Guion: Donny Cates.
Dibujo: Garry Brwon.
Páginas: 136.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Febrero 2020.
Decíamos a cuenta del primer volumen de Babyteeth (aquí, su reseña) que el gran acierto inicial de la serie de Don y Cates y Garry Brown estribaba en que, con su envoltura de género, era por encima de todo la historia de una madre soltera de 16 años. Sigue siéndolo en su segundo libro, el que nos ocupa, pero a la vez estaba claro que esa envoltura de la que hablábamos tenía que crecer. Lo hace en estas páginas, y lo hace y a lo bestia. Siguiendo la estela de series como Y, el último hombre (aquí, reseña de su primer volumen) o Saga (aquí, reseña de su primer volumen), con ambición y descaro, sin que haya límites autoimpuestos y con la inteligencia de saber jugar con el terror, aquí con más firmeza que en la primera entrega, o incluso la comedia, que se introduce de una manera sutil y hábil. Da la sensación de que este segundo libro mejora la factura de la propuesta. No es ni mejor ni peor en realidad, pero aporta solidez, consolida y expande la idea y hace que los personajes avancen. No es poca cosa, sobre todo porque hay que compensar el gigantesco lugar común que es el hecho de que haya grandes intereses organizativos en torno al nacimiento del Anticristo. La referencia que el propio Cates hace en uno de sus diálogos a los Illuminati es la constatación de lo consciente que es de esa circunstancia.
Podemos, en todo caso, pasarla por alto con cierta facilidad, incluso aunque a priori nos eche para atrás su uso. El escritor se las arregla para que lo paremos por alto de la manera más sencilla, jugando con la expectativa. Buenos y malos no son lo que parecen, y eso es algo fundamental cuando el bueno central, ese bebé con el que en teoría tenemos que conectar es nada menos que el Anticristo. Cierto que a este segundo volumen se le acumulan las explicaciones, y que hay una ingente cantidad de diálogo, quizá demasiado pasa quienes busquen una historia de terror más puro, pero el aire de gamberrada que esconde esta segunda entrega, en la que no cuesta ver cierta influencia de Predicador (aquí, reseña de su primer volumen) nuevamente sirve de coraza ante la detección de cualquier problema. Babyteeth es ahora mismo una serie muy imprevisible, y eso es algo valioso, mucho más si tenemos en cuenta que género y medio tienen caminos prefijados que transitar y que podrían limitar la creatividad de un autor cualquiera. Cates, en cambio, y siendo además plenamente consciente de las referencias que tampoco pelea por evitar, crea algo fresco y dinámico. Podemos pensar que algún personaje no está a la altura, pero el final de esta entrega nos garantiza que Cates ya ha pensado en ello y va a compensarnos en el futuro inmediato.
Porque la compensación presente sigue siendo el dibujo de Brown, incluso dentro de una cierta irregularidad. Si parecía en la entrada a la serie de que estaba deseando entrar de lleno en los terrenos del terror, las pinceladas que le da Cates al guion en esta nueva entrega hacen que el dibujante se asome a su mejor escenario y, y por efecto cascada, todo en general parezca un poco más completo. Sigue siendo mejor en lo siniestro, pero también sabe hacer reír o ajustarse al drama de cada momento, y eso, habida cuenta de que es una serie que quiere tocar muchos palos y géneros, es algo bastante valioso, porque tiene la habilidad de conjugar la seriedad que exige el trasfondo del relato con un cierto aire de caricatura grotesca y exagerada que no le sienta nada mal. Los efectos visuales, los de las onomatopeyas y también los que surgen como resultado de la fantasía oscura que tiene Babyteeth, sirven y mucho para crear una muy buena atmósfera. El comienzo de este libro nos lo presenta como una suerte de interludio cerrado y eso ayuda a que la lectura sea todavía más ansiosa todavía, y acaba convirtiéndose más bien en un preludio. ¿De qué? Eso es lo que está por ver, pero será seguro algo totalmente diferente, dando a la serie un aire de imprevisibilidad que es muy agradecido y deja ya con ganas de la tercera entrega.
El volumen incluye los números 6 a 10 de Babyteeth, publicados originalmente por Aftershock entre noviembre de 2017 y abril de 2018. El contenido extra lo forman las portadas originales de Garry Brown y Phil Hester y un proceso de creación de dos páginas.
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