CÓMIC PARA TODOS

‘Kingdom Come’, de Mark Waid y Alex Ross

Editorial: ECC.

Guión: Mark Waid.

Dibujo: Alex Ross.

Páginas: 232.

Precio: 25 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Noviembre 2019.

Siempre es un buen momento para descubrir Kingdom Come, y también para releer la espléndida obra de Mark Waid y Alex Ross. Siempre. Pero en su contexto tuvo que ser algo tremendo. En los años 90, el cómic de superhéroes estaba en una deriva violenta y salvaje que parecía difícil de contener. Los héroes habían dejado de serlo, y los villanos eran más crueles que nunca. Pero en esa década tan denostada surgieron también algunas obras que hablaban de esperanza. Kingdom Come es, de hecho, una metáfora perfecta de lo que estaba sucediendo en aquellos tiempos. Waid pone a un espectador imparcial para asistir a esa frenética locura en la que están cayendo los superhéroes y que llevan al mundo a una decisión crucial, la de optar entre su propia supervivencia y de la esos seres superpoderosos que antaño fueron símbolos de luz y que entonces infundían más miedo que otra cosa. De eso va realmente Kingdom Come, convirtiéndose casi en el antecesor ambicioso de lo que planteaba Injustice (aquí, reseña de su primer volumen), pero centrándose en la figura de Superman como eje vertebrador de este universo, como figura clave cuyas decisiones son las que provocan el movimiento de los demás. Y sí, luego está Alex Ross dando vida a todo esto de una manera brutal, pero de eso hablaremos luego.

Porque lo esencial es que la historia de Waid es tan buena que tiene un contexto concreto pero a la vez se puede leer de mil maneras y en cualquier tiempo manteniendo toda la tensión y todo el interés del relato. Eso es lo que distingue a los buenos cómics y este lo es. Es el Otros Mundos más conocido, el que mejor ha trascendido las barreras del tiempo y una historia que tiene tantos matices que nunca parece agotarse, no importa cuántas lecturas hayamos hecho de sus páginas. Waid hace una disección bastante intensa del papel de los superhéroes y de su relación con los mortales, de una manera que, desde vías diferentes, nos puede traer a la memoria lo que hizo en Marvels (aquí, su reseña) el otro gran defensor moderno del superhéroe, Kurt Busiek. El trabajo de llevar a todos los héroes que conocemos a un futuro en el que Superman se ha retirado es brillante. El análisis que hace de algo tan brutal como el regreso del Hombre de Acero, todavía lo es más. Este es uno de esos tebeos que explican a la perfección por qué es tan importante el concepto de universo compartido en el género, porque lo que hacen los más grandes tienen un efecto descomunal en todos los demás personajes. Y eso aquí pasa con Superman por encima de todo, pero ojo al magnífico papel que tienen Batman o Wonder Woman.

Si Waid hace un esfuerzo tremendo para imaginar a estos héroes algunas décadas en el futuro, el de Alex Ross es igualmente soberbio. Es fácil reconocer hasta a un envejecido Bruce Wayne en este magnífico retrato de todo el Universo DC. Su fotrrealismo es algo sobradamente conocido para todos los lectores, y aquí vuelve a dar muestras del enorme dominio que tiene sobre esa técnica. Pero Kingdom Come es mucho más, porque tiene un nivel de ambición impresionante, aunque solo sea por el número de personajes que puebla prácticamente cada página, algo que apabulla y que hace difícil que podamos apartar la mirada de cada página hasta que no hayamos absorbido hasta el último de los detalles de tan compleja planificación. Ross es un auténtico maestro en ese sentido, pero sería bueno que no nos olvidáramos del brillante efecto que tienen las primeras páginas de cada número, mucho más evocadoras e incluso oníricas, un juego de luces, formas y colores que habla de un ilustrador que no solo destaca por la presentación sino también por su narrativa. Entre Waid y Ross consiguieron que Kingdom Come se convirtiera en un clásico instantáneo, una de esas historias que todo el mundo conoce y que no entiende de límites, fronteras ni generaciones. Han pasado casi 25 años de su publicación y aquí sigue con nuevas y lujosas ediciones, eso lo dice todo.

El volumen incluye los cuatro números de Kingdom Come, publicados originalmente por DC Comics dentro de su sello Elseworlds entre mayo y agosto de 1996, y recopilado ya por primera vez en un único volumen en 1997. Como contenido extra, el libro presenta una introducción de Elliot S. Maggin, un portafolio de bocetos de los principales personajes, la identificación de todos los personajes que aparecen en las cubiertas de Alex Ross y el desarrollo de las páginas en las que aparece Orion comentado por Mark Waid.

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Esta entrada fue publicada en 7 abril, 2020 por en Alex Ross, DC, ECC, Mark Waid y etiquetada con , , .

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