, aunque sea a la que menos vemos y la que no se adentra tanto en el terreno más superheroico que desde luego tienen que acabar alcanzando la historia. Con escenarios más básicos y apuestas visuales muy atrevidas, como el traje con el que Ian se lanza a pelear contra los malos, lo cierto es que deja un buen sabor de boca. Y como no caen en los trajes de licra ni las armaduras, es también una lectura juvenil bastante buena para entrar en el mundo del que proviene sin necesidad de caer en todos los clichés que tiene. Hay ganas de ver hasta dónde se puede llevar esta curiosa mezcla, y para eso será fundamental leer la siguiente entrega, pero no se puede decir que Super Hijos entre con mal pie en este universo.
DC Comics publicó originalmente Super Sons: The Polarshield Project en abril de 2019. No tiene contenido extra.
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