CÓMIC PARA TODOS

‘¡Cuéntame, Galko-Chan!’ 2, de Kenya Suzuki

Editorial: Fandogamia.

Guión: Kenya Suzuki.

Dibujo: Kenya Suzuki.

Páginas: 120.

Precio: 10 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Febrero 2020.

Podemos coger todo lo que dijimos del primer volumen de ¡Cuéntame, Galko-Chan! (aquí, su reseña) y trasladarlo a este segundo, porque Kenya Suzuki reúne de nuevo a sus tres protagonistas, Galko, Otako y Ojô en sus peripecias diarias en el instituto, dando respuesta a las preguntas más rocambolescas que uno pueda imaginar y que no saben de tabúes. ¿El principal mérito de esta segunda entrega? Que la fórmula no parece agotada. El esquema es el mismo, el humor también… pero la frescura se mantiene de la misma manera. Y eso es de agradecer, porque no deja de ser una propuesta con un corsé evidente que, por ahora, se limita a acumular historia sin necesidad de innovar en su modelo. De hecho, si tuviéramos en las manos las páginas sueltas de los dos libros sería imposible identificar a cuál de los dos pertenece una de las preguntas en cuestión, porque en realidad no hay diferencias palpables. Así que la evidente conclusión es que todo aquel que se divirtiera con las andanzas originales de ¡Cuéntame, Galko-Chan! puede coger este segundo libro y salir de él con la misma satisfacción que del primero. Al final, la sensación que consigue transmitir Suzuki es que sus protagonistas son personajes que, si no son de carne y hueso, sí se parecen mucho a unas adolescentes reales.

La primera prueba de ello es, obviamente, la agilidad que tienen los diálogos. No es ¡Cuéntame, Galko-Chan! un manga fácil de construir sobre todo por dos razones. La primera, el mencionado corsé, que puede hacer que pasados unos pocos episodios tengamos la sensación de que es más de lo mismo. La segunda, que la temática puede llevar a que algunas de las conversaciones que derivan de las preguntas planteadas a cierta falta de realidad con tal de mantener la sorpresa. Pero resulta que Suzuki consigue arreglárselas para que ninguno de estos dos problemas se sientan a lo largo de las páginas de este segundo libro. Saber si la camisa que lleva una chica es de su novio, si una no duerme por norma cuando se queda por la noche en casa de una amiga, si la ropa interior es más cara cuanto menos tela tiene o si un movimiento brusco puede romper el himen son preguntas de las que podemos no necesitar una respuesta pero que en manos de Galko, Otako y Ojô encuentran respuestas dinámicas y divertidas, sobre todo diálogos que reúnen esas características y que en ningún caso se ven como artificiales. Dicho de otra manera, seguimos ante un manga que se sale de la página impresa y que, seguramente con un contexto en el que sí hay que tener cierta identificación, no distaría demasiado de la realidad.

El dibujo de Suzuki se suma a las características más cercanas de estos personajes. Los rasgos más exagerados, entre los que obviamente destaca el tamaño de los pechos de Galko, que también forma parte de algunas de las preguntas y respuestas que manejan estas adolescentes, sirven para que aceptemos las cuestiones que se plantean como parte de su vida cotidiana, pero consigue que eso no nos saque de la historia. Al contrario, son personajes cercanos, bien dibujados y en buena medida hasta adorables. El color es una herramienta que también consigue enganchar, como dijimos del primer libro, por una apuesta muy peculiar por la calidez, casi como si fuera un tebeo coloreado a mano. La fuerza visual del manga, en todo caso, está en sus protagonistas, identificables, cercanas y divertidas. ¡Cuéntame, Galko-Chan! no necesita de mucho efectismo y destaca por su enorme facilidad narrativa, la que le permite ir jugando con el tamaño de las viñetas, la que no tiene miedo de sumar muchas de reducida escala con el fin de que la historia quede clara y la que sabe ir jugando con los pin-ups de las protagonistas con los que se abre cada uno de los capítulos. La pregunta ahora es durante cuánto tiempo se puede mantener esta fórmula sin cansar al lector. Por ahora, desde luego, no hay síntomas de que eso parezca cercano.

Kadokawa publicó originalmente el primer número de Oshiete! Galko-Chan en 2015. No tiene contenido extra.

cuentame-galko-chan-2-2

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Información

Esta entrada fue publicada en 19 marzo, 2020 por en Fandogamia, Kadokawa, Kenya Suzuki, Manga y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías