Guión: Joann Sfar, Lewis Trondheim.
Dibujo: Lewis Trondheim, Boulet.
Páginas: 316.
Precio: 35 euros.
Presentación: Cartoné con sobrecubierta.
Publicación: Octubre 2019.
Crear un universo amplio y extenso necesita de la confianza del público, eso es evidente. Por el camino se quedan muchísimas historias que tienen esa ambición pero por la razón que sea no consiguen el beneplácito de los lectores, al menos de los suficientes. Eso hace que haya que darle el valor que tiene a cada título que se gana esa continuidad. Y si es de la manera en la que lo ha hecho La mazmorra, nucho más. Contar en la portada con los nombres de Joann Sfar y Lewis Trondheim es un punto de partido muy atractivo, son dos autores de renombre y de mucha categoría, y trabajando juntos sacan un producto formidable que ahora vemos en esta serie de integrales que arranca con los álbumes que forman una de sus fases, Zenit. La mazmorra es una deliciosa parodia del género de aventuras medievales, está cargado de cinismo ya desde su misma concepción. Animales antropomórficos envueltos en aventuras en las que hay todo tipo de criaturas y objetos mágicos y que tienen su centro en esta fantasía, mucha ironía, destrucción absoluta de las convenciones del género y mucha, mucha diversión. Y es, a la vez, el camino del héroe contado desde una perspectiva distinta, alejada del heroísmo habitual pero a la vez respetando la espada y brujería que le da sentido. Porque sí, esta es una historia de género, aunque su originalidad sea impresionante.
Lo es tanto que ha creado escuela dentro de la BD, y ha conseguido ser una marca propia que provoca que cada uno de sus álbumes genere enormes expectativas. Sfar y Trondheim basan la eficacia de su propuesta em que su universo tenga unas bases muy sólidas. Hay elementos aparentemente contradictorios entre la épica y el humor que hay en La mazmorra, entre el género y la ironía, y eso crea una sinergia bastante inusual. No porque no se haya intentado antes o después de La mazmorra, sino porque pocas veces se ha hecho con esta precisión. Una vez se han aceptado sus normas, que vamos a tener a un héroe patético y que la casualidad es un motor más contundente que los buenos sentimientos. Eso alcanza su quintaesencia con la introducción de la princesa de Cefalonia en el tercer álbum, el elemento que con más fuerza nos recuerda que lo que tenemos entre manos es una ambiciosa continuidad y no solo una concatenación de aventuras más o menos entretenidas. Aceptando las normas propuestas por Sfar y Trondheim, lo que vemos en este primer integral es una contundente escalada en la que cada movimiento es una sorpresa continua y cada nuevo personaje una oportunidad más para reírse desde una chocante seriedad. Puede que no todo el mundo entienda el tono de La mazmorra, pero si se hace hay mucho que rascar.
Trondheim se ocupa del dibujo de los cuatro primeros álbumes y deja los dos últimos para Boulet, pero el estilo de La mazmorra está ya tan determinado cuando se produce el relevo que hay que prestar mucha atención a los pequeños detalles para comprobar que se ha producido un salto. Esto, lejos de restar valor al trabajo de Boulet, supone lo contrario un elogio a su adaptación y pone en mucho valor la propuesta visual de Trondheim. La mazmorra tiene un estilo propio y reconocible ya desde la cubierta, Trondheim sabe cuándo hacernos reír y cuándo tiene que buscar otras sensaciones más propias del género, y pone sobre la mesa un descomunal catálogo de personajes y criaturas, haciéndonos creer que un pato puede empuñar la Espada del Destino y otras muchas barbaridades que nos plantea este relato. Hay que tener en cuenta que este es solo uno de los cinco grandes arcos que han propuesto los autores, pero solo con lo que contiene este libro hay razones más que suficientes para deleitarse con una de las creaciones más sorprendentes e influyentes de las últimas décadas en el cómic francobelga, una que tampoco entiende de fronteras y que se ha convertido en influencia de títulos impresos y animados a uno y otro lado del océano. Si es eso no habla bien de La mazmorra, ya solo queda recomendar su lectura y descubrirlo por uno mismo.
El volumen incluye los seis primeros álbumes de Donjon Zénith, Coeur de canard, Le roi de la bagarre, La princesse des barbares, Sortilège et avatar, Un mariage à part y Retour en fanfare, publicados originalmente por Delcourt en abril y noviembre de 1998, diciembre de 1999, enero de 2002, mayo de 2006 y octubre de 2007. El contenido extra lo forman una introducción de Álvaro Pons y las portadas originales.
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