Guión: Kenya Suzuki.
Dibujo: Kenya Suzuki.
Páginas: 120.
Precio: 10 euros.
Presentación: Rústica con sobrecubierta.
Publicación: Julio 2020.
Ya son tres los volúmenes de ¡Cuéntame, Galko-Chan!, y Kenya Suzuki sigue haciendo que las historietas de sus tres jóvenes protagonistas siguen manteniendo la misma frescura y diversión del inicio. Casi se puede decir que Suzuki ha ido logrando que la serie vaya creciendo, mutando hacia algo ligeramente distinto de lo que era en el comienzo pero sin traicionar su esencia. Sigue, esto sigue siendo el camino de tres adolescentes deslenguadas que responden con sus peripecias diarias a las preguntas más extrañas y atrevidas, algunas de ellas incluso absurdas, solo entendibles seguramente desde la lógica adolescente. Pero ahora hay algo ligeramente distinto, ahora cuentan más esas protagonistas que las propias cuestiones que dan forma a este manga. Son tres libros ya, 62 capítulos. Suzuki seguramente no habría sido capaz de llegar hasta aquí si solo ofreciera respuestas llamativas a preguntas raras, y por eso hay que reconocerle que está sabiendo evolucionar a sus personajes para que adquieran la misma importancia que esas cuestiones. Hay un proceso, un viaje, una continuidad, y todo mantiene la simpática clave adolescente que da forma a estas aventuras y es divertido ver lo desinhibidamente que trata temas de lo más dispar, también por supuesto cuestiones de índole sexual, pero ni mucho menos solo dentro de ese terreno.
La gracia, de hecho, está justo ahí, en que no sabemos cuál va a ser la próxima pregunta y que las respuestas además sigan siendo totalmente impredecibles. No hace falta estar dentro de la cultura de Galko o sus amigas, ni siquiera abordar la lectura con esa mentalidad adolescente que predomina durante todas sus páginas, porque está todo contado con una sinceridad apabullante. Y si se entra en el juego, la diversión sigue estando tan garantizada como lo estaba en el primer volumen de la serie (aquí, su reseña). Sí, hay que entender el juego, uno que tiene que ver tanto con la imagen adolescente de sus protagonistas, puramente realista y cercana, sin nada forzado, como con el impacto que deja con cada pregunta. Suzuki lanza una cuestión y sabe que va a conseguir que arqueemos las cejas, quizá que hasta la interpretemos de una manera distinta a lo que realmente está preguntando, y la mezcla de ambos elementos nos empuja a pasar un rato divertido y sin complejos. Ese objetivo, el mismo que tenían las primeras páginas de ¡Cuéntame, Galko-Chan!, sigue siendo una guía inamovible de este manga y la clave de su éxito, porque funciona, porque cada respuesta a cada pregunta nos lleva a un escenario juguetón y divertido. Y todo con un escenario aparentemente simple y con una estructura que no ha cambiado.
Esa familiaridad se puede ver también en el dibujo, porque Suzuki ha sabido expresar con él el tono que quiere que tenga su serie. Juega con las exageraciones físicas que en ocasiones proporciona el manga para convertirlas incluso en temas de sus páginas, por ejemplo bromea con el tamaño de los pechos de Galko con una naturalidad que expresa muy bien con sus lápices. Y si convence es sobre todo porque sus personajes son atractivos y carismáticos, porque tienen una personalidad que se expresa no solo en lo que dicen sino también en cómo lo expresan con sus gestos. El color es otro elemento bastante distintivo de ¡Cuéntame, Galko-Chan!, y hasta la blanquecina piel de sus tres protagonistas, que parecía un simple recurso llamativo, se transforma en tema para algunas de sus preguntas cuando aparecen personajes con otro tono, digamos, más occidental. Suzuki está tremendamente cómoda en las expresiones de sus protagonistas que casi se puede decir que cobran vida, incluso sabiendo que son caricaturas. Y la sensación que deja este tercer libro es la misma que se podía tener después de los dos anteriores, la de que estas preguntas podrían prolongarse hasta el infinito, porque las respuestas siguen proporcionando el entretenimiento que se proponía. Cuéntanos más, Galko-Chan, que lo estamos esperando.
Kadokawa publicó originalmente el tercer número de Oshiete! Galko-Chan en febrero de 2016. No tiene contenido extra.
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