Guión: Joe Henderson.
Dibujo: Lee Garbett.
Páginas: 136.
Precio: 17 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Enero 2020.
Puede que sea el momento perfecto para leer Skyward y entender lo que significa que cambie por completo el mundo en el que vivimos. Sí, esta es una serie de ciencia ficción, una que parte de un momento en el que la gravedad desaparece, pero de lo que se trata es de que entendamos que en nuestra sociedad se pueden vivir cambios como el que narra. No, no es una parábola sobre el coronavirus, en absoluto, porque es un tebeo que nace antes, pero habla muy bien de la capacidad de Lee Henderson para entender lo que supone un cambio total de las reglas del juego y de los intereses que algo así puede despertar. Skyward no engaña, tiene un claro componente de thriller aventurero, uno que encaja muy bien con el estilo que Image busca en muchas de sus series y a la vez mantiene una frescura bastante envidiable. Quizá incluso demasiado en algunos aspectos, lo que resta algo de impacto a algunas de las cartas que despliega Henderson en este primer volumen, pero afortunadamente no a su idea inicial o a sus posibilidades de desarrollo. Y es que tampoco hay que perder de vista que estamos ante una presentación, una que puede actuar muy bien como prólogo o incluso dar el salto al cine como parece que está desarrollándose. Como tal, modélica, con un buen planteamiento, buenos personajes y un futuro a corto y medio plazo bastante notable.
Henderson apuesta por una puesta en escena de lo más sencilla. Willa disfruta del mundo sin gravedad en el que le ha tocado vivir, ha sabido amoldarse a él. Su padre, en cambio, no. Y es alguien que sabía que la Tierra iba a quedarse sin gravedad… y que dice tener los medios para solucionarlo, algo que no todo el mundo querría que sucediera. Ese es el planteamiento con el que Henderson sabe funcionar pasado y presente de una manera bastante hábil sin salirse de un esquema preconcebido pero al que da un toque de frescura bastante agradable. Ese combate interno es, probablemente, lo que por ahora pueda limitar el alcance de Skyward, pero el enorme potencial que tiene el concepto que maneja el escritor es bastante elevado. Juega, no lo olvidemos, con un cambio total de las reglas sociales, algo que muestra de una manera evidente en dos cuestiones muy terrenales, la manera en la que la ausencia de gravedad cambia las posibilidades de viajar o lo diferente que es la vida para alguien previamente confinado en una silla de ruedas. Faltan todavía muchas explicaciones, pero Henderson apuesta para este primer volumen por el ritmo alto y los detalles justos para sentirnos dentro de este particular mundo. Lo realista completa muy bien el escenario de ciencia ficción y es lo que, además de interés, aporta cercanía.
Lee Garbett es el encargado de dar forma a este universo, y lo hace de una manera brillante. Su estilo encaja muy bien en la faceta realista y también en la fantástica. Por un lado, sus personajes son cercanos y generan empatía casi instantánea, sobre todo Willa, y por otro los escenarios son espléndidos. No hay más que ver la escena que sirve de prólogo, la que nos sirve de toma de contacto con los efectos reales de la falta de gravedad en un escenario cotidiano y reconocible, o la fascinante plasmación visual de las tormentas en el clímax de este primer volumen. Skyward es una serie de detalles visuales, porque desde el principio es evidente que estamos completamente inmersos en las nuevas reglas que nos propone Garbett, pero siempre da la sensación de que hay en cada viñeta cosas en las que hay que fijarse con más detenimiento, aunque sean aspectos que podemos dar por sentados como el mismo movimiento del pelo. Puede que todavía le falte algo para dar el salto a un nivel superior, pero se le pueden poner muy pocas pegas a este primer volumen. Henderson y Garbett forman un buen equipo y ahora mismo da la sensación de que la cosa no puede más que mejorar desde una base ya muy atractiva. Y eso que es una historia que simplemente quita algo que nunca ha cambiado. Sencillo, ¿verdad? Pues no, no lo es.
El volumen incluye los cinco primeros números de Skyward, publicados originalmente por Image Comics entre abril y agosto de 2018. El único contenido extra son las cubiertas originales de Lee Garbett.
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