Guión: Jeff Lemire.
Dibujo: Andrea Sorrentino.
Páginas: 48.
Precio: 10,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Mayo 2020.
Si normalmente se busca con ahínco cómo ofrecer una mirada nueva, fresca e imaginativa sobre un personaje como el Joker, el estreno de su película (aquí, su crítica) y el enorme éxito que cosechó a todos los niveles parece haber impulsado todavía más esas ansias. Lo bueno para el lector es que, normalmente, esas propuestas llegan de autores reconocidos a los que no les importa arriesgar con tal de llegar hasta donde desean. Pasa en Sonrisa asesina, en cuyo primer volumen Jeff Lemire y Andrea Sorrentino buscan prolongar su más que apreciable asociación profesional con una historia directa al estómago. Una que, de hecho, empieza con una masacre y con la enésima captura del enemigo público número 1 de Gotham a cargo de Batman. El Joker está en Arkham y allí es presa fácil, o eso creen, de psiquiatras que buscan su minuto de gloria. La historia de Joker. Sonrisa asesina es, en realidad, la de un tipo corriente, el doctor Ben Arnell. En su arranque recuerda mucho a la de Harley Quinn, eliminando todo factor sexual de la ecuación, y Lemire se mueve con inteligencia recordándolo, pero es a la vez algo lógico y que apela al más crudo realismo de un mundo de ficción. ¿Cómo no va a haber doctores en Arkham que busquen una solución alternativa al encierro para este loco de manual? Tiene que haberlos. Y el Joker tiene que romperlos, así de sencillo.
Esa es, efectivamente, la historia que plantea Lemire desde una perspectiva que quiere jugar con un complicado realismo. No hemos visto más que un tercio de lo que nos tiene que contar, pero las bases se asientan con firmeza en este primero libro. El juego psicológico es contundente porque el escritor no lo lleva a un contexto de ficción entre tipos enmascarados y de vestimentas coloristas, sino a uno familiar. Un psicoanalista continuamente psicoanalizado, por él mismo y por quienes le rodean. Esa es la perspectiva original de Lemire, que está continuamente escrutando al doctor. Se lo hace el Joker, su superior en Arkham, su mujer y hasta su hijo. Y él, simplemente, va esquivando obstáculos. Las dos semanas de plazo que tiene para avanzar con el Joker, las dudas sobre sus verdaderos motivos para tratarle, la aparición de un desagradable cuento infantil en la colección de su hijo. Todo lo insano que puede ser el comportamiento del Joker tiene cabida en las pocas páginas de este primer número, y eso engancha. Es violenta y empieza a mostrar las dosis de sadismo que se espera de un psicópata como el Joker. Pero también tiene muchas puertas abiertas que Lemire tiene que saber cerrar. Si lo hace, la cosa pinta bien. Pero tiene que hacerlo, o de lo contrario será un bonito castillo de naipes con el que disfrutamos mientras no se derrumbe.
Sorrentino, desde luego, sabe moverse bien en la pretensión realista de la serie. Su Joker es reconocible pese a ser muy distinto a las versiones más populares del cómic de siempre y adoptar un modelo fácilmente adaptable, por ejemplo, al cine, aunque rehúya también un parecido directo con las dos versiones que han podido tener una base similar, la de Heath Ledger en El Caballero Oscuro (aquí, su crítica) o la ya mencionada de Joaquin Phoenix. E muy interesante la paleta de colores que escoge la siempre magnífica Jordie Bellaire, que potencia y mucho el dibujo de Sorrentino, y en la que los colores tradicionalmente asociados al Joker, el verde y el morado, tienen una fuerte presencia en las páginas en las que todo parece reducirse a un enfrentamiento entre héroe y villano y desparecen cuando la psicología y el análisis clínico, aunque sea el obligado al doctor, cogen el protagonismo de la obra. Cómics de este estilo suelen sustentarse con fuerza en su guión, pero es justo reconocer que Sorrentino y Bellaire buscan un sentido argumental a lo que dibujan de una manera maravillosa. No se trata solo de seguir la historia, sino de sentirla en muchos aspectos. Y por eso Joker. Sonrisa asesina de momento convence con nota. No dejamos de estar ante un primer acto, pero es uno francamente bueno.
DC Comics publicó originalmente el primer número de Joker: Killing Smile en octubre de 2019. No tiene contenido extra.
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