Aunque nos hayamos tomado una semanita de vacaciones en agosto, os hemos hablado de unos cuantos tebeos en el mes que acaba de finalizar. Y por ello, como tenemos por costumbre, no íbamos a dejar pasar el día 1 sin Los 4 de CPT, esa selección de cuatro cómics de entre todos los que os hemos analizado en este caso en agosto y que por una razón u otra nos han parecido lo suficientemente buenos, originales, entretenidos o brillantes como para recomendároslos por encima de los demás.
No podemos entrar en materia sin el recordatorio habitual. Si pincháis en los títulos de cada uno de Los 4 de CPT seleccionados podréis leer la reseña completa que publicamos en su día de cada uno de estos títulos. Para buscar todas las entradas que ya hemos publicado en esta sección, si queréis conocer nuestras elecciones de meses anteriores, lo podéis hacer mediante Twitter con el hashtag #Los4DeCPT y por aquí en el blog, en nuestro buscador de categorías, el que tenéis justo al final de esta página y de la página principal, como “4 de CPT».
Vamos ya al lío, estos son Los 4 de CPT de agosto:
Manifiestamente anormal, de Max (La Cúpula)Si Max se cabrea, bien haremos en escucharle. Porque podemos estar de acuerdo o no con las razones por las que suelta tanta bilis, pero qué fácil resulta sentirse identificado con este exabrupto en tiempos de pandemia y confinamiento que cada uno de nosotros podríamos haber soltado por uno u otro motivo. Pero, claro, este es Max, y lo dice de una forma que nosotros, los mortales, no alcanzaremos. Pero como somos lectores sí la disfrutaremos. Y mucho.
Costas salvajes, de Ram V y Sumit Kumar (Hidra)Puede tener sus pequeños defectos, y puede que con otra extensión se hubiera convertido en un clásico instantáneo. Puede. Pero qué enorme belleza hay en Costas salvajes. El dibujo de Sumit Kumar es portentoso, lleno de matices y delicadeza, y da vida de manera brillante a lo que no deja de ser en realidad una historia de género. Monstruos y vampiros en un escenario exótico y diferente para un tebeo que va mucho más allá de las convenciones del horror para ser algo mucho más adictivo.
Murder Falcon, de Daniel Warren Johnson (Planeta Cómic)El encanto de las marcianadas jamás pasará de moda, y la de Daniel Warren Johnson es maravillosa. ¿Por qué? Porque esconde una metáfora humana brillante detrás de una alocada historia de monstruos y heavy metal, porque domina la acción y la emoción y llega a un final de esos que cimentan historias y saben concluirlas de una manera en la que a nosotros, a este lado de la página, no nos queda más remedio que aplaudir. Y sí, es un águila antropomorfa con un arma bestial.
Verdad, de Lorena Canottiere (Liana)Casi parece irónico que lo que dice el título, aunque sea el nombre de la protagonista, sea lo mejor de la exquisita obra de Lorena Conottiere. Tiene mucha verdad, y también belleza, pero también drama. Es una maravillosa historia de una mujer durante la Guerra Civil Española que tiene un acabado visual tan precioso que casi parece mentira que su escenario sea uno bélico. Una enorme sorpresa que se puede saborear de muchas maneras diferentes.