CÓMIC PARA TODOS

‘Supergirl. Primera temporada: Los asesinos de Krypton’, de Marc Andreyko

Editorial: ECC.

Guion: Marc Andreyko, Dan Jurgens.

Dibujo: Kevin Maguire, Evan Doc Shaner, Karl Kesel, Emanuela Lupacchino, Lan Medina, Brad Walker, Tom Derenick, Eduardo Pansica.

Páginas: 240.

Precio: 22,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Octubre 2019.

Esta etiqueta de Primera temporada, como ya sucedió por ejemplo en el volumen de Jóvenes Titanes (aquí, su reseña), exige aclaración. No estamos ante una serie limitada de Supergirl, tampoco ante un número 1, y lo más parecido que hay a un punto de arranque es que debuta equipo creativo. Pero sí, merece la pena haber leído la serie que en España cerró con su cuarto número (aquí, su reseña) si no queremos sentirnos algo perdidos en el arranque de Los asesinos de Krypton, que ese es el título del volumen que tenemos entre manos y que coloca a Kara en una cruzada intergaláctica para tratar de averiguar si hubo una mano negra en la destrucción de su planeta natal. Y una vez leído no se puede decir que no se pase un buen rato, aunque Marc Andreyko insista en fórmulas y caminos que hemos visto mil veces en el cómic de superhéroes de los últimos tiempos, pero si deja la sensación de que los años han limitado las posibilidades de Supergirl. Se ha intentado jugar con su aspecto de niña perdida desde una postura casi angelical e inocente y también desde la más rebelde y adolescente contemporánea, y ahora parece que opta por la doble baza. Y no es fácil, porque al final Supergirl en estos escenarios nunca parece lo que realmente es, una chica que no ha llegado a la mayoría de edad, y el escenario acaba siendo más importante que ella misma en sus cómics.

El acierto, casi como un círculo que se cierra, es alejar a Kara del ámbito de influencia de su primo, el inevitable Superman, pero sin necesidad de marcar distancias con respecto al entorno kryptoniano que siempre necesita alguien con una S en el pecho. Es agradable el coqueteo de Supergirl con su lado más oscuro, aunque es igualmente cierto que no se llega a sentir del todo el peligro de caer ese pozo, y puestos a aceptar tópicos es hasta divertido que se quiera colocar a Kara en un efímero y poco trascendente triángulo amoroso que casi está más en la mente del lector que en la del escritor. Es divertido, aunque recurrente, que Supergirl no disponga de sus poderes, como ella misma y el propio Superman nos han enseñado en otras aventuras espaciales, lo que nos lleva de nuevo a pensar que hay bastante de tópico en las ideas de base de Andreyko, pero luego el desarrollo y la adrenalina que le pone a la narración basta para que el entretenimiento salte por encima de los defectos. Al final, da la sensación de que Andreyko ha querido ir sobre seguro y dar una historia que afiance un futuro para Supergirl, con personajes recurrentes como si fuera una sitcom y con escenarios atractivos para quien busque una odisea espacial, pero poco más en el fondo, solo convencer, aún sin enamorar, a los seguidores del personaje.

Ya lo hemos dicho tantas veces que no es una sorpresa que haya constantes cambios de dibujante en este volumen, hasta ocho diferentes. Eso hace que a veces estemos más pendientes del cambiante largo de la falda de Supergirl entre unos y otros que de la misma historia, por poner un detalle en el que se producen esas diferencias que pueden llevar a molestar. Y no porque el resultado individual sea malo, que no lo es ningún caso, pero si por ese continuo esfuerzo en escamotear autoría a ilustradores que podrían haber dejado muy buenas sensaciones en un tramo largo de una serie como Supergirl. Sí que es cierto que casi nunca llegamos a tener la impresión de estar leyendo las aventuras de una adolescente, porque casi nunca se dibuja a Kara de esa manera, pero podemos destacar las páginas que dibujan Emanuela Lupacchino o Eduardo Pansica como las más dinámicas y logradas de todo este libro. Al final de lo que se trata es de que Supergirl siga presente en las librerías, que su historia tenga una continuidad y que esta pueda desarrollarse por caminos distintos a la del Hombre de Acero, que bastante tiene con sus cambios y hasta puede prescindir de Krypto para que sea el sidekick ideal de Kara en esta movida aventura espacial que se conforma con ser justo eso a pesar de un envoltorio que pretende ser más personal de lo que en realidad es.

El volumen incluye los números 21 a 30 de Supergirl, publicados originalmente por DC Comics entre agosto de 2018 y mayo de 2019. El único contenido extra son las portadas originales de Terry Dodson, Amanda Conner, Stanley Lau, Evan Doc Shaner, Doug Mahnke, Yanick Paquette, Emanuela Lupacchino y Jesús Merino.

7

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 suscriptores

Archivos

Categorías