Guión: G. Willow Wilson, Steve Orlando.
Dibujo: Xermánico, Jesús Merino, Tom Derenick, Aaron Lopresti, Vicente Cifuentes, Lee Garbett.
Páginas: 96 / 112.
Precio: 8,50 / 12,50 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Diciembre 2019 / Enero 2020.
Aún a riesgo de repetirnos con respecto a lo que venimos diciendo sobre la Wonder Woman de G. Willow Wilson, estos dos números que tenemos entre manos siguen manteniendo las mismas características esenciales de los anteriores: son un buen entretenimiento que tratan con respeto al personaje y a su mundo, aquí si acaso un poco más volcado en sus vertientes mitológicas, y se agradece, pero sigue faltándole algo para alcanzar de lleno el corazón del aficionado. Nada que reprochar, porque no todas las etapas tienen por qué tener la exigencia de convertirse en las mejores, y lo que está haciendo Wilson es bastante notable, porque mantiene en buena forma a un personaje difícil de escribir y con la incertidumbre que siempre provoca el hecho de que haya una nueva película de la heroína tan cerca de estrenarse y la necesidad editorial de no hacer nada que contradiga demasiado una versión en imagen real que llegará más lejos que la de las viñetas. Al contrario, la forma en la que une la mitología clásica de Wonder Woman, la de Themyscira, con otros elementos no demasiado explorados hasta la fecha, es bastante inteligente, empezando por esta lucha de deidades del amor y las consecuencias que esto puede tener en el regreso de Cheetah que la segunda de las entregas que comentamos nos deja a medias.
Al final, la de mezclarlo viejo y lo nuevo es una de las reglas básicas que tiene que cumplir un autor si quiere salir airoso del difícil reto de escribir a un personaje como Wonder Woman. Da la impresión, al menos hasta el salvaje regreso de Cheetah que, por ahora, es lo más sugerente que nos ha ofrecido Wilson, de que está más cómoda con lo nuevo, y la introducción de las diosas del amor lo demuestra. Sí, son deidades de corte clásico, pero no es el escenario habitual en el que se ha movido Diana, ni en su planteamiento inicial urbano, el que arrancaba en el pasado número (aquí, su reseña) y finaliza en el primero de los dos que analizamos aquí, ni tampoco en su desarrollo, aunque haya elementos de camaradería que se pueden entender como resonancias de la etapa de Brian Azzarello (aquí, reseña de su primer volumen). También ofrece un punto de vista original en la muy trillada relación con Steve Trevor, y está por ver hasta dónde nos va a llevar en esa trama. Y por lo general plantea una serie muy dinámica, fluida, un girl power en toda regla con un protagonismo femenino casi total y que ahora mismo apunta a alcanzar clímax dramáticos de mucha intensidad, lo que seguramente le sentará bien a una serie a la que quizá le falta un punto en este sentido, como se puede ver con la búsqueda de Diana de Themyscira.
En lo visual, la serie sigue a un nivel excelente, y la presencia de diversos ilustradores hace lamentar todavía más que no podamos hablar de etapa también en este sentido. Jesús Merino y Xermánico son quienes más páginas aportan a estos dos números, y hacen un trabajo notable con el personaje y con su mundo, los dos con sus matices pero apostando por formas de dibujar con cierto parecido. Ambos manejan la presencia de Diana con mucha habilidad y los matices mitológicos de sus aventuras, además de la acción. Con los invitados que hay en estas páginas se puede decir casi lo mismo. El más distinto de todos es Lee Garbett, que también nos hace desear una etapa larga bajo sus lápices, porque deja una sensación muy buena. Al final se trata de que nos creamos a un personaje con tantos matices como Diana compartiendo viñeta con mujeres normales, con soldados, con minotauros, con diosas aladas y con villanas sanguinarias de aspecto felino, y conseguir eso implica que estemos dentro de un mundo muy entretenido de leer. Ese objetivo no falla de la mano de Wilson, y es lo mejor que podemos decir de su trabajo y el de los muchos ilustradores que aportan su trabajo, quizá demasiados, ahondando una vez más en esa herida del cómic contemporáneo de dejar un poco de lado la autoría en este terreno con tal de llegar a las fechas de entrega.
Los volúmenes incluyen los números 70 a 77 de Wonder Woman, publicados originalmente por DC Comics entre mayo y agosto de 2019. El único contenido extra son las cubiertas originales de Jesús Merino, Terry Dodson y Jenny Frison.
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